Política en lo oscurito

Política en lo oscurito

El descaro de la indecencia
Don Cedano está sentadito tomándose un cafecito de Veracruz… digo, uno tiene que presumir a sus amigos que lo consienten y le mandan de vez en cuando algunos presentes de buena manufactura. El olor agradable de la mezcla de canela, clavo, anís y piloncillo lo hacen inmejorable y su mente viaja a pasados muy ciertos, cuando la juventud llenaba sus venas y el ímpetu del conocimiento a su cabeza. De fondo tenía una canción del Álbum The Final Cut de Pink Floyd. Su mirada perdida en el infinito, nada podía igualar ese momento, parecía que era melancolía. Se lo preguntó curiosamente su amigo el Huarache, pensando que ese dejo nostálgico era por los tiempos pasados.
Ya ven que a la sociedad le gustan los ritos y las parafernalias negativas, y su psicología básica les señala que los fines de año tienden a poner nostálgicas a las personas y la nostalgia es el deseo intenso de vivir en el pasado, las mentes añoran el pasado; pero ya soy viejo, el pasado ya se fue, ya fue vivido, ya no tiene carga en mí, más que las largas charlas con los amigos que recuerdan su momentos mas emblemáticos y divertidos, y los trágicos que son los que hacen lúgubre el momento.
Quizá se deba a eso, a la sublime sensación de ser dueño de nada, cuando lo tienes todo. La especie de posesión de algo que considerabas tuyo e integrado a ti y que no lo es, eso que le llaman apego, nada más difícil en estos días que luchar contra el apego… digo, para la mayoría, uno ya está más allá del bien y del mal, ya ha superado todas aquellas desventuras que nada más podría sorprenderle, así llegaran los extraterrestres, serían vistos como caravanas de funámbulos y marionetistas disfrazados para carnaval o alguna nueva temática navideña, y serían acompañados con alcohol y fiesta. Ellos no sabrían que hacer, por sus costumbres inciertas para nosotros, y no hablo de políticos, que esos viven también en otro mundo, y se visten de payasos en cada discurso que dan.
Pero regresando a ese tema de la nostalgia, creo que si tengo algunos sesgos nostálgicos porqué la mente trae recuerdos intensos y que son ligados con la música que acompañaba, y como vivo inmerso en la comuna del común, donde las multitudes tienden a culturizar a los menos, he sentido cierta emoción del pasado. Esa canción en específico habla de las emociones de un joven puberto deseoso de aventuras, y hay una estrofa que escribí en algún documento que llegó a las manos de una mujer que fue un amor platónico, y descubrió el engaño al que me sometía, pues ella tenía conocimiento e información y descubrió el plagio. Hoy me rio, en aquellos días me temblaban los carrillos de la emoción.
El párrafo decía: “Y si te muestro mi lado oscuro; ¿Aún me abrazarías esta noche?, y si te abro mi corazón para mostrarte mi lado débil: ¿Qué harías?” Pretendía mostrarme serio y sesudo, y quedé como un burdo imitador de canciones, que a la postre no son canciones comunes y del gusto popular en nuestro pueblo, pero que para ciertos grupos si lo son… y ella me dijo: “Ah, ¿quieres hablar un poco de Pink Floyd”, y le dije que sí. Desde luego esto fue a distancia, por lo que no vio mi frustración.
Debí haberle dicho lo que pretendía, que era identificar si ella soportaría a alguien que tiene un lado oscuro, cuasi malvado, psicótico y psicodélico, pretendiendo hablar con un poco de filosofía, pues la liviandad de los días con que los jóvenes llevaban su vida me exasperaba, y creo que sí, ahora sí me voy a deprimir, porqué en aquellos días, la liviandad que había es nada en comparación a la que hay hoy, y les repito, no estamos hablando de los políticos, esos han superado con creces toda liviandad al pasado.
Los ladrones antes se ocultaban en Suiza, o en países deseosos de recursos sin importar origen. Ahora no, ahora hasta presumen sus posesiones como si de trofeos se tratara, con una frialdad envidiables, como si la impunidad fuese una tarjeta que comprar en cualquier supermercado, porqué el fuero y poder es de ellos. Pero lo bueno es que existe justicia divina y a esa implora Don Cedano, pues estamos en fechas de guardar y de implorar y exigirle al supremo que actúe con prontitud, antes de que los malvados del gobierno nos dejen sin chones.
¿Qué?, ¿Qué no me preocupe?, ¡Ah, sí es cierto! En navidad es intercambio de chones, sería mejor intercambiar algunos políticos por comida y surtir despensas en los lugares que los necesiten y después ponerles fuentes de ingresos cercanos para que ellos, basados en sus esfuerzos, logren salir adelante. Eso de regalarles dinero no es sano, porqué buscando igualdad, provocas otra desigualdad e inconformidad, pues el dinero que regalas, y sí hablo del gobierno, que regala el dinero que alguien más generó gracias a su esfuerzo, y que al gobierno no le ha costado más que quitárselo mediante el miedo a los contribuyentes que se animan a formalizar su fuente de ingresos.
Y que no me mientan que no suben impuestos, eso es una falacia, o sea una mentira vestida de verdad, porqué los peajes en las carreteras han aumentado sin control… bueno, digo con control gubernamental, sin control del que paga, ¡Charro, que ironía!, el que la usa no decide cuanto pagar por su servicio, como desbarataron la red carretera pública y libre de peaje, dejaron pocas opciones para moverse, no todos, algunos estados aún conservan tramos buenos y libres de peaje.
Pero lo que decíamos, es que aumentaron los peajes en marzo y ahora en noviembre, siempre antes de las vacaciones, primero las de semana santa y ahora las de diciembre, andan ávidos de dinero, y lo sacan de donde sea, abusando de la necesidad de moverse de los mexicanos, y de la buena fe, y de la mala memoria y de la buena voluntad, que dice; “es ley, debemos respetarla”, cuando hace 200 años era lícito tener esclavos por “ley”, ja, la ley la crean los vencedores, a los vencidos solo nos queda apechugar:
¿Hasta cuándo?, ¿Hasta que tengamos el agua hasta el cuello? Y nos pase como en Tecaxtitlán, que el hartazgo hizo a la población reaccionar. Bueno, puede ser una opción. Los pueblos cuando son oprimidos, al grado de sentir más rabia que miedo, pueden surgir los movimientos liberatorios. Pero como estamos metidos en un nuevo circo llamado redes sociales, nos dará flojera salir de casa, y lo haremos hasta que los problemas lleguen hasta nuestra puerta, y ya casi llegan.
Ya ven que los políticos ya solo hacen políticas en lo oscurito, y en lugares donde están seguros. No sé qué harán cuando los grandes centros de población sean inseguros, no sé qué harán cuando la mierda llene todo el país y no sepamos si votar por un delincuente o por un político, si los dos ofrecen las mismas garantías, al grado de confundirnos y no saber si un político es un delincuente o viceversa.
Mejor seguiré disfrutando del buen café y la buena música, al menos me relaja y dejaré de pensar en los infortunios y los apegos que pegan en estas épocas prenavideñas, y más cuando todo el sistema quiere exprimirte y dejarte sin dinero, compras, pagos, impuestos, multas, todo se contrapone.
Pink Floyd dice en su canción “Run Like Hell”: “Será mejor que te pongas el disfraz favorito, cierra la boca, cierra los ojos, aunque tengas la sonrisa vacía y el corazón hambriento, sientas la bilis subiendo de tu pasado y los nervios destrozados, y tus esperanzas hechas pedazos, mejor corre” … así que Don Cedano, antes de que le llegue le viejazo y el ardor del pasado correrá, dormirá cómodamente aterido del frío interno el sueño de los justos, porqué es justo y necesario.

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