Miguel Ángel Rosales del Valle

H. Zitácuaro, Mich. – Miguel Ángel Rosales del Valle, se destacó como un impulsor del deporte en Zitácuaro, disfrutó de los sabores de la vida, compañerismo, trabajo, buena convivencia, así se describió él en una entrevista en el 2019. El día 9 de julio, del presente año, se dio a conocer su partida física.

Fue uno de los iniciadores del futbol americano en este municipio, primeramente, con el equipo Armadillos y luego con Caciques de Zitácuaro. Este deporte le apasionó en gran manera, a tal grado de mencionar que representaba mucho este deporte para él.

“Para mí el futbol americano ha sido, no puedo decir que todo, porque estaría pecando de presunción, pero en su mayoría en mi vida ha validado muchas cosas”, expresó Rosales del Valle.

“El futbol americano para mí ha representado disciplina, buenos sabores de la vida, buenas cosas que me ha dejado en el sentido de compañerismo, trabajo, buena convivencia con mucha gente”.

Manifestó que vio crecer a muchos niños, que ahora son jóvenes, que han basado su vida y la pudieron llevar adelante, compaginando también sus estudios, y el futbol americano les aportó disciplina, porque es un deporte que requiere pasión, dolor, entrega, pundonor y otras cosas más.

José Luis Vázquez y Miguel Rosales se encontraban acampando en Apútzio de Juárez, a todos los sobrinos e hijos les empezó a hablar del manejo del balón americano Luis Vázquez y por consiguiente comenzó a jugar con ellos en esa ocasión.

A partir de ahí nació la inquietud de enseñarles lo básico del futbol americano, se fueron sumando más personas y se comenzó a formar un conjunto, ese equipo fue Armadillos de Zitácuaro.

Pero, por intereses contrarios al deporte, se deshizo este proyecto, por lo cual Miguel Rosales tuvo que emigrar de ese equipo y posteriormente se formó una Sociedad Civil, que se llama Caciques de Zitácuaro, esto ocurrió a partir del año 2002.

Desapareció en cierta manera el futbol americano, ya que la mayoría abandonó los entrenamientos, los jugadores emigraron, otros se aburrieron, en general hubo una falta de atención, en la etapa con Armadillos. A pesar de todo, algunas personas siguieron trabajando con el equipo, entre ellos José Luis Vázquez, pero sí hubo una pausa, en la que dejaron de entrenar y jugar.

Rosales del Valle recibió el respaldo de amigos para seguir entrenando y de esta manera hubo la propuesta de ir a jugar a la Ciudad de Toluca, con el objetivo de reforzar al equipo mexiquense, finalmente terminaron jugando gente de Zitácuaro, con el equipo Caciques.

Hasta el año 2019 a Miguel Rosales se le veía con mucho entusiasmo, ya que, al retomar este proyecto, consideró importante la participación de niños, niñas, adultos, y poder trabajar sobre este plan deportivo. Sobre todo, que el futbol americano en Zitácuaro no decaiga, sino continuar adelante, hasta donde se pueda llegar, a un objetivo.

Servando Rueda, Cronista de Zitácuaro, expresó en redes sociales que tuvo una vida muy activa, como deportista jugó fútbol soccer con el Atlético del Valle, también volibol e impulsó el fútbol americano.

Fue Director de Promoción Deportiva en el período 2012-2015 y una de sus pasiones fue el teatro. Formó parte de la compañía teatral Tehomay, con el maestro Juan Carlos Arvide. En julio-agosto de 2015 apoyó el Curso Integral de Teatro, que impartió Arvide a muchos jóvenes y adultos, donde actuó Miguel junto con Gaby López.

José Juan Gómez, amigo de Rosales del Valle, lamentó su partida física, de quien dijo fue un hombre comprometido con el desarrollo integral de la población zitacuarense a través del deporte, siempre proponiendo y haciendo invaluables aportes.

Gustavo Sámano Ruíz, expresó que Miguel Rosales tuvo un liderazgo importante en el futbol americano, desde la organización de Armadillos en 1999, que fue conformada por Jesús Medina Basurto y otros colaboradores, como el mismo Rosales.

Siempre teniendo la meta de fomentar los valores y la práctica de un deporte sano, por ello empezó a adquirir experiencia como entrenador, con el apoyo de Medina Basurto y luego esta organización comenzó a expandirse, incorporándose jóvenes de secundaria y preparatoria.

Miguel Rosales se caracterizó por su disciplina, tanto con lo jugadores como con sus propios hijos, había también la parte divertida entre las familias que asistían a las prácticas de entrenamiento o juegos.

Le gustaba apoyar mucho a los niños y jóvenes, siempre había mucha disponibilidad de parte de él, en todos los aspectos.

En el 2002 Miguel Rosales y José Luis Medina viajaron hacia San Diego, California, Estados Unidos a participar en un torneo, llevando a una selección juvenil de mujeres de tocho bandera, con el equipo Armadillos.

El resultado fue un primer lugar, ya que la hazaña fue descrita como increíble, se llevaron dos camionetas, y fue una odisea de ganarle al país donde tienen la supremacía mundial. Su hija de Miguel, Thalía Rosales, también fue parte de ese equipo femenil.

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