Sixto Verduzco, el párroco insurgente de Tuzantla

Zitácuaro, Mich.- José Sixto de la Santísima Trinidad Verduzco inició su formación como Sacerdote en el Colegio de San Nicolás de Valladolid y en el seminario de la misma ciudad, finalmente obtuvo el grado de doctor por la Pontificia Universidad de México. Se desempeñó como párroco en el pueblo de Tuzantla y formó parte de la Junta de Zitácuaro, la cual fue convocada por Ignacio López Rayón.

José Sixto Verduzco nació en la ciudad de Zamora, Michoacán, el 29 de marzo de 1770 y murió en la ciudad de México en el año de 1830. Sus padres fueron Joaquín Verduzco y María Antonia Macías. De acuerdo al archivo parroquial de La Purísima, habrían sido sus padrinos de bautismo sus tíos el bachiller José Antonio Macías y su hermana doña María Rita Macías.

Es en la entonces Villa de Zamora cuando Verduzco ingresó al Hospicio de las Llagas Nuestro Padre Seráfico de San Francisco, ahí lleva a cabo sus estudios básicos, con el apoyo económico de su tío y padrino de bautizo, José Antonio Macías.

Más tarde es llevado a Valladolid, hoy Morelia, a continuar sus estudios en el Colegio de San Nicolás, donde recibió el grado de Bachiller. Fungía como rector Don Miguel Hidalgo y Costilla.

Más tarde se trasladó a la ciudad de México, donde se incorpora a la Universidad Nacional de México para estudiar retórica y teología, finalmente obtiene los grados de licenciado y doctor el 16 de diciembre de 1801; casi de forma inmediata ocupa la vice rectoría del Colegio de San Nicolás en Valladolid.

Cabe hacer notar que Sixto Verduzco participó en la Independencia de México junto con su compañero de estudios en el Seminario Tridentino de Valladolid, José María Morelos y Pavón. Aprecio y confianza que le tuvo Morelos y Pavón y quizá por los grados académicos que tuvo  al obtener un doctorado en teología, puesto que lo representó en la conformación de la Suprema Junta Nacional Americana.

Sin embargo los historiadores concluyen que el párroco de Tuzantla no fue un estratega militar como lo fue Morelos. Su paso por la Independencia pareciera ambigua y quien tuvo falta de pericia en los asuntos de la guerra. Pero no fue así en el terreno intelectual, quien ya como estudiante había demostrado cualidades sobresalientes.

Prueba de ello es que siendo estudiante le ofrecieron el título de bachiller en la Universidad Nacional o la de haber sido catedrático de latinidad, retórica y artes en el Colegio de San Nicolás.

Habría tenido José Sixto Verduzco en la universidad el espacio y forma de pensar sobre su inclusión en la lucha de Independencia al lado de quien había sido su compañero de estudios, José María Morelos y Pavón, así como con quien había sido su alumno en el Colegio de San Nicolás, Ignacio López Rayón.

Dentro de su formación académica finaliza sus estudios eclesiásticos en el Seminario Tridentino de Valladolid y recibe su ordenación sacerdotal de manos del obispo Fray Juan de San Miguel, el 21 de diciembre de 1797, misma ceremonia en la que se ordenó José María Morelos y Pavón, junto con otros 34 nuevos sacerdotes.

Cabe hacer notar que Morelos le habría confiado tareas de la más alta fidelidad y lealtad, porque eran de vital importancia para la formación de las instituciones que dieran origen al Estado mexicano.

José Sixto Verduzco fue una pieza importante para la elaboración de proclamas, manifiestos y las convocatorias para formar la Junta de Zitácuaro, el Congreso de Chilpancingo, de donde se derivan los “Sentimientos de la Nación” y la Constitución de Apatzingán; es decir, el nacimiento del Estado Mexicano.

Los Sentimientos de la Nación es un documento expuesto por José María Morelos el 14 de septiembre de 1813 en Chilpancingo. Es considerado uno de los textos políticos mexicanos más importantes, el conjunto de ideas expresas se fundamenta en la Guerra de Independencia, así como en la Revolución francesa.

Una de los sucesos que pesaron en la historia, fue el intento fallido por conquistar Valladolid para la causa insurgente, ello ocurrió en 1813, siendo  Sixto Verduzco quien comandaba. Dicha derrota fue uno de los acontecimientos que tuvieron mucho que ver en la caída de la Junta de Zitácuaro.

No obstante, cuando fue convocado por José María Morelos y Pavón para la formación de un nuevo órgano de gobierno, Verduzco ocupó el cargo de diputado por el estado de Michoacán. Fue firmante del Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional y del Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana.

Corría el año de 1817 cuando es puesto preso por el virrey Juan Ruiz de Apodaca, sin embargo tres años después fue beneficiado con el indulto. A la consumación de la Independencia, Verduzco fue nombrado capitán general y Senador por Michoacán.

SIXTO VERDUZCO DESOYÓ LAS ÓRDENES DE IGNACIO LÓPEZ RAYÓN

De acuerdo a García Genaro, Documentos históricos mexicanos. Obra conmemorativa del primer centenario de la Independencia, la publica el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnología. México, 1910. Sixto Verduzco no cumplió las órdenes de Ignacio López Rayón.

Se habrían juntado veinticinco mil hombres bien armados, “la reunión se complementó en Pátzcuaro y se decidió dar el asalto a Valladolid; estos hechos tuvieron a lugar a fines de 1812. Rayón al tener conocimiento de lo que se pretendía y con más visión militar, ordenó a Verduzco que le esperase sin intentar movimiento alguno”.

“Verduzco al verse al frente de tan grande fuerza militar pensó que el triunfo era suyo y desoyó las órdenes recibidas; presentóse ante aquella ciudad el 31 de enero de 1813… Campó el ejército de Verduzco en las lomas de Santa María, aproximadamente a cuatro kilómetros de Valladolid (día 30 de enero de 1813) y aunque esta plaza hizo algún fuego, no se le contestó. Ya no estaba en ella don Torcuato Trujillo, pues se había retirado desde el 24 de diciembre para México, cargado de crímenes y de dinero, y había quedado en su lugar el teniente coronel don Antonio Linares, que sabiendo diez días antes la aproximación de esta fuerza, había tomado sus medidas de defensa situando artillería en los puntos exteriores y cortaduras interiores, haciendo venir destacamentos de fuera, como el del Coronel Orrantía, con el de la Goleta para engrosar la guarnición”.

“La descripción de la batalla y derrota de Verduzco la hace don Carlos María en la obra que hemos citado, pero pese a la animadversión que muestra por Verduzco, la derrota no debe atribuirse a su falta de pericia militar, sino a un imponderable, que en determinado momento actuó en las fuerzas insurgentes y provó (provocó): primero una desbandada y luego la pérdida total”.

Cuando López Rayón y Sixto Verduzco se reunieron le hizo saber porque había atacado Valladolid sin su consentimiento y sin haber acordado un plan de ataque en una junta de guerra, sacrificando a los pueblos sin previa consulta de la junta gobernativa.

Gracias a nuestros lectores asiduos de El Despertar y hasta la próxima.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *