Y vendrán cosas peores (Despertar de la tierra)

Y vendrán cosas peores

La generación que nació en los años setentas, ha sido una de las más afortunadas, pues es participe y testigo de los enormes y revolucionarios cambios sociales y poderosos avances tecnológicos, que han situado al hombre en una posición de privilegio, muy por encima de toda criatura de la creación. Pero esa posición trae consigo consecuencias, y no son del todo agradables, todas las condiciones en la vida tienen su lado oscuro y su lado de luz, tienen a su socia, que en todo se le parece menos en la polaridad.

 Ese levantamiento de la égida del progreso, ha hecho al hombre un ser inescrupuloso, vanidoso y soberbio, pagado de sí mismo, debe ser castigado brutalmente, de una manera que no quede dudas de que el castigo es merecido, que la caída sea del tamaño de su ego.

La carrera del hombre hacia la cúspide de un poder que se autoasignó, empezó desde la revolución industrial y ha llegado a su cénit durante la revolución de la información. Atrás dejó la revolución social de la igualdad y libertad de los hippies, los portentosos genios del Rock, las guerras inútiles de Estados Unidos contra sí mismo para vender armas, el nacimiento de la era digital, el nacimiento de la tecnología en todos los niveles, mejores autos, mejores medicinas, mejores herramientas, mejores trenes, mejores aviones, todos sustentados en la mejora en los tiempos de traslado de mercancías y comida, para llegar al extremo de valuar con mejor precio a la vanidad que al bienestar.

 Llenos de datos, estamos en la etapa terminal de la cresta de Gauss, somos poderosos, pero también somos vulnerables. La confianza nos ha ganado y hemos despreciado a nuestro entorno, de pronto creemos que lo sabemos todo y un pequeño esfuerzo de un virus nos golpea con tubo y nos hace ver ignorantes, de nada ha servido todo el progreso más que para alentar la vanidad, no el conocimiento ¿Y de qué ha servido todas esa exagerada información, toda esa exigencia en especialización, todo el volumen de normas y manuales? Sí llega un pequeño virus y toda la información se va a la basura, toda la técnica sólo sirve para acallar bocas, pues no tiene cura.

 Toda la arrogancia del hombre sólo sirve para llenar hojas y fojas, y el resultado seguirá siendo prácticamente el mismo, el hombre seguirá muriendo con toda la información como si no. Cierto es que alargamos la vida con la ciencia, pero seguimos siendo analfabetos a la hora de seguir viviendo con nuestros vecinos de barco, tenemos la creencia que el hombre es el ser indicado para pilotar la nave y nos hemos visto en la necesidad de reconocernos como simples tripulantes, y entre los hombres, tuvimos que reconocernos como simples mortales a pesar de los logros “sociales alcanzados”.

La semana pasada comentábamos de que los sucesos que hemos visto de continuo son considerados atípicos debido a una o más anormalidades, como estar a destiempo como las granizadas que se están extendiendo en el país en plena primavera, algo no solo atípico, es algo anormal y con dejos de ser algo más grande, o los tornados en el norte del país, algo completamente anormal, ni siquiera es atípico, es algo que no se veía y así se suceden cada uno de los sucesos; algunos ejemplos más son la expulsión del mar de miles de peces, las marejadas de espuma que desorienta y hace morir a surfistas, tormentas de arena, mares de sargazos en zonas no comunes.

 Ya identificados los sucesos atípicos, debemos pensar en que esto es consecuencia de algo, ¿Ese algo: qué es? Sí, el calentamiento global y la deforestación pasaron a segundo grado, pues la tierra sigue con movimientos anómalos a pesar del paro y de la recuperación de la capa de ozono. Allí es donde las teorías más descabelladas, aquellas que no caben dentro de la razón, salen a relucir y empiezan a cobrar sentido y el futuro no se ve tan suave, Jaime Mausán, por ejemplo, ha trabajado en el fenómeno ovni por muchos años y en esta cuarentena el Pentágono ha desclasificado varios archivos del fenómeno ovni, para entretener a los televidentes o porqué ya es mucha la presión por parte de la población que quiere información, y le ha dado la razón a Mausán.

 Nos están señalando que todo lo que sucede hoy, es parte de un plan más grande, que involucra a varios mundos y que estamos llegando a la zona donde nuestros mundos (los de los extraterrestres y el nuestro), se están acercando. Nuevamente se cumplirá el ciclo aquel donde un mensajero llega a darnos una nueva palabra, cuando hemos avanzado en nuestro crecimiento espiritual, llega una nueva oleada de mensajeros que nos harán crecer un poco más, nos harán elevarnos un escaño más, por algo las leyendas y mitos fueron sucediéndose con el paso del tiempo, porque tendrán que volver a reescribirse, con los nombres de los nuevos dioses, dejando de lado a los viejos, que son los que ahora conocemos.

 El gran plan del creador del universo está cumpliéndose, volverán las grandes explosiones de lava, los grandes terremotos, los grandes sunamis, las grandes heladas, con sus consecuencias propias, como son las hambrunas. La Nasa ya ha reconocido que el polo magnético se está desplazando hacía Siberia, pasando el magma liquido bajo la corteza de la tierra por terrenos de Canadá, eso provocará que los polos se cambien de ubicación. Mientras que la bajada de la temperatura del sol, provocará enormes heladas, con consecuencias de la baja productividad de la tierra en lo que a alimentos se refiere. Todo esto traerá consigo otras plagas, otras pandemias y otras muertes.

 No suena para nada descabellado también lo que los canales de la conspiración señalan, de que grandes oleadas de ovnis visitan nuestra tierra, somos testigos presenciales de que así está sucediendo, cientos de luces surcan los cielos todos los días, en grupos, solas, lentas o a velocidades de vértigo, por ello un comentario que escuché de un buen amigo no se me hizo descabellado: las fuerzas de orden en la Galaxia se unieron para poner en paz a la tierra y obligaron a los gobiernos del mundo a parar la masacre que están cometiendo contra la tierra y la orden fue acatada, y la estamos cumpliendo, vemos claramente que este virus es sólo una tapadera, su mortalidad, sea gracias al uso de la ciencia o no, no tiene la misma mortalidad que tiene la violencia común, ni las muertes por cáncer, ni la misma cantidad de muertes provocadas debido a las consecuencias de los padecimientos que produce la diabetes, o a accidentes de auto, si no lo está haciendo la pandemia de Covid19, ¿Qué es lo que se oculta?

 Se oculta que lo más difícil está por llegar y nos estamos preparando para unos embates más fuertes, la conciencia social a nivel mundial debe de sincronizarse y trabajar en una vibración alta. Lo decía Nicola Tesla, todo en el universo se entiende si lo analizamos mediante la vibración, pues todo es vibración, así el hombre con su vibración negativa ha logrado que la tierra llegue al límite de su muerte, pero gracias a la ayuda de alguien externo, de alguien que no es de este mundo, la tierra paró por un momento y le ha dado un respiro a la tierra o les ha dado un margen pequeño para restaurar la vida y regresar el equilibrio que se perdió, o simplemente en la zona del universo en la que estamos pasando se esconden peligros que no conocemos y vienen a advertirnos nuevamente que el final de un viejo ciclo se acerca.

 Esperemos que las señales se intensifiquen, no para tener razón y lanzar los “te los dije”, sino para que entendamos que la situación no es sencilla, que la tenemos complicada y que, si no ponemos algo de nuestra parte, pereceremos nuevamente.

 Muchas plagas están por venir, muchos eventos están acercándose, la tierra camina por una de las constelaciones más movidas del zodiaco, el baile va a ser dramático, estemos listos para bailarlo, habrá días que extrañaremos la quietud de un sismo de 7 grados, habrá días que diremos que el Covid19 era un juego de muñecas y que los volcanes son simples cerillas que se encienden y se apagan rápidamente, extrañaremos esta “quietud”, ya pasamos lo malo, viene lo peor. Recordemos siempre que para la naturaleza o para el universo no hay cosas malas, ni cosas buenas, sólo son sucesos, en donde los planes superiores los dicta el director de este, no el hombre, no los extraños que están por llegar.

 Si quieren adentrarse un poco en esto de la vida extraterrestre porqué aun dudan, por qué no han visto aún nada, los invito a voltear a los cielos, se sorprenderán, pues desde hace algunos meses, los cielos están siendo visitados por miles de luces, y fácilmente podrás el día de hoy descubrir alguna, solo levanta la vista al oscurecerse, y antes de la aurora, varias decenas de luces nos visitan al día de hoy, eso no se veía hace unos veinte años, esto también es atípico, y nos invita a reflexionar, y nos invita a prepararnos, el tiempo corre muy rápido, y no es porqué estemos viejos o tengamos muchas ocupaciones, estamos entrando en un área energética desconocida para nosotros, quizá no para todos, pero si para el común denominador. Estemos listo y al habla.

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