Una sociedad aprensiva y desconfiada

p. Agustín García Celis

Varias situaciones lastiman la población actual, al grado de sentir la descomposición del tejido social, y digo “sentir”, porque ya no sólo se ve, sino que ahora se siente. Las autoridades en los diferentes niveles de gobierno, han creado algunos programas para ayudar a la ciudadanía; sin embargo, no han sido suficientes todos los esfuerzos que muchos actores sociales se han creado a favor de la humanidad.

Uno de los climas que reinan en esta sociedad es el miedo, y el miedo ha hecho mucho daño a las personas, puesto que se va perdiendo la confianza, y esto lo pudiéramos presentar como dos hechos muy importantes, en todas las familias y en muchos de los ambientes sociales, donde pasan el tiempo las personas.

Una de las emociones básicas de todos los hombres, es el miedo. Éste tiene un papel importante dentro del desarrollo humano, ya que actúa como un regulador de ciertas acciones en la persona y en muchos momentos ocupa un papel fundamental de supervivencia, ya que pudiera ser muy parecido al instinto en los animales. También podemos ver un lado positivo de esta emoción, y que nos ayuda a cuidar nuestra vida y no hacer acciones o alejarnos de situaciones que ponen en peligro nuestra integridad.

El miedo, ha sido una manera de destruir la sociedad, porque por medio de esta emoción, que se caracteriza por una intensa sensación desagradable, provocada por una intuición de peligro, la persona puede ser persuadida a realizar ciertas acciones a favor de su seguridad o también puede realizar acciones en contra de sí misma y de la sociedad.

El miedo, aun a pesar de estas situaciones que pareciera que violentan la sociedad se puede aceptar como una actitud básica y primaria. Lo más grave de estas situaciones es que, si no sabemos controlarnos, nos puede provocar o traer varias consecuencias en el organismo, al grado de perder la salud y de volvernos indefensos.

Muchos de los ambientes sociales donde reina el miedo, se asocia como un detonante de la infelicidad. Y vivir infelizmente nuestra vida, es causa de otros vicios que también encontramos como causa de la descomposición del tejido social. Cuando analizamos la situación actual en la sociedad, descubrimos que a partir del miedo hay una serie de situaciones que siguen lacerando a la población, a partir de esta emoción.

Si bien es cierto que el futuro del mundo, depende en gran parte de la familia, ya que ésta es la base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida, lo cual lleva consigo el porvenir mismo de la sociedad; sin embargo, ahora esta célula de la sociedad se ve oprimida por el miedo y  su papel especialísimo de contribuir eficazmente a un futuro de paz, se ve vulnerado por la serie de acontecimientos que atentan directamente contra la familia. La sociedad vive bajo el escándalo y el miedo de muchos acontecimientos, que le ha llevado a desarrollar maneras, tanto para seguir firme en los valores y realizando buenas acciones; pero, también, ha desarrollado otras acciones a causa del desafío que le ha planteado este cambio de época.

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