Un fallido regreso

En abril pasado, varios medios, entre ellos El Despertar, daban cuenta del retorno a las andadas políticas de Fausto Vallejo Figueroa, un regreso insospechado después de los episodios políticamente trágicos del ex mandatario, pero a cuatro meses de distancia, quizá hubiera sido mejor permanecer alejado de los estrados.

Lavar las culpas

Después de sus apariciones en eventos organizados por el Partido Revolucionario Institucional y aquella inauguración de un aula con su nombre en una escuela primaria, Vallejo Figueroa empezó a lavar sus culpas.

En una entrevista especial, con un medio de comunicación moreliano a fines de mayo, el ex gobernador agradeció la “oportunidad” de aclarar “de una vez por todas, la situación financiera que le tocó enfrentar durante su administración al frente del Gobierno del Estado”.

Sin embargo, apenas días antes otro medio digital de la región reveló que la Contraloría michoacana había detectado compras con un sobreprecio del 70 por ciento del valor comercial en productos, servicios y bienes, que fueron hechos por la Secretaría de Política Social (SEPSOL) del Gobierno de Michoacán durante los ejercicios fiscales del 2012 y 2013, cuando era gobernador Fausto Vallejo Figueroa.

La Contraloría del Estado detalló también que tanto el exdelegado administrativo, Mauricio Jaimes Gasca y Hinton Alfonso Pérez García, jefe de departamento de recursos materiales y servicios generales, se encargaron de favorecer a ciertos proveedores, al revisarse que existió “inflación de cotizaciones y compras de sobreprecio”.

Pese a la existencia de estos procesos de revisión, Vallejo Figueroa se empecinó en negar su responsabilidad en el quebranto económico, que ha mantenido con deudas al gobierno estatal.

Después, para el 12 de julio, aseguró que van más muertos por crimen organizado en los nueve meses que ya habían pasado del gobierno de Silvano Aureoles Conejo, que durante sus dos años de administración.

En la misma entrevista, el priista lamentó que las células crimínales estuvieran “matando” desde albañiles hasta profesionistas” y están dañado la Costa y la Tierra Caliente. Claro que omitió hacer mención de la intervención que tuvieron las autodefensas durante su periodo de gobierno, precisamente en esas zonas que ahora resalta como conflictivas.

Lavar las culpas no le ha salido del todo bien al exgobernador.

Ni la comida le aceptan

El pasado 6 de agosto, en un salón ubicado cerca de las orillas de la carretera a Mil Cumbres, propiedad del propio ex gobernador, se celebró lo que se denominó “La comida de la lealtad”, en donde se supondría que el también ex alcalde moreliano mostraría su influencia política; sin embargo, terminó por demostrarse lo contrario,  por lo que su voz pierde fuerza dentro del tricolor michoacano.

La mayoría de las 20 mesas en las que sentaron a “los leales” a Vallejo, fueron las fuerzas vivas del líder recolector de basura Roberto Anguiano, quien desde siempre ha disfrutado de las ganancias que genera la administración, tanto de la recolección de basura como del relleno sanitario en la capital michoacana.

Quienes brillaron por su ausencia en el evento fueron diputados locales, pues solo estuvieron presentes el diputado Roberto Carlos López García, como ex líder estatal campesino y el actual presidente electo de la CNC, Jesús Luna Morales. Y también se vio al diputado del partido verde Ernesto Núñez Aguilar, a pesar de ya no ser militante del PRI, pero por tratarse de un acto de lealtad a su hacedor, estuvo en primera fila.

En la ocasión anterior en que hizo un evento similar, el exgobernador había tenido más compañía del Congreso del Estado, pero esta vez fue desairado.

Morderse la lengua

El pasado 19 de julio, Vallejo Figueroa se dijo listo para que las cuentas públicas de su administración sean revisadas, pues inclusive consideró que se trata de algo que es “saludable“. Lo anterior luego de que el congreso local aprobara la revisión de cuentas estatales desde el periodo de gobierno de Leonel Godoy Rangel.

Pero con mucha seguridad el ex gobernador señaló que en caso de que existiera alguna desviación de recursos y que sea peculado, tendrá que ser castigado como lo establece la ley, sin importar de quién se trate.

Pero justo un mes después, diputados y senadores del PRI aseguraron que su partido “va en serio contra la corrupción y sus malos gobiernos”, y ordenaron a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisar gastos por 17 mil 523 millones de pesos que ejerció el gobierno de Michoacán de 2011 al 2014, sobre los que existen mil 71 “observaciones”.

Los legisladores de su propio partido han resaltado que respecto al año 2011 hubo 45 observaciones con un monto global de 4 mil 126 millones 815 mil 223 pesos. En 2012, 48 observaciones por 2 mil 398 millones 491 mil 339 pesos. En 2013, 34 observaciones por 7 mil 466 millones 889 mil 75 pesos, y en 2014, 36 observaciones por un monto de 3 mil 531 millones 423 mil 835 pesos.

Igualmente, a fin de proyectar la gravedad del caso de desfalco en la administración de su correligionario, subrayaron que durante la transición de la gubernatura en 2012, la deuda ascendía a 23 mil 398 millones de pesos, y para diciembre de 2014 el registro de la deuda total alcanzó los 31 mil 298 millones de pesos.

Es ahora su propio partido político, desde las esferas del legislativo federal, el que señala al que fuera su mayor representante en Michoacán.

Insiste en su inocencia

Aún con estas situaciones sobre si, el ex gobernador que renunció a su cargo, también el pasado 14 de agosto aseveró que fue acosado por el cártel de los Caballeros Templarios durante los tres años de su gobierno.

Estas declaraciones las hizo después de acudir al primer informe de gobierno de Alfonso Martínez Alcázar, un personaje que se dijo que fue apoyado por Vallejo Figueroa.

Pero además, en esa misma entrevista, el ex gobernador nuevamente habló del video donde se vio a su hijo con el líder de los Caballeros Templarios, Servando Gómez “la tuta”, y usó de nuevo el argumento de que dicha reunión se llevó a cabo luego de que el criminal lo amenazara de muerte. Una declaración salida de dos años atrás, como si Vallejo se hubiese quedado suspendido en el tiempo.

 

La idea de regresar al ámbito político para Fausto Vallejo, quizá no fue de lo más acertado y poco a poco se ha ido ratificando la complicada situación de debilidad política y poca credibilidad del ex gobernador.

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