Política en lo oscurito

Más atole mí líder

Qué bueno que la memoria esté fallando ahora que los años han pasado, porque si no, lloraría… seguro que sí… imagínense tener memoria de todas las promesas que los políticos hicieron y que de pronto voltees a tu alrededor y no veas los resultados… sufrirías, llorarías… por eso Don Cedano ha inventado una técnica llamada amnesia temporal, esa herramienta le está siendo útil para no caer en el canto de las sirenas de las campañas, que por antonomasia son vesánicas, ja, ja, ja, ese Don Cedano usando sus palabras domingueras, y como no se las sabe, solo las lee bonitas va a definírselas para sí mismo.

 Antonomasia es usar un apelativo en sustitución del nombre propio, ya ven que a los políticos ya no los hemos podido llamar por su nombre propio, ahora solo usamos sinónimos, algo así como: corruptos, y demás. Bueno, ahora ¿Qué entenderemos por vesánicas?, pues por una especie de locura temporal, que solo dura en temporada de elecciones, algo que se convierte en la nueva normalidad, ya saben, se nos hace normal que los candidatos nos mientan, que nos prometan y que no nos cumplan, aunque San Péjele tenga herramientas para hacernos sentir que nos cumple, pero en realidad solo nos da atolito, y con eso dormimos felices.

 Ya hasta se nos olvidó que el avión sigue generando renta, pero ya lo rifamos. Ya se nos olvidó que había guachicol, ahora los dejamos vender sin molestarlos, siempre y cuando no estén a la vista de todos. Ya hasta se nos olvidó que la cantidad de muertes por violencia superó a su némesis Caldedrunk. Ya hasta se nos olvidó que tiene hartos priístas en las filas de la Prieta, y son tan fieles que en el discurso se olvidan que ya están dentro de otro partido, como le sucedió a Mario Delgado, el prócer de las causas perdidas, igual que San Péjele, que quiere hacer su santa voluntad, únicamente por ser santa, gracias a que él es el mesías, se la creyó, al igual que su grey le cree todo lo que dice, y tendrá razón, porqué el horno no está para bollos, y a pesar de eso, promueven a la Prieta por el Prit, la fuerza de la costumbre, ja, ja…

Fue divertido, no tanto eso de que San Péjele quiere juzgar a todo y a todos los que no le siguen la corriente, tal y como lo hacen sus adeptos, que paran la boquita para recibir su dosis diaria de atolito, aderezado con algunas defenestraciones a sus contrarios, que ya han sido juzgados y ya tienen sus calificativos bien ganados en la mente de San Péjele.

 Lo bueno, es que Don Cedano está más allá del bien y del mal, lo que hagan o digan se lo pasa por el arco del triunfo, y como dijo FOTS, el gato con botas que llegó alguna vez a gobernar México, y que perdió la oportunidad de ganarse las confianzas del populacho bueno y sabio y terminó haciendo del país un vodevil de cierto nivel, no tan jodido como el que se hace hoy, el nivel de teatralidad es superior hoy desde luego, hay niveles, el pan de hoy es de muy mala calidad, casi como el partido político que lleva ese mote, en ese nivel estamos, circo alto nivel, pan de baja calidad, el pan y el circo cambian acorde a las circunstancias, el atole sigue siendo el mismo, solo que algunos se empeñan en hacer más atole del normal, para aquellos que lo disfrutan, sino vean:

 La mañanera es una clara alusión a eso, es un teatro destinado exclusivamente para las huestes beligerantes de San Péjele que, como San Jorge, anda inventando dragones para convertirse en un asesino justiciero que salva a la plebe de esos fantasiosos peligros, ahora le llama conservas, pero en esencia es lo mismo, casi hasta podríamos irnos a la época romana, cuando Nerón hacía eventos multitudinarios para eternizare en el poder. Algo debe estar tramando San Péjele en ese sentido, se ve a leguas, que se pueden medir en kilómetros, ya ven que, en su afán caballeresco de salvar princesas de sus madrastras malvadas, quijotescamente ha terminado con los gigantes del aire, creyendo que salvó la honra de la población, que no quería ser salvada, la población solo quiere ser tomada en cuenta, escuchada y compartir su discurso, y eso les llena.

 La olla de atole es enorme, en dos años San Péjele se ha encargado de hacer un discurso facilón de lectura sencilla, que llega a los corazones de las multitudes que se sienten representadas con todos sus defectos sicológicos, como el sentirse parte de un país jodido, como sentir que se hace justicia en eso de la corrupción combatida, aunque solo sea en los bueyes de mi compadre, y si por alguna razón, el destino de un seguidor de San Péjele se quiere descarrilar y quiere pensar, le mandan la olla de atole y seguirá con la boca abierta a la espera del dedito, que lo mantenga entretenido, mientras su líder insigne maquiavélicamente maquina el siguiente paso que le de entrada al autoritarismo y poder absoluto.

 Lo que no sabe, es que está Don Cedano, que no se deja engañar, salvo que le adelanten el 60 y más, allí a lo mejor ya vería a su cabecita de algodón con otros ojos, con ojos de amor, ja, ja, ja.

Bueno, les decía que tanto pan y circo, llamado mañanera, es solo un panel donde se puede uno ir a desahogar de sus frustraciones, como aquel chamaco de cinco años que se peleó con su compañero de salón por una nimiedad y de pronto ya son adultos y anda presumiendo que le rompió la cara. Así se ve la mañanera, un panel lleno de frustrados que aún no digieren que son gobierno, que son administradores de nuestros recursos, siguen viviendo de un pasado, que ya se fue, como si los errores, faltas, vicios o deslices del pasado no fuesen la causa misma de que estén ahora en el poder, y el pueblo, que no es bueno, ni sabio, pensó por un momento:

 “Este es mi gallo, va a meter en cintura a todos los políticos corruptos y los mandará a la cárcel”; este presidente se ve serio, por la edad, va a terminar con la violencia que tanto critica; esta persona va a cumplir con todas las promesas de campaña, y resulta que no, que es igualito a los demás, solo con una semántica distinta, que encanta a unos y desencanta a otros, igual que los anteriores, y al parecer, el tiempo no le alcanzará para solucionar los problemas más críticos, pero sí para culpar a todos los gobiernos pasados, incluyendo los que ni siquiera eran mafia del poder, y tendrá sus seguidores prestos para lamer el dedito, aduciendo a un pasado que ya se fue, esa es su mayor justificación.

 Les decía que, en su inexperiencia y su afán de desfacer entuertos, San Péjele se está metiendo en un berenjenal, seguido de sus consortes, o faneses, ya no sé cómo se diga, ja, ja, ja, porqué le está dando el poder a un poder que criticaba, ahora el ejército tiene el mando de la obra pública, dejando a cientos de empresas con la baba de fuera, como perro de carnicería, viendo la carne y lamiéndose los huesos. Si bien, hay mucha corrupción en los contratos de obra pública… leyeron bien, dije hay, no dije había… la forma de combatirla es permitir a empresas desligadas del poder trabajen y colocar servidores públicos justos y honestos, que puedan supervisar y autorizar la obra acorde a los valores de mercado y no sobrevalorarla, o sobrecargarla de cuotas que las hagan o inviables o inservibles, como pasa la mayor parte de las veces.

 Para eso está la especialización de los trabajos, para que todos tengamos la oportunidad de ejercer nuestras funciones, pero San Péjele no deja nada, todo se lo quiere asignar, no licitar, asignar al ejército. Si bien allí hay reglas, se rigen por las jerarquías y respetan el poder. El ejército es un poder en sí mismo, le puede salir el chirrión por el palito, y allí sí valimos pura de árabe todos. Aunque, siendo suspicaz, ese afán de poder lo está aprendiendo San Péjele del ejército, institución que no da un paso sin una orden, y como los civiles no acatan ordenes, San Péjele se frustra, por eso decide darle las obras al ejército, esos si saben acatar ordenes, ya ven que es como politiquillo de pueblo, que si no gana arrebata, pero de que tiene el poder, lo tiene, haiga sido como haiga sido, como dijo el clásico, sus frases matadores y llenas de erudición son muy convincentes y nos hacen pensar en ser sus adeptos.

Como esa de que  si no apoyan sus propuestas están a favor de la corrupción, como si apoyándolas se terminara, si solo es una idea, pues nada pasa si decides una u otra opción, solo quedará en el tintero como comidilla política, como la que traen Macedonio, Adame y Monreal, Huerta, unos por una cosa, pero todos demostrando el nivel de políticos que tenemos, ¿Nos los merecemos?, claro, no hacemos nada por cambiarlos, ni por meter a nadie distinto, dejamos que sean los mismos, parecemos de la Prieta, somos masoquistas, no sé si es el gusto por el atole o es por el dedo.

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