Alejandro Barreto, un mexicano en Rusia

Zitácuaro, Mich.- Alejandro Barreto Palma es el grabador e ilustrador que presentó a través de sus obras al Santo, Tin tán, Cantinflas, Chapulín Colorado, Kalimán, Tohui panda, Zapata, Ninón Sevilla y Pérez Prado, en Rusia.

Ello ocurrió en base al proyecto que desarrolló para hermanar al país soviético con nuestra nación y lo denominó los Luboks de Rusia y México; es decir, los personajes más representativos de ambos países en un contexto popular y humorístico.

“Y aquí tenemos a Cantinflas, un señor pobre, que usa la ropa descosida (rota). No tiene estudios y habla como un genio, aunque inventa palabras extrañas, hizo feliz a mucha gente pero su vida fue triste. Cantinflas es icono del pueblo mexicano, usa gabardina, zapatos y sombrero, todo un catrín”.

Esta es la descripción que hace Barreto al exponer la obra de Cantinflas, donde se aprecia la influencia que tuvo del artista José Guadalupe Posada, quien apadrinó al zitacuarense en su obra y donde se nota inmediatamente la influencia de la época de oro del cine mexicano y encuentra “elementos maravillosos y fantásticos que rodean a nuestro país”, afirmó.

El haber viajado al país ruso le trajo al grabador e ilustrador mexicano grandes satisfacciones, de tal magnitud que reconoce, que “al expandir una parte de la cultura mexicana al hermoso pueblo ruso, que yo lo veo como mi segunda patria”.

PUBLICAN EN RUSIA LIBRO DONDE INCLUYEN A BARRETO COMO UN ARTISTA DESTACADO

Al mismo tiempo presumió que sus obras han tenido un impacto en la cultura soviética, de tal manera que aparece como artista destacado en un libro publicado en aquel país y por ello afirmó, “aparezco como artista dentro del contexto de la gráfica rusa tradicional al lado de excelentes grabadores con grandes trayectorias, la mayoría incluso gente que me dobla la edad o un poco más. Esto simplemente me emociona, me inspira y me llega como un regalo divino al esfuerzo y a la disciplina en el trabajo artístico profesional”.

“En los senderos del ex libris” “está escrito por mis queridos amigos Yury Valentina Molibozhenko, artistas y maestros de un trayectoria impecable, agradezco siempre su interés, afecto, palabras e investigación por mi trabajo, me siento totalmente emocionado de poder tocar las fibras de un pueblo tan hermoso e importante para mi como lo es Rusia”, subrayó.

Alejandro Barreto Palma, es un zitacuarense que amplió sus estudios en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM y en el 2013 desarrolló un proyecto que sugería un paralelismo entre la gráfica popular humorística de dos manifestaciones, entre ellas los Luboks de Rusia y el contenido temático de la obra del grabador y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada.

Hijo de padres morelenses, Alejandro nació un 10 de marzo de 1980 y actualmente tiene un taller en la ciudad de Toluca, Estado de México, y está realizando un doctorado en la Facultad de Artes Plásticas de la UNAM, en la Ciudad de México.

HAY MUCHA GENTE QUE TIENE TALENTO

“Hay mucha gente que tiene talento, que quiere hacer las cosas, pero ha veces hace falta tomar ese toro por los cuernos y estudiar. Porque creo que es la única cosa que nos permitiría tener una noción concreta del medio en que uno se va a desarrollar como artista y también un poco del momento histórico que le toca a uno, pues como productor”, sostuvo.

ALEJANDRO BARRETO EN EL TEATRO JUÁREZ

Alejandro Barreto se presenta con sus obras en el Teatro Juárez de Zitácuaro y le acompaña “El Rey del Barrio, “un señor de origen muy humilde al que nombran “Tin-Tán”. “Se dice que es un pachuco con vestimenta elegante y parecida a la de un mafioso, canta y baila los ritmos del demonio: mambo, cha cha cha y swing. ¡No hay persona tan ingeniosa como él!”. “El Rey del Barrio es capaz de conquistar a las mujeres más bellas de todo México, no importa su clase social”.

También cuenta con Kalimán, “quien es descendiente de un faraón egipcio, sus súper poderes mentales son de origen desconocido, justiciero, filántropo, defensor de la verdad y protector de la vida de los mexicanos. Lucha con su sable con un monstruo llamado “Tohui”, él fue capaz de hipnotizar a México todo un sexenio”, describe el artista a su personaje.

Aunque reconoce que no es amante de la música “banda”, en México existen dos personajes muy reconocidos, “El Buchón y La Cabrona”. “Y aquí tenemos dos amantes de la música popular mexicana, conocida como Banda, en español se les llama “Buchón” y “Cabrona”, en el caso de él, usa ropa ajustada, a pesar de su gran barriga, viste sombrero de vaquero, botas y siempre utiliza teléfono móvil caro. Las mujeres deben comportarse como borrachas, tienen hijos de diferentes padres y escuchar música que habla mal de los hombres. Juntos hacen una pareja perfecta en el baile, mientras beben bukanas”, refiere Barreto.

SE HIZO FANÁTICO DE LA CULTURA RUSA

Barreto Palma se hizo fanático de la cultura rusa y comenzó a aprender de las manifestaciones artísticas, “gracias a que hace un tiempo comencé a estudiar el idioma y eso me envolvió mucho con la gente que conocía, con los libros y cuentos, que fue una cosa que siempre me gustó bastante y de repente eso se comenzó a permear en el trabajo que yo venía haciendo”.

“Me gustó mucho la idea de poder mezclar a la cultura mexicana con Rusia, porque creo que tenemos cosas en común. De repente no lo vemos, porque pensamos en el clima, en la distancia y en la historia misma de ambos países, pero creo que mexicanos y rusos compartimos el gusto por la crítica humorística y este proyecto lo que hace, es traer un poquito lo que hace acá”.

“Los Luboks es una imagen que lleva un texto humorístico, lo que trata es que la gente vea estas cuestiones. Esto era como un periódico, la gente veía los Luboks como si fuera la televisión. Les daba mucha risa y la gente podía ir al puesto y los podía comprar y los coleccionaban, los pegaban en la pared. Incluso había un señor que en los pueblos rusos tenía una especie de tablero, en donde la gente con dinero podía revisar los grabados y así como que se ponía al día y los alquilaba. Hay muchas cosas que se parecen en la de comprender la vida”, relató el artista.

Además de haber viajado a Rusia, estuvo el año pasado en la doceava Bienal de la Habana, Cuba. Además ha estado en la Bienal de San Paulo en Brasil y esto le ha permitido tener una mejor visión de lo que la gente “piensa de México, a nivel artístico tienes muchas referencias padres, como Frida Kahlo, Posadas, Diego Rivera, pero en grabado como que la gente tiene la idea de que México es un país muy gráfico. Me gusta la idea de que estos proyectos logren rescatar esa parte de la vida artística de México, que aparte ha ilustrado nuestra historia popular”.

Al seleccionar sus propios personajes reconoció que “estaba yo como en un aprieto, porque yo pensaba, por decir un ejemplo, hace falta, no sé, la Virgen de Guadalupe, pero creo que el estándar fue acoplar los temas que creíamos se integraban bien a lo que yo venía haciendo”.

Así mismo expuso que “era importante que la gente no tuviera que recurrir a un libro para saber un personaje del siglo 18 o cosas así. Entonces si la gente ve al Santo, Cantinflas o Ninón Sevilla o ve a Kalimán, a mi me place mucho de que la gente no necesite más información, porque ellos ya traen un código sobre ese personaje y lo que hacen es venir a completarlo con el juego humorístico que puede tener cada estampa”, explicó.

Agregó que el proyecto “básicamente fue pensado  para que los rusos aprendieran sobre México, entonces esta exposición cuando estuvo allá, es por eso que todos están escritos en ruso, de hecho hay tres piezas que todavía están escritas en el lenguaje más antiguo, del siglo XVII, lenguaje ruso”.

Para no imitar o copiar a otros dibujantes, expresó que “estaba bien difícil, porque para poder copiar a alguien necesitaría alguien que hubiera hecho el proyecto y no existe, por eso la bondad que tiene es que esta premiado, pero lo que sí me pasaba es que tuve que aprender a corregir muchas cosas de información, digamos profesional, yo soy académico totalmente, a mi me enseñaron dibujo, 12 horas a la semana durante 7 años, entonces yo siempre trabajé de una manera muy estructurada, me gusta mucho el realismo”.

Finalmente indicó sentirse sorprendido con los visitantes que han llegado a apreciar su obra, que se exhibe en el “Teatro Juárez”, que comprende 25 obras gráficas con el tema de Cultura Popular del siglo XX, donde también se pueden apreciar otros personajes, como “El Hipster de la Condesa”, “Alushe y Sassi Perere”, “Rosa Gurrola y su poquito de mezcal”, entre otros.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *