Personaje de la semana

Francisco Villalobos Baeza

H. Zitácuaro, Mich. – Francisco Villalobos Baeza, nació en la ciudad de Zitácuaro, realizó parte de sus estudios académicos en la Ciudad de México. Estudió contabilidad e inició una licenciatura en periodismo. Posteriormente asumió la administración de Casa Villalobos, un negocio con más de 100 años de vida. Sus padres fueron prósperos comerciantes, dedicados a la venta de productos relacionados con la mercería, entre ellos hilos, agujas, botones y estambres.

Desde la edad de 12 años se fue a preparar académicamente a la capital del país, ingresó a la carrera de contabilidad. Posteriormente se incorporó a la Universidad Iberoamericana, donde estudió periodismo, teniendo como maestros al periodista y escritor Carlos Monsiváis, y al locutor y comunicador Jacobo Zabludovsky.

Su fascinación por el periodismo se dio porque le gustaba mucho leer y escribir, mientras que la contabilidad la estudió como una herramienta indispensable en la administración de un negocio.

Ambas carreras no las concluyó, debido al fallecimiento de su padre y retornó a Zitácuaro para tomar la administración de Casa Villalobos, la cual presentaba un declive o descenso en sus ventas.

Además de tomar la rienda del negocio, su perspectiva era volver a incrementar las ventas, buscando nuevas estrategias de mercado, por lo que frecuentemente viajaba a la Ciudad de México para conseguir mejores precios y lograr nuevos proveedores.

Actualmente el edificio se ubica en la calle de Ocampo, lugar en que se encuentra Casa Villalobos, fue construido en 1946, por su padre de nombre también Francisco.

Su padre en alguna época hizo una compra extraordinaria con unos empresarios japoneses, ya que prácticamente le ofertaron productos a bajos precios y obtuvo buenos dividendos económicos.

El apellido Baeza se debe a que el abuelo del señor Francisco eran primos con el señor Rafael Baeza, quien donó el Campos Deportivo, ubicado en la calle de Guadalupe Victoria y Cuauhtémoc.

En negocio de la Casa Villalobos fue iniciado en el año de 1917, por lo que ya son más de 100 años en el que varias generaciones han estado al frente de esa negociación.

Guarda entre sus pertenencias personales y como un tesoro de mucha valía el señor Villalobos Baeza, un libro de contabilidad, mismo que tiene fecha del año 1925.

En el cual se tienen registros contables, activos y pasivos, se manejaban conceptos como renta, pago de salarios, compras y ventas, entre otros. Conserva el mismo algunos timbres postales que se utilizaban en aquella época, que significan el pago de impuestos.

El establecimiento inició como un puesto ambulante y posteriormente, con el paso del tiempo, fue creciendo, al grado de convertirse en un local, teniendo su estancia en varios lugares, entre ellos al interior del mercado Melchor Ocampo, donde actualmente se venden sombreros y que pertenece a la familia Tavira.

Antaño, Zitácuaro tenía dos festividades importantes, entre ellas el día de reyes y el festejo del día de la madre, y en ese tiempo la negociación tuvo un auge en sus ventas, al grado de que los vendedores o empleados no se daban abasto.

Sus padres fueron Francisco Villalobos Morales y su madre Guadalupe Baeza Martínez, quienes iniciaron con el proyecto mercantil, ambos de Uriangato, Guanajuato, hoy extintos.

Una labor social que caracterizaba a la señora Baeza Martínez, es que compraba juguetes para que familias revendieran los productos y sacaran también ganancias económicas.

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