Se mueren los que saben (Política en lo oscurito )

*Don filosofo de Cedano

Se mueren los que saben

La política está de luto, se murieron los que sabían mucho de ella, el 13 de Julio se muere Héctor Lechuga, el inventor de la política ficción, con un humor muy a lo Peña Nieto, ácido, y mordaz, muy a lo Peña Nieto, que con muy buen humor se paseaba por el cañón del sumidero con Julión Alvarez, seguro estoy que fue una broma de mal gusto del tal Julión, pasearse para que pudiéramos gozar de una buena andanada de memes, pero estábamos hablando de un conocedor de la política, de esos que si leen más de un libro, inventó varios partidos bastante buenos y divertidos casi como las fiestas del Partido Verde Ecologista, que ni es partido ni es verde, mucho menos ecologista, como si lo es el Peje que se dedica al reciclaje que tan de moda está que el PRIT también le está entrando a la recolección de cascajo, eso deja y deja bien; pero decíamos que Lechuga invento varios partidos, pero dos de muy buena manufactura, el uno se llamaba “Cotorreando la Noticia” y el otro “Ensalada de Locos”, digo partidos porque si se habla hacer política y de divertir a los inteligentes, estos dos partidos, mal llamados programas jocosos, fueron más instructivos, entretenidos y  políticamente correctos y con menos teatro que los que tenemos en la actualidad, porque Lechuga los invento entre los años sesentas y setentas, son más nuevitos que el PRIT, más viejecito que el Verde y la del color serio. Amantes del teatro, cine y televisión, Lechuga hizo mancuerna o grupo con otros noveles y avezados políticos elevados a cómicos, porque hay de políticos a políticos, que decaen en una comicidad Bizarra, como Duarte que se volvió un poeta envidia de Rubén Darío, o ¿Darío Fo?, bueno, como les decía, Lechuga se rodeó de insignes personajes, bastante inteligentes y buenos políticos que podrían cambiar el rumbo del país de manera bastante más acertada y con un humor más blanco, entre ellos estaba Chabelo, el Loco Valdez, Alejandro Suárez, y el inefable Chucho Salinas, que sería un gabinetazo de lo más serio, tan serio como el personaje de Poncho que no sabe si dejar los pasos peatonales como están siendo usados por los vehículos en el centro de Morelia o volver pasos vehiculares los pasos que están siendo usados por los peatones, o ponerle rampas peatonales a los postes de la CFE, con ese humor tan característico de los politiquero. A Lechuga no le alcanzó la vida para ser presidente de la república, al menos pondría cara de circunstancia para las caricaturas. Lechuga como Salvador Saldaña, tuvieron que mudarse a Veracruz, donde todavía permiten transmitir ideas, sí, aunque suele a risa, allá en la RTV (Radio y Televisión de Veracruz) se jubiló Lechuga.

Otro de los políticos que se nos fueron fue el insigne Rius, vaya golpazo, ¿Quién nos salvara ahora de los cómicos de la política?, si los serios se van, ni el Chapulín colorado, que también se fue hace años y que fue compañero de Lechuga en alguna serie llamada Detective de Hotel, Rius hubiese sido buen presidente, pero no estamos preparados para un presidente ateo, ¡ni lo mande diosito, ni la virgencita!, nos habría obligado a leer y tener conciencia social, y de eso, pues poco sacamos de los políticos actuales que no han leído ni sus libros que escriben, ¿O sí?, ¿Fox habrá leído cuando menos el prólogo de su Revolución de la Esperanza? Espero en dios que si… ¿Habrá Leído Moreno Valle su libro? La Fuerza del cambio, me imagino que habla del cambio con el que se quedó, después de hipotecar Puebla, ¿Lo habrá leído el señor Miguel angel Porrúa? Líbrenos el señor, digo el señor Ochoa Reza, gran estadista que está bastante preocupado por tener que decidir en levantar el dedo para elegir a los ilustres personajes que quieren robar a lo grande, perdón, que quieren contender por la grande, y es que entre Moreno Valle, Margarita Zavala, Josefina Vázquez Mota, ¡Ah, esa no!, me dicen en redacción que Vázquez Mota ya no aplica, con la fundación tiene para vivir cómodamente, pero hablábamos de Rius, que era un ilustre político que si había leído libros, quizá por eso no se lanzó a la grande; tenía inteligencia, quizá por eso no se lanzó a la grande; tenía enemigos políticos, quizá por eso no le lanzó a la grande; tenía vergüenza, quizá por eso no se lanzó a la grande; ¿Entonces? Equivocó el camino, y se dedicó a ilustrarnos, su libro llamado su majestad el PRIT, parecía guerra declarada del Bolillo y del Perderé, bastante información, lo bueno para el PRIT es que sus enemigos declarados no leen ¡Bendito país!

Ya entrados en calor, y después de llorar a chorros por la pérdida de tan ilustres próceres de la patria, nos tenemos que ocupar de las menudencias, y es que por fin el PRIT, quita candados para poder recoger en sus filas a los que las dejaron, gracias a la moda que impuso el Péjele, de recoger lo que se pueda, con tal de ganar adeptos, esa moda de apoyar a los jóvenes de la tercera edad en plenitud le ha dado muchos dividendos, vean al jovenazo Muñoz Ledo, todo un puberto proponiendo sistemas para el 2018, los cuales se caerán en la hora cero, así el PRITT, quiere apañar lo que la marea alta deje, y si entre esas vamos, Mancera se destapa lo que estaba muy destapado, y ahora si va, la tiene fácil Silvano si compitiera contra Mancera, ya el Perderé ni representación tiene, ni militantes tiene, ya andan en Morena buscando hueso, como los del PRITT en su momento se fueron al Perderé, y ahora del Perderé a la de color serio, vaya, que manera de equilibrarse las cosas en el país, hay aves que cruzan los pantanos y no se manchan, y en la polaca en los partidos todos son de esos plumajes, deberíamos inventar un anti partido que parezca partido y podamos mandarlos todos para allá y quedarnos de a deveras sin políticos, casi un mundo feliz, envidia de Aldous Huxley.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: