Solo esperaré (Despertar Poético)

Solo esperaré

Nada hay más extraño en estos días, que ver el cielo,

Solo vemos nuestros pies,

Estamos ciegos,

Hoy lo veo, hoy grito, hoy espero.

No vemos el cielo, está muy alto,

No lo acostumbramos, caminamos,

Hablamos, pensamos, soñamos… infinito.

Hacemos, sentimos solo el piso.

Creemos que nada hay más allá de la luz,

Porqué solo vemos eso: luz, y nada más…

Nuestros ojos se cierran a lo desconocido,

Nuestra mente teme ante lo incierto,

Nada hay más allá de nuestros pensamientos,

Cuando nuestros pensamientos son cadenas,

Pensamos solo en lo que nos ata,

Si… solo pensamos en la tierra.

Solo pensamos en el agua, en la comida,

Solo pensamos en lo que creemos poseer, en el polvo,

Ese que pisan nuestros pies,

Que terminan cargados de hierro,

Y no nos dejan avanzar.

Nada hay más allá de nosotros,

Porqué pensamos solo en nosotros,

Porqué en la conciencia solo somos nosotros,

Nada cambiará, sino cambiamos ese pronombre,

Seremos otros, si pensamos en la unidad del universo,

No en la unidad del hombre, solo es percepción,

Mientras tanto;

Nada hay más allá de nuestra casa,

Salimos y regresamos solo a casa,

No vemos más allá de la luz,

La cerviz doblada, los pies de plomo.

Nuestra percepción se llama miedo,

Así; nada hay más allá,

porqué nuestra mente no sale,

No sueña, no viaja, no actúa,

Solo vemos nuestra nariz,

Solo vemos nuestros pies.

Levantemos la vista,

Busquemos al otro lado de la luz,

Busquemos lo infinito,

Busquemos lo desconocido,

Lo desconocido nos hará progresar,

No es un auto, una casa, alguna posesión,

Son los viajes más allá de las estrellas.

Nada hay más allá de la mente,

Cuando la mente se cierra al apego,

Cuando se cierra el cuerpo al infinito,

Cuando permanece atado a lo que cree le pertenece,

Desconoce que el universo le pertenece,

Porqué el universo eres tú.

Ya viejo, permaneceré aquí,

Aquí esperaré, a que el universo me muestre su cara,

Con los ojos puestos más allá del horizonte,

Con la mente puesta en el nacimiento,

En el origen de la vida, en el universo.

Esperando a ver el otro camino,

El que lleva a Jauja,

Ya he cumplido, mis pies son de plomo,

Pero es por la vejez,

Mi mente jovial sueña infinitos,

Sueña otro mundo, el que prometen los dogmas,

Donde el cielo y paraíso sean uno, tal y como aquí,

Pero con paz interior.

Esperaré a que regrese Quetzalcóatl, Curicaveri, o Ra,

No importa el nombre,

Esperaré a que me llegue la sabiduría,

Con la mente y vista pegada al cielo,

Con los pies de plomo en la tierra.

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