Ignacio Sánchez Avilés


Por: Gabriel Gómez Rodríguez

H. Zitácuaro, Mich. Ignacio Sánchez Avilés, nació en Zitácuaro, Michoacán en el año de 1968. Es
una persona que le gusta la actividad y apoyo social para las comunidades y gente que realmente
lo necesita.
En 1999 recibió de manos del entonces Presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León,
el premio al mérito nacional forestal en la población del Mezquital, en el estado de Durango,
premio otorgado a la asociación Nukelo Languini.
Algunos semestres los estudió en la Universidad Michoacana en la carrera de ingeniería química.
Más tarde se inscribió en la carrera de licenciatura en economía en la Universidad Metropolitana
de la Ciudad de México, plantel Ixtapalapa.
Actualmente está estudiando la licenciatura de administración y gestión de pequeñas y medianas
empresas en la Universidad de la Secretaría de la Función Pública.
Cabe mencionar que en algún tiempo se desempeñó como gerente de una fábrica en Tijuana Baja
California, pero por razones personales regresó a Zitácuaro.
Un amigo fue que le contactó con el párroco Ángel Espino, de ahí que comenzaron a trabajar
juntos en el activismo social y medio ambiente.
Ambos tenían una organización no gubernamental que llevaba por nombre Nukelo Languini, que
en voz mazahua significa “Fuerza en Pro del Bosque”.
De la mano del “Apostol del Árbol”, comenzaron a trabajar en dos áreas principales, que fueron la
ecología y proyectos productivos.
Le tocó ser gestor del programa Progresa, esquema para abatir la pobreza implementado en 1997,
con lo cual se aplicó en la comunidad de Nicolás Romero, la primera en Zitácuaro que recibió los
beneficios.
Posteriormente participó de manera activa en los arreglos del Jardín principal de esa comunidad,
así como el salón de usos múltiples de la parroquia de Nicolás Romero.
Una parte de su tiempo la dedicó también al proyecto del Albergue Shalom.
Dicho albergue cuenta con un asilo, donde se atienden a jóvenes y adultos, principalmente de la
tercera edad, y con los recursos que se obtienen de un comedor se apoya a personas vulnerables,
a quienes se les brinda vivienda y alimento.

Es en ese tiempo cuando le nace su amor por la ecología y medio ambiente.
Ha participado en algunos diplomados, capacitaciones y trabajos con el fondo mexicano para la
conservación de la naturaleza, participando embajadas de Inglaterra, Alemania y Holanda.
Desde su punto de vista, ha sido una lucha constante el estar trabajando en favor del medio
ambiente.
Todavía en la quema del Cerro Cacique, hace dos años, coordinó esfuerzos con la Guardia Nacional
y con vecinos de la comunidad de El Aguacate, para combatir el incendio y tiempo después
participó en campañas de reforestación.
Participó activamente dentro del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, esquema que
ayuda a proporcionar material para entregarlo a las comunidades rurales y brigadas forestales.
Junto con las brigadas forestales y de reforestación, recibió siempre el respaldo de la Comisión
Forestal del Estado en coordinación con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Una de sus experiencias, que vivió como defensor del medio ambiente, es que fue recibido a
balazos en la comunidad de La Dieta, por el solo hecho de defender al bosque de talamontes.
Indicó que una de las mejores experiencias es ver crecer los árboles, luego de participar en las
campañas de reforestación.
Durante su participación con el padre Ángel Espino, y después de manera independiente, calcula
que participó en la introducción de medio millón de árboles para la zona de la reserva de la
Mariposa Monarca.

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