Juan Carlos “El Choques” Granados

Zitácuaro, Mich., a 15 de mayo del 2017.- Pasó sus primeros años jugando “cascaritas”, ahí en el barrio bravo de la Victoria e Hidalgo. Pese a problemas familiares, no impidió que su genialidad brillase en numerosas ocasiones.

Con “Tarasquitos” la afición en el “Rafael Baeza” siempre lo aclamaba, por ser el único zitacuarense profesional de aquel tiempo. Eran los años noventas, “Choques, Choques, Choques”, le gritaba la gente, que abarrotaba el pequeño inmueble para ver jugar a su ídolo, Juan Carlos Granados Rojas, mejor conocido como “Choques”.

Su historial deportivo es impresionante, tan solo en Estados Unidos realizó más de 1,500 goles y en Zitácuaro disputó hasta 50 finales.

Nació en el seno de una familia humilde, luego que su madre se separó cuando él apenas tenía 6 años de edad, a los 12 comenzó a trabajar y tuvo carencias, como muchas familias, pero gracias a Dios, como él señala, sigue en pie y con fabulosas experiencias.

América y Yaqui fueron sus dos equipos de niño, posteriormente años después con “Chabelo” recibió la oportunidad de estrenarse con “Victoria”. Otro de sus equipos fue “Cachorros”, luego pasó a las filas con América de Porfirio Bárcenas.

Logró dos títulos en diferentes categorías y luego se estrenó con Nacionales de México y posteriormente se abrió la posibilidad para jugar con “Tarasquitos”, con quien jugó hasta 4 temporadas, luego hizo una pretemporada con el Deportivo Zitácuaro. Participó también con el equipo Hidalgo y luego decidió buscar el “sueño americano”.

Se fue por 10 años con el propósito de trabajar, pero hubo la oportunidad de participar en un equipo de futbol con puros zitacuarenses, en el que llegó a anotar hasta 5 goles en sus primeros dos partidos. De ahí poco a poco se le fueron abriendo las puertas, tanto en las canchas de futbol como en oportunidades laborales.

Gracias a Dios dijo que el propietario de ese equipo michoacano tenía un auto lavado y le dio las facilidades de trabajar. De ahí en adelante también tuvo una fructífera carrera. Durante su estancia en el vecino país del norte logró de 20 a 25 trofeos de campeón goleador.

Hubo un tiempo en el que hizo hasta 100 goles por temporada; pero perdió una de campeón goleador, donde sólo estuvo a dos goles de empatar al ganador, 124 por 126 tantos. Aunque eran canchas de 5 jugadores por bando, a pesar de las pocas dimensiones la exigencia deportiva fue siempre ganar.

Desde hace 7 años que llegó a Zitácuaro y el domingo pasado cumplió 45 años de edad, actualmente juega en el equipo Cruz Azul de primera especial, de la liga “Florentino Andrade”. Recién llegado Marta Torrijo lo invitó a jugar en su equipo, luego decidió formar parte de “Victoria Amigos” en el torneo de veteranos y posteriormente se convirtió en campeón con “Dinos”.

En Zitácuaro participó hasta en 50 finales, muchas de ellas con resultados positivos, la primera fue la que jugó en la categoría infantil, en el encuentro de América contra Bosco, en la que entró de cambio en el segundo tiempo y el resultado fue a favor de las Águilas por 2-1.

Otra de ellas es la que jugó ante el conjunto Galopa de Gabriel Palomino, “Choques” vestía la camiseta del equipo Hidalgo y compañía.

Esa tarde se enfrentaron a un fuerte Galopa comandado por Floriberto Cano, Armando Alcántara, y el Canario, incluso había jugadores de la ciudad de Toluca. El resultado fue contundente, 3 goles a 1 favor Hidalgo, para sorpresa de los asistentes. “Choques” tuvo una inolvidable actuación.

“El futbol es para mi todo, hasta la fecha, por ejemplo dejé todo por el futbol. Yo soy de las personas que ve más el ayudar sin recibir nada cambio”. Explicó Granados, quien tuvo su “escuelita” de futbol en el parque “Vikingo”, donde había hasta 35 niños.

En la actualidad hay niños que no tienen ni para pagar la entrada a una unidad deportiva, mucho menos para la colegiatura de una escuela de futbol, Granados es aquel ser humano que gratuitamente enseña a quien se lo pide, dándole un poco a este deporte que tantas satisfacciones le ha brindado.

Juan Carlos Granados Rojas, mejor conocido como “Choques”, nació en la ciudad de Zitácuaro un 30 de abril de 1972, a lo largo de su carrera futbolística se ha colocado como uno de los grandes ídolos en historia de este deporte. También estuvo como auxiliar del Deportivo Zitácuaro al lado de “Ches” Montes.

En la actualidad tiene una escuela de futbol infantil, la cual se encuentra en Infonavit y que lleva por nombre “Choques”, en horario de martes y jueves, de 4 a 6 de la tarde. “Hay que dejar lo que uno aprendió, gracias a que mucha gente que en ese entonces lo apoyaba a uno, como el Rorro, el Veinte, Porfirio y Juan Bárcenas”.

“El futbol se juega con el corazón y no por el interés monetario, ya que en la actualidad hay jugadores que sólo lo hacen si les dan un par de zapatos”, puntualizó Granados.

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