Armando Soto Sánchez

H. Zitácuaro, Mich. – Armando Soto Sánchez fue alumno de la escuela superior automotriz de Tlalnepantla de Baz, Estado de México, su creatividad y pasión por la mecánica le ayudó a construir una bici-moto, un transporte que recorre decenas de kilómetros con alto rendimiento de combustible.

Actualmente es el encargado de un taller mecánico automotriz, ubicado en el poniente de la ciudad y desde su infancia tuvo la inquietud por las partes automotrices, más tarde se especializó en esa materia.

El zitacuarense realizó sus estudios básicos en esta ciudad y luego decidió emigrar al Estado de México, para especializarse como ingeniero automotriz. Al egresar, ofertó sus servicios en varias agencias automotrices.

Ya como ingeniero decidió probar suerte en la Ciudad de México y ahí radicó por espacio de 5 a 6 años, después emigró a la ciudad de Toluca, donde tuvo a su cargo una “flota” de autobuses interurbanos, línea que recorre la capital mexiquense hacia la población de Tenango del Valle.

Hace 18 meses retornó a Zitácuaro, por cuestiones personales y porque pensó que la mejor opción laboral era esta ciudad, ya que cuando estudiaba y trabajaba fuera de esta localidad había una sensación de nostalgia por regresar.

Sobre la bicicleta que él mismo adaptó a motocicleta, explicó Soto Sánchez que ha sido un proyecto personal que tuvo y que puso en marcha. Agregó que en esta localidad hay pocas bicicletas con motor, ejemplo de ello, es la que él adecuó, a la cual le puso un motor y recorre grandes distancias con gasto mínimo de gasolina.

El entrevistado explicó que su bici cuenta con pedales, como cualquier otro transporte similar. Además, a la misma le adaptó un motor de combustión interna de dos tiempos, que tiene 80 centímetros cúbicos.

Subrayó que se trata de un vehículo de movilidad a bajo costo y que, en la actualidad, en comparación con otras ciudades, mucho más. Sostuvo que este transporte no ha sido una creación de él, sin embargo, siempre tuvo la intención de hacer un proyecto en esta especialidad.

Manifestó que su transporte cuenta con un tanque de almacenamiento de 1.8 litros y sólo un litro le alcanza para recorrer una distancia promedio de 40 kilómetros. Esto significa que, con un tanque lleno, podría recorrer una distancia de hasta 70 o 75 kilómetros, por lo cual se pudiera considerar un vehículo “híbrido”.

Enfatizó que su bici puede alcanzar los 55 kilómetros por hora, pero como se trata de un motor nuevo, habrá que esperar a que la máquina se “asiente”, para conocer realmente su velocidad máxima.

Especificó que tiene algunos proyectos en mente y que le gustaría producir una motocicleta construida con un motor de un Volkswagen 1,600, empleado por aire. Indicó que las circunstancias determinarán este proyecto, ya que en la actualidad tiene mucha “carga” de trabajo y los fines de semana los dedicará a proyectos alternativos; ya que, “es importante pensar en energías alternativas, no solamente en los transportes a gasolina, pues estamos en un período en el que quizás ya deberíamos de utilizar vehículos eléctricos”.

Apuntó Soto Sánchez que la tecnología está al alcance, las “cabezas creativas” existen y consideró que estas técnicas no se han utilizado, porque existe otro tipo de intereses económicos.Su taller de mecánica en general se ubica en la calle Pípila norte y en este establecimiento se realizan afinaciones de inyección de combustible, reparaciones completas de motor, suspensión, frenos y todo lo relacionado con vehículos automotores

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