Politica en lo oscurito

Política en lo oscurito

Política en lo oscurito
Por: Don filosofo de Cedano
Las trampas del engaño
Don Cedano se ha puesto a pensar, y el solo hecho de hacerlo, es algo arriesgado en estos tiempos, donde los seres pensantes son considerados un absurdo, donde la inteligencia se considera un artículo anacrónico y en desuso. Estamos en los tiempos donde la palabra fácil y la sonrisa fingida son moneda de cambio por consciencias muertas. Hoy abundan las consciencias muertas, los tiempos apocalípticos de zombis dormidos y devoradores de cerebros está en proceso: se llama política.
Y es que estamos en una encrucijada complicada, tal y como nos sucede cada seis años, cuando empezamos a decantarnos por una idea de país, tras el discurso matador de los candidatos a la presidencia de la república, que se desviven en bondades y promesas que sabemos no van a poder cumplir, porqué ya tienen el dinero y su vida comprometidos ante algún ser malvado que mueve los hilos de nuestros destinos sociales, y al cual se deben.
Pero se permiten ciertas licencias de léxico para poder justificar el engaño al que someterán a todos los ingenuos que han sido amaestrados.
Esa encrucijada, que es una telaraña mortal para aquellos que vemos en toda la política un juego mañoso del engaño ya está tendida, y no importa de qué lado decantes tu interés o tu idea de un país mejor, el sistema que es solo uno, te absorberá si dejas que lo hagas. Algunos que leemos entre líneas y que entendemos que donde está la trampa está el regalo, leemos exactamente lo contrario en cada promesa de los presidenciables.
Somos seres libres, que no creemos que un personaje X o Y podría salvarnos ¿De qué? Nos salvarían… ¿Del deseo imperante de poder y dinero del erario del otro?, o ¿Del deseo insano de recursos no generados por ellos mismos?, quizá nos iría mejor sin ningún personaje en la política, y no lo sabremos si no experimentáramos la disolución de todos los sistemas de gobierno, deberíamos intentarlo. Los vacíos siempre se llenan, porqué la naturaleza aborrece al vacío.
Mientras llega el momento de que perezcan las ideologías y florezcan las ideas, estaremos en esa encrucijada o telaraña de oportunidades que nos dan las campañas presidenciales y sus juegos sucios del engaño. Entendemos que ese es el camino a la misma muerte social, sea un color u otro el que gane, sigue siendo la misma muerte, con la única salvedad de que moriremos menos felices con uno, que con otro, porqué creemos que al que votamos es el mejor.
Al final solo sabemos que moriremos, y que buscamos cual camino es el menos doloroso. Al final, intentamos ser felices con lo que hay, y si hay oportunidad de elegir el camino donde haya menos dolor, lo elegiremos.
Por ello, al nivel que vamos de la politiquería, estamos en ascuas, porqué ninguna de las propuestas nos parece agradable. Sabemos que el partido en el poder ya no puede hacer más de lo que ha hecho o no quiere, o no le alcanzó el dinero, porqué debe repartirlo para comprar consciencias en campaña para permanecer atado a la ubre del dinero público.
El partido en el poder se ha enquistado en él poder, saben que, si pierden, todo aquello que han logrado crear se derrumbará.
Se derrumbará la idea de una vida de lujos para ellos, que está bien camuflada por el discurso inculto llamado austeridad. Son una urdimbre de politiqueros ramplones y sin ideologías propias, que solo están buscando permanecer y solo buscan cobijo ante el ganador, que solo aplaudirán todo lo que se les pongan enfrente, que solo levantarán el dedo para apoyar cualquier dato que el gobierno necesite justificar; baja en la violencia, por ejemplo, alza en los indicadores de crecimiento económico, aprobación de leyes a modo.
Cualesquiera, de eso viven, de levantar dedos, y no les importa el color del partido en el poder, solo basta que los dejen estar allí, recibiendo migajas, pero seguros de que seguirán viviendo sin trabajar, y no hablo del Partido Verde, que no es verde, y tampoco hablo del Partido del Trabajo, que ni trabajan, ni representan a los trabajadores, solo se representan a ellos mismos.
Esos personajes llamados chapulines se irán con el ganador, están educados para asentir todo, son de lisonja fácil y de aplauso con propósito. Entiendo que eso ayuda al político del momento para ganar encuestas y escaños y podríamos decir que se usan entrambos, algo nada extraño a la hora de llenar sitios amplios y de gran importancia mediática, pero que se les puede ver en los mítines de todos los colores.
Esos llamados “sicarios de la política”, son los que muchas veces definen la elección. Si alguien les llega al precio votarán por ese personaje que los cobija con dinero, y son muchos, tanto que hacen mayoría en los votos, aunque no sean la mayoría real. Digamos que con ese 30% de los votantes que votan ganan, mientras que del 100% de los electores, un 20% vota por el menos malo, como sucede con la idea del más mejor de Don Cedano, y cerca de la mitad de los electores no vota, a esos se les llama abstencionistas que sí son mayoría.
Ese grupo podría ganar muchas elecciones, si se lo propusiera, pero le importa un comino la política, ya que son sabedores del vil engaño al que hemos sido sometidos y que llegue quien llegue será la misma cantaleta, poco cambiará la vida del país si todos ellos se pasean entre los colores. Aun así, a pesar de ser los mismos, en campaña todos se lanzan una sarta de imprecaciones, de descalificaciones, de verdades a medias, como si se odiaran, como si verdaderamente denostarán a sus adversarios, pero jamás se atreverán a tocarlos, pues su código de honor no se los permite.
Y ¿Cuál es ese código de honor?, es el respetar a la familia, pues entre ellos existen fuertes lasos familiares, que no romperían en su intimidad, porqué a la luz pública son enemigos jurados, ¿Por qué razón San Péjele no ha ejercido juicios sobre Calderón si tanto lo odia?, ni por Peña, ni por Fox, ¿Habrá algo que no sabemos?
Quizá sean del mismo grupo familiar, o ideológico. No lo sabemos, pero algo hay. Así que el partido en el poder, para continuar con su ya ansiada tradición de mentir y robar, tiene que convencer a los electores de lo contrario y para ello necesitan manejar el discurso pegador de las ideologías populistas de hacerse uno con ellos, ja, ja, ja, como si pudiéramos ser iguales…
No, Don Cedano toca madera, digo, la frase brutal y fuerte de “ya no me pertenezco, le pertenezco al pueblo y él es quien me manda”, es para escudarse y justificar así su falta de inteligencia… digo, si Chávez lo usó en Venezuela, después Maduro allá mismo, de la misma manera lo hiso San Péjele y ahora lo hace #SoyClaudia, ¿Hacia dónde va el guion?, ¿A decir que ahora sí vamos a terminar con la corrupción, el guachicol, la delincuencia? ¿Ahora si vamos a pertenecer al primer mundo?
Bueno, los programas sociales y los compromisos adquiridos los obligarán a pedir dinero de los electores mediante argucias legales llamadas impuesto, con otro nombre, como actualizaciones fiscales. Pero no nos preocupemos ahora, que se preocupen los candidatos por su integridad e imagen, primero porqué ya andan asesinando a diestra y siniestra candidatos, y no vaya a ser otro Colosio.
¿Qué se los impide?, si los delincuentes moran entre ellos, ¿O son ellos mismos?, vaya usted a saber, mejor digan ustedes quien fue el mejor en el debate, yo diría que todos son falsos, pero que podríamos elegir al menos falso, no votaría por quien habla mal de otros, y rompe relaciones diplomáticas, o ¿Fueron los otros? yo votaría por Fox, al menos me divertiría, ¿Fox ya no está?, ¡Changos! Díganme cual es el más mejor y los sigo, aunque no vote.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *