Política en lo oscurito

¿Cómo se festejan los fracasos?

Don Cedano, sabía que los fracasos se festejan cuando el fracaso es mas redituable que los triunfos, como aquellos que salen sucios del fango, habiendo dejado sus pertenencias ahogadas, pero vivos. Casi como Pirro. Hacía tiempo que no veía, ni escuchaba que los huevos ajenos se cacarearan tanto. Una gallina clueca, efectivamente no distingue entre un huevo suyo o uno ajeno en su nido, una vez que ya se acostumbró a él, y lo cacareará maratónicamente sin importarle el origen. Así ve Don Cedano el tercer informe de San Péjele, un listado de fracasos.

 Evidentemente no esperaba que dijera sus fracasos de manera derrotista, tiene que decirlos como si fuesen sus logros, junto con otros pequeños logros que se le tienen que aplaudir de manera moderada, no vaya a ser que se la crea. Él, no necesitará que le digan que grite sus logros, o la visión de ellos, lo hará sistemáticamente. De sus derrotas se encargarán sus enemigos, de esos que el mismo se creó y nombró, y señaló y alimentó. Jamás Don Cedano se había tentado a decir ¡oilo! No por qué no pueda. No, es porqué ese lenguaje le incomoda.

 Pero festejar que se han cumplido récords, pareciera que de verdad haya sido él, el ganador. Pero no, otros trabajan las tierras y él las cosecha. Igual que en mi rancho, que no sabes quien te robará la cosecha una vez estando el maíz maduro; pero sí necesitases cultivarlo, sí sabrías quién te ayudó. Generalmente no es el mismo personaje.

 Decíamos que, Don Cedano no había tenido en la memoria reciente a alguien que festejara sus derrotas como si fueses triunfos. Hablamos necesariamente del récord que se rompió en la llegada de remesas a México, y el presidente lo festeja como si fueses un logro personal. Evidentemente no tiene moral. No esperaba que la tuviera. Los políticos la tienen muy flexible, hoy es una, mañana otra, se saben adaptar. Serán los únicos seres que sobrevivirán al holocausto final, convencerán al mismo dios de que son útiles y necesarios y que gracias a ellos el cielo y el infierno fueron creados para solaz del bien y del mal, cada uno en su justa ubicación y en su justa dimensión.

 Y podemos afirmar, casi con seguridad, que estarían igual de cómodos arriba como abajo, si arriba aprietan se van abajo, si abajo hierve, suben. Son capaces de adaptarse a todas las circunstancias, incluyendo decir que el infierno fue creado por ellos gracias a la mala administración del cielo, y estando en el cielo, dirán que se equivocaron y que están en condiciones de aprender, y estarán arrepentidos, con tal de seguir el juego. Pero no hablábamos de la espiritualidad en la política, al parecer se carece de ella, la materia y los intereses son los que dominan. Allí no hay reglas más que las que les convengan, o sea hay conveniencias, o intereses.

 Como les decía, algún interés hay del gobierno en cacarear un huevo que no es de él. Hace años, cuando era representante de la oposición, casi como ahora pues, pero oficialmente de la oposición, decía que la economía del país estaba en ruinas como para depender de las remesas, y hoy alaba el récord de entrada de las remesas. Ya no aparece el fantasma de la desigualdad y la pobreza en la mente, eso se queda para otro discurso, el de ahora debe ser triunfalista, aunque sea festejar con sombrero ajeno.

 Dijo nuestro excelso y magnánimo prejidente que en los dos años con nueve meses que ha estado en el gobierno ha batido récords nunca antes vistos en: remesas, inversión extranjera, incremento del salario mínimo, la no devaluación del peso, el no incremento de la deuda, el aumento del Índice de la Bolsa Mexicana de Valores y las reservas del Banco de México, y los seguidores de rodillas lloran de purita emoción.

 Don Cedano estuvo tentado a ir de rodillas a la Villa, para agradecerle a la virgen por darnos un presidente de verdad, no de juguete, como los de antes pues. Pero se acordó de que aún no se acaba el sexenio y de que Dresser dijo algo que le llamó la atención, pero como Don Cedano ya lo había señalado antes, las derrotas que las digan mis adversarios, que las victorias yo me encargo de festejarlas. Así que, efectivamente no dirá las derrotas y Dresser sí… no sé qué interés de querer opacar la fiesta de los récords.

 Si bien, se agradece que no haya devaluación en su mente, digo, porque los precios al consumidor no han reducido, han aumentado; por ejemplo, la tortilla ya llegó a veinte pesos kilo, promedio en dieciocho; la leche, que estaba en dieciséis está en veintiún pesos, ¡Changos!, el país de nubes de algodón está en otra dimensión, nuestro presidente debe de tener pacto con entidades elevadas, para sentir que ha avanzado. Quizá el poder obstruye la visión periférica, debería de darse otros baños de pueblo, no a los que tiene detrás de él gracias a sus dádivas, no, al otro pueblo, al bueno y sabio, ese que le tapa las vías del tren, o que no lo deja llegar a las mañaneras, ese pueblo. El que es a modo le aplaudirán hasta los flatos, de esos no queremos.

 Decíamos que las victorias que se festejan a los cuatro vientos deberían tener su réplica de las derrotas, como el récord en el uso opaco de los recursos públicos, récord en el uso de los “otros datos”, récord en amparos por violación gubernamental de la Constitución, récord de ataques del Presidente a otros poderes o a sus adversarios, récord de frases “chidas” o “pegadoras” inventadas y usadas por un Presidente de la República, récord por violación de los derechos humanos de los migrantes, récor de impulso al deporte llamado Beisbol, récord en violencia y homicidios, récord en puentes caídos y sin propaganda en carreteras del país, récord en consultas populares…

 Vaya, que sí vale la pena llevar ese registro, Don Cedano se divertiría si el presidente presumiera estos récords, no los otros. Bueno, también, total, solo es saliva. Lo que no está de acuerdo Don Cedano es que cacaree el huevo de las remesas, digo, no es bueno que los paisanos le hagan el caldo gordo, mucho hicieron por salir de aquí, pagando precios altos, unos en dólares, otros en salud, otros en vida, como para que ese esfuerzo que no lograron materializar en México, gracias a la corrupción y al mal manejo de las políticas públicas, eso sí da pena ajena, pero los políticos no tienen pena, ¿De qué nos quejamos? No, de nada, diría Don Cedano, solo estamos comentando, total, es una simple charla.

 Luego, luego se sienten, ya ven, parecen jarritos de Tlaquepaque, o de Tonalá, dirán los de Tonalá, no se les puede hablar fuerte, porqué se sienten regañados… como se siente el Bolillo, luego de promover una reunión con un líder español, ¿Qué no saben que podemos ir a invadirlos?, ¿Qué cree lograr ese ultraderechista con esas reuniones? Tenemos al cuatroté proponiendo invadir España, los espejitos pasaron de moda, ahora es otra cosa, que no sé qué cosa sea, pero de que es otra, es otra. Algo se traen entre manos, las políticas machucheras son las que nos gustan, y ahora, la oposición moralmente derrotada sale con eso, no creo que venga solo a tomarse la foto, o quizá sí, pero de los políticos no se puede esperar nada gratuito, esto trae un interés.

 Espera Don Cedano no vaya a ser un interés violento, como golpe de estado, que está difícil, no han podido en España hacerlo, o ¿Será que la historia se repite?: Necesitamos a un monarca, porque no nos sabemos gobernar, ¡Chin!, eso sí estaría complicado. Efectivamente, damos una imagen al mundo de no sabernos gobernar, pero ahí la llevamos, con todo y los otros datos que nos dan otro tipo de política, una más de pueblo pues, como debe de ser, como le gusta al preciso, nada fifi, sencillita, austera, llena de harta literatura barata, con eso de la Fuente de Cultura Económica bajó el costo de los libros, para el bien de los que nos gusta coleccionarlos, pero que lee poco, porqué sufre de vista cansada, y de mente cansada, y de rodilla izquierda cansada.

 Ya ven que con este nuevo libro, escrito exclusivamente para festejar los dos años nueve meses de gobierno, se deja una impronta de a enormidad del prejidente, pésele a quien le pese, te lo digo Juan para que lo escuche el Pri.An,

  Bueno, los triunfos se deben de festejar con bombo y platillo y San Péjele en congruencia festejó hasta sus derrotas, así que diremos como dijo el filósofo “Está como para presumir a los cuatro vientos”, aseguró; “es como para decirle a los tecnócratas neoliberales: tengan para que aprendan”, están chulas de bonitas, y que haya más, para que el día de mañana seamos potencia austera de la América del norte. ¡Ajua! ¿Cómo se llama el libro de San Péjele? -Récord López – Ah, ya, tenía otros datos.

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