UNA GOTITA DE ECOLOGIA

UNA GOTITA DE ECOLOGIA

Por: Víctor Verde

El Valor del Agua ¿Con que se come eso?

Excelente semana estimados amigos, gracias por seguirnos y continuar leyendo las líneas de reflexión que compartimos con ustedes.

El mes pasado se conmemoró el Día Mundial del Agua 2021, con el lema “El Valor del Agua” y me pregunto, a estas alturas de la sequía que sufrimos en el pais y en Zitácuaro, si las personas tienen idea de la fecha y de la importancia del único servicio público considerado actualmente como Derecho Humano integrado en la Constitución y si de verdad estamos cuidando el recurso como lo hemos pregonado desde hace muchos años.

Razones para cuidarla sobran, de hecho, hay que puntualizar que, durante un año que llevamos de pandemia, el agua ha sido y será, mientras esta permanezca, un recurso valioso para aminorar los contagios y sumarse a la pausa laboral y social en la que habíamos estado.

Pero ¿Qué valor le podemos dar al agua? Pues no hay duda que el valor doméstico y sanitario lo tiene, pues cuando vamos a nuestras actividades cotidianas, tanto educativas, laborales u otras, el no recibirla en cuanto abrimos las llaves nos pone de cabeza; pero que distinto sería que aprendiéramos a cosecharla ¡Sí! El agua de lluvia la podemos acopiar y almacenar en nuestros hogares, escuelas, centros de trabajo, el campo agrícola donde llueve, donde usted así tenga a bien hacerlo, podemos aprovechar las aguas de lluvia.

Y hay más valores y no precisamente el costo que tiene, lo que pagamos por recibirla, más bien es el costo ambiental, social, estimativo, ecológico, sanitario, habría que agregarle en la actualidad, y considerar que es cierto el dicho que “gota a gota el agua se agota”.

Tomemos en cuenta algo más delicado aun: la CONAGUA ha declarado en algunas ciudades y regiones estar en crisis de agua, como en la Ciudad de México, en tanto, los impactos y consecuencias de los incendios forestales, la tala ilegal e inmoderada, el cambio de uso del suelo, entre otros factores, nos limitan aún más el vital líquido y sus consecuencias serán irreversibles, cheque el dato:

Nada más en la región oriente llevábamos más de 61 incendios y casi 800 hectáreas afectadas. Lo rescatable y no menos preocupante, es que solo una pequeña parte de esta superficie es arbolado adulto, 74 hectáreas, pero sumemos 74 mil árboles que no existirán más y no se podrá cosechar agua de lluvia por el orden de 500 litros de agua por hora por cada árbol, ya se estará imaginando cuánta agua dejaremos de recibir para los mantos subterráneos.

¿Cuánta agua más estamos dispuestos a perder? ¿Cuántas actividades dejaremos de hacer sin agua? Iniciando por cultivar nuestros alimentos, que de por sí ya venimos importando y desperdiciando en las banquetas y baldíos, acrecentando con ello la proliferación de fauna nociva.

¿Cuánta agua estas dispuesta o dispuesto a cuidar y sentirla tuya? Pero no para limpiar las banquetas o el carro y moto a chorro de manguera o a cubetazos, limpiar la fachada y ventanas de tu casa, o dejar la manguera abierta en el pasto y jardín del frente de tu casa hasta que se termine el servicio.

No permitamos que se siga perdiendo el vital líquido.

Recuerden que: VIVIR BIEN, ES VIVIR EN ARMONIA CON TODO LO QUE NOS RODEA.

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