Sorpresas de este tiempo

Durante este tiempo, hemos vivido muchas experiencias, algunas inolvidables, otras menos importantes, pero también algunos son acontecimientos que rompen con una etapa de nuestra e irrumpen una nueva etapa de nuestra historia. Siempre se viven acontecimientos positivos en las familias, durante estos días de navidad, pero “no falta el granito negro en el arroz”, porque aunque nosotros hacemos planes y preparamos todo en estas vacaciones, no siempre sale como lo organizamos.

Todo esto nos hace recordar, cuan frágil es la vida del hombre que no puede controlar totalmente los acontecimientos de su vida. No cabe duda que nuestra existencia depende de algo más grande, depende de Dios.

En estos días muchas familias han celebrado en un ambiente de alegría, gozo y paz la navidad: el nacimiento del Hijo de Dios, Jesús. Muchas otras celebraron en un ambiente de poquedad espiritual, material y aun grave, sin la compañía de sus queridos. Muchos adultos en ambiente de abandono contemplaron la llegada de la navidad sin la esperanza de un abrazo o de un regalo.

Cuantas sorpresas recibimos en estos días. Entre los regalos, los abrazos la fiesta, las vacaciones. También recibimos un nuevo año de carencias, de inestabilidad económica.

La sorpresa para muchas familias, la muerte de un familiar que vino a amargarles la fiesta, ahora las compras fueron otras, la corona de navidad en la puerta de la casa se cambió por un moño negro. Para muchas madres de familia la sorpresa fue, que su esposo se embriagó y la fiesta termino en golpes.  Otras sorpresas como la falta de dinero para comprar los regalos de los niños. Es tiempo de fríos, y para muchos las sorpresas fueron las enfermedades respiratorias.

También las redes sociales y noticieros, nos sorprendieron con la gran noticia que al iniciar el año, había escases de gasolina, en muchas estaciones, pero también el aumento del salario mínimo para muchos empleados. De verdad que muchos trabajadores les sorprendió el patrón porque no les dio aguinaldo, como es el caso de los maestros del Estado de Michoacán y otros tantos como los empleados del SAT, la sorpresa fue su despido y aun con marchas y manifestaciones no lograron conseguir nada, porque se justifica el patrón diciendo que eran aviadores y o que es parte del programa de austeridad de Gobierno Federal.

Y aún nos falta conocer muchos cambios que se dieron y se seguirán dando en nuestra sociedad.

Sin embargo, no podemos quedarnos lamentando de los acontecimientos, pasados, sino que estamos llamados a ser partícipes del cambio en nuestra sociedad. Reconocer que nosotros mismos podemos ser una sorpresa en un sentido positivo para la sociedad, si nos esforzamos en ser buenos ciudadanos, si aportamos con nuestra participación social.

Estamos llamados a defender nuestros derechos y es una obligación promover los valores en la sociedad. Si cada uno de nosotros, se hace responsable de lo que le corresponde como ciudadano, evitaremos más violencia, evitaremos las injusticias y construiremos un mundo mejor

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