Septiembre. El mes de los sismos (Despertar de la tierra)

Septiembre. El mes de los sismos

El 2020 no deja de sorprendernos, parece que quiere marcar un antes y un después en las relaciones entre los humanos y la tierra, ha sido un recorrido corto, apenas van 8 meses y ya nos ha dado lecciones que quedarán marcadas en la memoria de los que lo superen. La enseñanza más fuerte es la pandemia, que sigue avanzando en el subconsciente colectivo, ya nos hemos acostumbrado a oír que mueren personas cercanas a nosotros, ya aceptamos esos sucesos como normales. La pandemia no es una simple gripe, ni una simple tos, aunque los síntomas así lo señalen, cada día se mueren muchos más por otras razones y se aducen a la pandemia.

 Lo único cierto, es que los muertos no pueden darnos su opinión. Lo cierto, es que la pandemia nos golpeó fuerte, no sólo anímicamente, también económicamente. Las consecuencias fuertes aún no las conocemos y no tardarán en aparecer, podemos dilucidar algunos de los efectos: más violencia, más hambre, más pobreza, más enfermedades mentales para aquellos que no se han esforzado por reforzar su mente. La muchedumbre sucumbirá a sus propios defectos y uno de ellos los hará sufrir, batallar y hasta morir, y se llama ignorancia de sí mismo. Se desconocen a sí mismo, desconocen sus capacidades y dependen de otros para vivir en este mundo, dependen de que alguien los guíe por el camino correcto, cuando el camino lo tienen trazado en su memoria desde que nacieron.

La preocupación de miles de personas ahora es la de sobrevivir, la de encontrar una manera de buscar sustento. Se viene algo más complicado y es la crisis económica, que ya empieza a tomar sentido cuando vemos a muchas personas buscando empleo, viendo como las personas empiezan a vender sus autos a precios más bajos, vemos como muchos están convirtiendo sus equipos e inmuebles en otros negocios, por ejemplo, plataformas de transporte, repartidores, todos buscan sobrevivir. Si la crisis empeora, los más castigados serán los prestadores de servicio, agudizando el bache en el que ya están, ha cerrado cerca del 30% de negocios de servicios, esto puede aumentar. Alimentos podrá haber, dinero para comprarlo no.

Este panorama, aderezado con la temporada de huracanes, nos hace ver pequeñitos. Ahora sí, somos unos simpes mortales que no podemos ya presumir de ser autosuficientes, ni de soberbia cuando hablamos de personas encumbradas por los medios de entretenimiento. Ahora los que tienen el poder y control son los productores de alimentos. Las industrias están bajando su nivel de producción, primero obligados por la pandemia, después por la crisis, muchas se mantienen sin muchos márgenes de ganancia, así podemos ver a muchos países que entran en crisis y el panorama no se ve nada halagüeño para un futuro inmediato

 Ahora que entra septiembre, el mes con más movimientos telúricos del año, aunado a la fama de este año 2020, no podemos esperar que sea tranquilo, tampoco es que queramos que nos sorprenda, porque puede que sí lo haga. Sólo lo esperamos muy movido y no nos decepciona su inicio, cinco sismos simultáneos sucedieron en distintas partes del mundo, ahora la zona más golpeada es Chile, pareciera que la energía está bajando hacia el sur del globo terráqueo, hacia la Antártida.

 Del 2017 al 2019, la zona más movida era el centro del globo, un poco arriba de la línea del Ecuador, al día de hoy, al inicio del mes más aciago, el mes de los sismos, empezó a moverse mucho, un poco abajo del Ecuador y hacía la Antártida, como si el eje energético se cargara hacia el sur.

 El día primero de septiembre, un enjambre de sismos sucedió en Chile, en la madrugada del ese día en la región de Atacama en Huasco, a las 00:09 de la madrugada, sucedió un sismo de 7.0 grados y se sintió en siete regiones del país chileno, dese Arica hasta la región Metropolitana, el epicentro fue a 55 kilómetros al norte de Huasco, con una profundidad de 31 kilómetros. Entre el uno y dos de septiembre se reportaron 73 réplicas, una de las cuales fue de 6.2, que algunas fuentes reportaron como un nuevo sismo, CNN por ejemplo reportaba una cadena de 8 sismos entre 6.8 y 2.7, en las costas cercanas a la ciudad de Vallenar.

 Chile tiene un historial de sismos bastante nutrido, que ha dañado importantemente la infraestructura de las ciudades y el que hayan aprendido a construir de manera segura, eso no quita que el peligro es inminente, por la continuidad de los movimientos y hemos visto como estos que aumentan en intensidad y terminan dañando edificaciones que han soportado los eventos anteriores.

 Hemos observado pues que la línea de sismos está bajando, y están empezando un nuevo patrón, que se desplaza ahora desde las costas de chile, a las costas de Brasil, pasa por el océano atlántico frente a las costas brasileñas, entra a áfrica a la altura de Nigeria y Camerún, salé en medio oriente por el cuerno de Arabia Saudí, pasa por la India y llega a China, en todos estos lugares se están reportando muchos movimientos, aún más que los clásicos indonesios, la zona con más movimientos en China es la región de Sichuan, que desde 2017 ha reportado múltiples sismos, muy similares a los sucedidos en México en ese mismo año, tanto en intensidad como en multiplicidad.

Sabemos que aún no estamos preparados para una oleada de sismos, y sabemos que no los podemos prevenir, porque las energías inferiores no están bajo nuestro dominio, pero lo que sí podemos hacer es definir patrones por donde nos pegarán y ser preventivos protegiéndonos, como en Zitácuaro, donde se recibe con buen ánimo un sistema de monitoreo que estará a cargo de Protección Civil. Es muy importante ver el comportamiento de esos equipos y el control que llevarán, para protegernos. Eso nos permitirá identificar esos patrones y saber por dónde proyectar las rutas de evacuación.

Zitácuaro está enclavada en una zona de volcanes, con altas probabilidades de sismos, tiene volcanes muy grandes a sus alrededores, es una zona de riesgo, por ello da confianza contar con equipos que nos ayuden en la prevención. Se vienen días más complicados conforme pasan los años, debemos aportarles información a los niños y jóvenes en materia de protección. Es mentira que un especialista sea el único indicado para saber sobre un tema, todos debemos tener conocimiento, el conocimiento nos hace libres, principalmente en la libertad de elección, libertad de pensamiento, libertad de razón, debemos tener el conocimiento de nuestro entorno, de las medidas que se deben tomar y de nuestras capacidades.

 Debemos empezar a ser sabios y observar a nuestro alrededor, para que la naturaleza actúe sin que nos provoque consecuencias; por ejemplo, si los aparatos en poder de Protección Civil colocados en áreas estratégicas, como las líneas de falla, puede ser que eso nos libre de una catástrofe cuando las fallas empiecen a moverse. Lo mismo pasaría con los volcanes que están alrededor de la ciudad. Así podrían tomarse medidas precautorias con antelación. Septiembre pues es un misterio y no queremos que nos sorprenda. Lo que sí sabemos es que, en los últimos 35 años, es un mes que no deja de sorprendernos, preparémonos para lo peor y esperemos lo mejor, el inicio ya fue movido, esperemos no sea tal maléfico.

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