¿Y la congruencia apá? (Política en lo oscurito)

¿Y la congruencia apá?

Dícese de los viejos, que son los garantes de la memoria, tienen la memoria de los tiempos idos. Dícese que los viejos conservan las historias de los pueblos y la transmiten de manera verbal mitificándolos o magnificándolas para hacerlas emocionantes a sus nietos y conservar una cohesión que no se logra con la educación formal. Don Cedano está de acuerdo con eso, Don Cedano es un viejo, y tienen memoria y se la cuenta a sus educandos, o a los que quieren ser educados, pero ¿Qué creen? Sí, lo adivinaron, San Péjele no tiene memoria, se le olvida que es presidente y se dedica a defenderse de los ataques imaginarios, quiero creer que tiene enemigos de a deveras, y que no es sólo su sombra peleándose consigo mismo.

 Existe una palabra que al parecer San Péjele desconoce o simplemente se la pasa por el arco del triunfo y esa palabra se llama congruencia, que no es más que una relación coherente entre varias ideas, o como decían los clásicos, el arte de ser congruente.

 Bueno, la congruencia es que el pensamiento esté en línea con la palabra y la palabra en línea con el actuar, que lo que pienses, sea lo mismo que digas y lo que digas sea lo mismo que hagas. De esa manera serás respetado. Pero a San Péjele se le olvidó, habla de más y su lengua ya no sólo será medida, será su propia desgracia. Desafortunadamente, esa desgracia tiene atado al país en sus pies, si a San Péjele le va mal, es porqué le irá mal al país, y eso es lo que nos preocupa. A él sólo le preocupa pelearse, es sistemático, no le importa que su pelea sea consigo mismo con tal de tener reflectores, su mentalidad necia, lo hace entrar dentro de los clásicos viejos que se la pasan refunfuñando y repelando por todo, sin importar que él sea el causante de su propia crítica.

 Esperamos que el ejercicio del poder le de experiencia y que no prometa más de lo que no pueda cumplir ¿Para qué se complica la vida? ¡Ah, ya entendí! La cuarentena lo tiene aburrido y necesita estar en campaña permanente y necesita enemigos, ya saben, como cualquier niño de 5 años, si no tiene un amigo y enemigo imaginario no es niño ¿Luego con quien pelea? Con la mafia del poder ya no, pues él ya es la mafia del poder; con los conservadores, cada vez se le complica, pues apenas se está dado cuenta que los tiene dentro de su grupo cercano de colaboradores; contra sus agremiados, sólo es para regañarlos y es por su bien, pero como no hay oposición y esa es como las oportunidades, si no las hay las creamos, vamos a crearnos una nueva oposición, para eso hay que crear una nueva estrategia.

 ¿Qué les parece unos contratos leoninos a los Bartlett? Muy buena idea, a ver si nos quitamos a esos viejos de ideas anacrónicas, ya ven que también Muñoz Ledo ahora repela, mientras que con el Prit no repelaba, porque lo dejaban robar, ahora que no lo dejan, ahí está pelee y pelee. Bueno, la sangre joven no le funcionó al Prit, con sus gobiernos anteriores, salieron con los bolsillos más anchos y las uñas más largas ¿Qué será bueno? ¿Darle contrato a los chinos? Esos con los insumos para combatir el Covid19 tienen, es mucha lana, la supieron hacer esos chinos, aprendieron de los grandes, o sea de Alemania y de Estados Unidos, no tenían oportunidades de mercado, la crearon, igualito que Estados Unidos, ya ven que ellos si no ven una oportunidad de una guerra, la crean, el chiste es vender armas, a quien sea. ¿Al Vaticano también? No creo, ya se acabaron las cruzadas, ya desapareció la Santa Inquisición, ya no hay que matar indígenas para integrarlos a la fe, ya ni entre ellos se quieren, ni se tienen fe, ¿Para qué buscarla afuera? Si el enemigo está dentro.

Decíamos que estamos analizando los enemigos imaginarios de San Péjele, los chinos no, de nuestro patrón Trump menos, ese nos manda y le hacemos los mandados con gusto ¿Será acaso Slim? Ese tampoco ¿Luego dónde vamos a cenar? Es un honor cenar donde cenó Emiliano Zapata, aunque de sus ideales sólo conozcamos las camisetas, no las acciones, a Slim no debemos considerarlo enemigo a vencer, luego no podemos ir a los chilaquiles a su fonda, y menos que nos queda cerca, mejor lo vamos a premiar con un contratito, ya ven que con la pandemia es más pobre, y luego que vendió una de sus empresas, pobrecito, ese ya no es de los empresarios malotes que quieren dinero para reactivar sus empresas y que los pague el pueblo.

No, el pueblo debe pagar para los programas de gobierno, para mantener empresarios, esos malotes que a veces, sólo a veces y muy de vez en cuando le dan la oportunidad de que algunas personas trabajen para ellos y de allí saquen recursos para subsistir, y que esas personas que algunas veces se llaman trabajadores, otras empleados, algunas obreros, otras colaboradores, a esos, ni verlos, ni oírlos, que se las arreglen, total, de todos modos les vamos a exigir impuestos, los necesitamos, si no, les mandamos a la policía fiscal, esa es bien brava, igual que las municipales, esas son bien bravas, han detenido a cientos de vendedores ambulantes bien rudos, armados con dulces, con pan, con chicles, así de malotes.

 ¿Y a los narcos? No a esos no. Esos se enojan y echan balas. Acuérdense de Chespirito, ese no les temía a las balas, se echaba cubetadas encima, decía que sólo les temía a los agujeros que hacían. Así nosotros, la ley es sólo para el que la quiere respetar de manera pacífica, si son de los malotes, esos que traen mejores armas que nosotros, a esos no los molestamos, esos luego hasta nos invitan a comer en sus ranchos, nos presentan a su madrecitas, esas que sí los regañan, pero ya ven que los chamacos, pues son chamacos y no entienden de razones, de eso no hablemos, luego salen con que la violencia mata más personas que el Covid19, y será cierto, pero la violencia no oculta nada, ni la crisis, ni las malas administraciones, el covid19 sí, y hasta da chance de poner a chambear a los chalanes.

Hablábamos de la congruencia, pero nos perdimos en la mafia de las letras, esas malvadas que hacen decir a uno cosas que si quiere decir, pero que no sabemos cómo, ni debemos… bueno, a la lengua de San Péjele le pasa lo mismo, hay cosas en su subconsciente que no debe decir, pero las dice, maneja el país como maneja su casa, con sus frases matonas que ni al mismismo Berthold Brecht se le hubiesen ocurrido, ya saben las clásicas “fuchí”, “Guácala”, así lo imagino con sus niños recién estrenados como empresarios, niños “fuchi”. Con eso el niño creció derechito, como madera recién cortada y cepillada, así, al otro le decía guácala y sus reglas morales quedaban escritas en roca, jamás los verían desviarse, ni enriquecerse para hacer viajes al extranjero. Don Cedano que chambea desde los 5 años, no ha llegado más que a China, la que está en campeche, nada más.

 Bueno, esos niños, son unos niños con suerte, o su papi es un personaje con suerte, ¿Quién sabe? Al menos a algunos no les gusta esa suerte, pues el razonamiento que tiene es digno de estudio psiquiátrico, según algunos analistas, porqué con suerte no se gobierna, se requiere congruencia, y de eso no hay mucho. Bueno, no para nosotros, para su comisión de los otros datos las crisis son oportunidades, como la clásica de superación personal, se me hace que lee a Yordi Rosado o a Andrea Legarreta nuestro preciso, vean las joyas de la congruencia “nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la cuarta transformación”, vean, chulada, no lo manden todavía, espérense, necesitamos más pruebas, eso de pensar que la desgracias con muertos sea anatemizar un proyecto político, no, eso jamás.

 Las desgracias son para afianzarse en el poder, las desgracias se las dejamos a diosito, no vayan a salir los conservas a decir que padece San Péjele de sus facultades mentales. Eso sólo es ser gandalla, por eso de la edad. Bien sabemos que ya casi se petateaba hace años y que ahorita trae el estrés alto, pero no es para tanto. Si, está viejito, pero no a todos les da demencia senil; si sufre de presión alta, pero es sólo de trabajo; si fuese de salud, sólo tendría pérdida de memoria, eso explicaría a los conservadores el que no cumpla sus promesas, el que se le olviden, entonces debemos comprenderlo. Dicen, algunos que dicen saber, ya saben, los que no lo quieren, porque no puede hablar bien el español, que San Péjele sufre dijimos de presión alta y no de trabajo, sino sanguínea, que esa enfermedad le produce dificultades para comprender, para discernir, pensar bien y tomar decisiones correctas dentro de la lógica.

 Si todo esto es cierto, podemos entender las incongruencias de San Péjele, Don Cedano lo entiende, anda en esas, y trata de entender la mecánica del juego de San Péjele. Hace unos días, cuando la epidemia apenas iniciaba, decía Don Cedano: “Maestrazo, me quito el sombrero”, quieres acabar con la pobreza, por eso dices que todos deben salir a la calle y darse abrazos, así se mueren hartos pobres y “pum”, solucionado todo. Igualito que, como la estrategia usada con los narcos del chapo, va a su guarida, abraza a la mamá y “pum”, se infectan todos. Si en otros países morían por miles, aquí también podrían morirse algunos miles de pobres y de golpe bajamos el índice, me quito el sombrero, si se van algunos ricos o profesionales, esos son daños colaterales.

 Es más, después que le cayó el veinte de que podría ser grave la pandemia y una de sus neuronas hizo contacto de tercer tipo, dijo otra frase matona, de esas que da gusto de ser mexicano y de tener un presidente con esas agallas, “los genes de los mexicanos los hace más resistentes” y sus achichincles aplaudieron, ya saben, como el chiste de los cocodrilos vuelan, o “los muertos que usted quiera señor presidente”, así, una de sus mejores creaciones, el dinosaurio Barbosin, dijo: “el coronavirus sólo le da a los ricos” y como la 4T es para pobres, y todo le creen a su mesías, pues son salvados, ya estamos listos para un nuevo milagro.

Salió con eso de los genes especiales de los mexicanos que los hace más resistentes, y sus bufones lo alabaron como un “científico” y que el coronavirus sólo les daba a los ricos. Los pobres serán salvados, ya no se van a morir y su indicador de pobreza no bajará ¡Chanfle!, eso no me lo esperaba ¿Ahora como bajamos el índice de pobreza? Ya sé, seremos congruentes con nuestro líder, deroguemos las estadísticas y dejemos que nos den línea, serán los pobres que diga el presidente.

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