UNA GOTITA DE ECOLOGIA

Por Víctor Verde

De reforestaciones y polvos africanos

En días pasados dimos a conocer un proyecto de restauración y mejoramiento ambiental de uno de los cerros emblemáticos e históricos de la Heroica Ciudad de la Independencia, o, mejor dicho, del municipio en general; me refiero al Cerro Cacique, que en mayo pasado sufrió un artero ataque al prenderle fuego por uno de los lugares más difíciles de acceder y en un horario imposible para emprender las Tareas de combate del fuego.

Propuestas van y vienen en torno a la conservación de los recursos forestales y del ambiente en general y lo cierto es que nadie en el gobierno y sus tres niveles, parece interesarles.

La cada vez más escasa partida presupuestal al medio ambiente y a la conservación hace más lejana la posibilidad de que dejemos un mejor futuro a las generaciones venideras y actuales, pues el deterioro, la contaminación, el cambio de uso del suelo, la contaminación de aguas y suelos, pero más la degradación social hacen de ello una tarea muy complicada. Pero no imposible.

Por ello un grupo de ambientalistas, biólogos, agrónomos forestales, personas de la ciudadanía y los dueños y poseedores de la riqueza natural del municipio, hemos decidido emprender una causa muy pesada por la carencia de presupuestos. Pero estamos seguros que daremos a conocer muy pronto los primeros avances en este y otros lugares que, como el Cacique, necesitan de la presencia social de los pueblos originarios, y los ciudadanos de cada localidad y ciudad en favor del medio ambiente.

¿Que con cuánto dinero se puede hacer algo?

Difícil de contestar, pero lo cierto es que los trabajos de Restauración de las 119 hectáreas que dañó el fuego requieren de más de 28 millones de pesos. Complicada verdad, imagine lo que nosotros pensamos.

Otro de los distractores del gobierno federal ha sido en los últimos días el fenómeno de acarreo de polvos desde el desierto más grande del mundo: el Sahara. Cuyo evento se efectúa cada año y no es nuevo para muchos de nosotros, pues en los días que llega el solsticio de verano a nuestro hemisferio, los vientos alisios del oriente desprenden millones de partículas de los suelos del desierto, depositándolos en una de las selvas más diversas y ricas del mundo: la Amazonia, por ello este bellísimo lugar de Sudamérica es el más rico y emblemático del mundo, pues el contenido de minerales, como fosforo y nitrógeno, que vienen “volando” desde el norte del continente africano fertilizan este lugar, donde la variedad de flora y fauna no existe en ningún otro lugar del planeta.

 Y algo más: la zona llamada por los meteorólogos Zona de Convergencia, que se forma al juntarse en Centroamérica los vientos cálidos del sur y fríos del norte, así como las aguas del océano pacifico del norte con el agua del sur, hacen que las corrientes de viento que llevan consigo los polvos del Sahara, tomen rumbo hacia el norte, lo que los hace llegar muy ocasionalmente a la península de Yucatán.

Así que amigo lector, si lee o escucha que nos pueden hacer daño esos polvos del desierto, mejor preocúpese por los polvos de casa, pues si hay roedores, como ratas o ratones dentro de ella esos si tienen cargas de virus que afectan nuestra salud a través de las vías respiratorias.

¿Qué le parece?

Recuerde que: VIVIR BIEN ES VIVIR EN ARMONIA CON TODO LO QUE NOS RODEA

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