Dr. Lucio Barrueta Durán

Zitácuaro, Mich., a 27 de marzo de 2017.- Catedrático y académico del Instituto Politécnico Nacional, el Doctor Lucio Barrueta Durán nació en Zitácuaro, Michoacán. Terminó su primaria y secundaria en esta ciudad y luego emigró a la Ciudad de México, continuó sus estudios en el Politécnico, donde concluyó su carrera profesional en la Escuela de Estudios Superiores en Administración Pública (ESCA), del Instituto Politécnico Nacional. Posteriormente realizó una maestría y un doctorado en esa prestigiosa casa de estudios.

Dentro de su instrucción académica también vivió la formación de Pentatlón Deportivo Militarizado Universitario, institución noble y formadora de la juventud mexicana, la cual surgió a iniciativa del Dr. Gustavo Baz Prada, con quien tuvo una amistad cercana y cordial.

En su etapa como director de almacenes e inventarios de la Secretaría de Educación Pública y tiempo después, en la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, logró equipar una gran cantidad de escuelas que estaban carentes de mobiliario escolar.

En el terreno partidista, ha sido consejero político del PRI a lo largo de 20 años. Sus amigos se congratularon en invitarlo, ya que siempre ha sido posible compartir opiniones, ideas y propuestas. Entre otras responsabilidades ha sido Subcontralor General de la República y Contralor del Poder Legislativo en el Estado de México.

El doctor Lucio Barrueta proviene de una familia de 10 hermanos y Mateo, quien siendo el mayor encabezó en los años sesentas un movimiento agrarista en Tiquicheo, Michoacán. Siendo analfabeta logró conformar más de 100 hombres a caballo e infantería, a la medida de un Emiliano Zapata. Su movimiento campesino tuvo tanto auge que hasta en dos ocasiones se entrevistó con el presidente de la república, Gustavo Díaz Ordaz.

“Ello constituyó un ‘acicate’ tremendo, por eso me empeñé en prepararme, siendo mi hermano analfabeta lo recibió el presidente de la república Díaz Ordaz. Yo con mis grados académicos de Maestro en Ciencias y Doctorado, ningún presidente me ha llamado… entonces, dime si es importante el esfuerzo que mi hermano hizo en esa lucha…” dijo en entrevista para El Despertar.

Sobre sus orígenes el doctor Lucio Barrueta expresó con orgullo: “Soy zitacuarense, esta ciudad ha sido muy generosa, no sólo para mi, para mi familia, ha sido para todo mundo, se caracteriza Zitácuaro por ser muy hospitalario y generoso, yo no podía ser la excepción, me ha tratado muy bien Zitácuaro desde mi vida de estudiante, estuve en la escuela primaria “Niños Héroes” y la secundaria “Nicolás Romero”. Donde además de ser jefe de grupo, comandaba la escolta y luego pasó a ser presidente de la asociación de alumnos.

“Estos son signos de alguien como yo, de origen humilde, de quien le pone alma, vida y corazón, dice la expresión poética y la vida da en reciprocidad buenos resultados. A mi me fue muy bien, fui a estudiar a la ciudad de México en 1968. No había la difusión regional de las Universidades, tenía uno que jalar a las capitales y yo jalé a la Ciudad de México, en el Instituto Politécnico Nacional, del que soy digno egresado”, expresó Barrueta Durán.

“Nuestra vinculación con mi tierra ha sido muy puntual y permanente; eso es lo que tiene uno que hacer, asumir el compromiso de apoyar de la manera que se pueda, estemos donde estemos, siempre hay modo de servir a la gente”, anotó.

Recibió un reconocimiento por 37 años de servicio en el Instituto Politécnico. “Se dice fácil, pero es una actitud de entrega por el mundo académico y eso deja satisfacciones, porque obliga a permanecer actualizado uno en el terreno profesional”, añadió.

“Hemos estado inmersos en el quehacer público y político y yo hace un rato decía: la vida ha sido generosa conmigo, porque me ha situado con gentes extraordinariamente ejemplares, por citarte al doctor Gustavo Baz, un ícono de la ciencia médica, de la política honesta, perfiles que difícilmente se encuentran”.

“He colaborado con la Lic. María de los Ángeles Moreno Uriegas, que ella dice, nada más para tomar nota, yo de la administración pública no me robado ni siquiera un lápiz. Esto se dice fácil, pero tiene un gran contenido. Entonces cuando uno ha tenido la aventura de colaborar con gentes brillantes, inteligentes y sobre todo honestos, algo se pega”, destacó.

“Yo si algo me precio es de eso, de la verticalidad, honestidad, honradez y la capacidad de trabajo, entendida ésta como el compromiso con la sociedad para cumplir algún encargo. Esto es importante que lo recapacitemos, porque en términos de desarrollo social, político, es indispensable tener una divisa de actuación que es eso, el asumir compromisos de responsabilidad, contigo, con tu familia, con tu pueblo, con los que creen en ti y a los que no te conocen”.

“Esperamos que a las autoridades les vaya bien, porque yéndoles bien a ellos le va bien al pueblo. Yo le apuesto a eso, cualquiera pudiera pensar que les vaya mal, porque si yo soy de otro partido, cosechar los beneficios del fracaso”.

“Yo creo que debiera irles bien para que le vaya bien a Zitácuaro y a Michoacán. Hay señales que no están en la ruta correcta, pero el tiempo será el mejor juez para que el termino de su encargo, tanto en la administración pública municipal como en la estatal, sean los hechos los que determinen si les fue bien o no bien, tanto a ellos como a nuestra población”.

Sus padres fueron analfabetas y pese a ese tipo de adversidades siempre supo que era un estimulo para salir adelante. Cuando iba en la primaria conoció la tienda de don Atenogenes Bernal y a partir de ahí logró adquirir una vida económica independiente y comprarse su propia ropa, calzado y sus libros.

También fue huarachero, un oficio noble y humilde, que lo mismo fue vendedor de bolitas de guayaba con dulce. “Vengo desde atrás, por eso hoy aventuradamente la vida me ha correspondido en oportunidades, vivo con una gran gratitud. Creo en la filosofía de Luis Donaldo Colosio, en la cultura del esfuerzo, es un elemento que forma y transforma a la sociedad en general”.

El doctor Lucio Barreuta Durán nació el 10 de febrero de 1952, miembro de una familia campesina, es el décimo de diez hijos. Escribió el libro El León de las Montañas, Nicolás Romero, al lado del maestro Crispín Duarte Soto.

Hasta la próxima.

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