Política en lo oscurito

Habemus ducem

Don Cedano, se retiró de las multitudes, aquellas que alaban y corean sin cesar al máximo representante de la política en turno. No quiso sentir el extático sentido de la emoción de las mayorías que se rigen por la filias, por los dogmas, y máxime que estos dogmas cambian cual veleta, conforme el viento sopla. No quería contaminarse, quería sentir como el frescor del atardecer lamía su vetusta faz, ahíta de cicatrices, ahondadas por los años, como las viejas montañas del cañón de las barrancas del cobre o del cañón del Sumidero, quería sentir la libertad de ser un hombre sin dogmas, que podría pararse frente a cualesquiera que ostentara una bandera y decirle:

¡Oh, hombre sabihondo, hoy delecto la paz de no sentirme comprometido con tu color, mañana no me sentiré comprometido cuando elijas uno nuevo! Mi compromiso será con el hombre, mi hermano el hombre, no tanto como Netzahualcóyotl, pero por ahí va la cosa.

 Don Cedano se retiraba de las multitudes para no contaminarse de la algarabía que también le sacaba canas verdes, no puede entender cómo alguien se emociona tanto de que otro alguien ostente el poder que no va a tener y no va a disfrutar de sus mieles. El morado, que era una combinación de rojo, amarillo y azul, combatía celosamente en los tribunales un triunfo que no pudo obtener mediante el sufragio legal, quizá el cafecito, o moreno, como quieran llamarlo sí pudo, con ayuda de los malos o no, pero lo hizo…

Eso de que los malos estuvieran inmiscuidos, Don Cedano si vio algo de presión por parte de ellos, que haya sido para que ganara el moreno, no lo está. Eso se lo dejará a las autoridades correspondientes o a la justicia divina, que ya no tarda en dar visos de presencia. Mientras llega la última, Don Cedano lejos del bullicio y de la falsa sociedad esperó y esperó pacientemente a que le llegara el día en que se declarara a un ganador. Podrían llover rumores, pero nada sería comparado con el estruendo de la designación final, la que esperamos todos aquellos que vivimos en este estado, deseoso de que ahora sí, se dé un cambio sustancial.

 Si caemos en más de lo mismo, como pasó con el gobierno municipal de Morelia, dentro de seis años es posible que regrese la mafia del poder, para combatir a la otra mafia, o nueva mafia del poder, que a resumidas cuentas es la misma, porque los gabinetes tienen una variedad de colores que da miedo. Quizá sean los escaños negociados para que el fallo se diera, quizá sea que de verdad haya una pluralidad en la administración del poder. Esa pluralidad nos daría algo de ventajas, si solo elegimos un dogma, que, si bien a los políticos no les importa, porque cambian de dogma como cambiar de calzones, eso no es relevante, lo relevante será que en Michoacán haya un cambio verdadero, menos baches, ja, ja, ja…

 Ven, como me dejo ir por la urgencia y no por una proyección a futuro, hasta parezco seguidor del populismo ramplón.

Bueno, pues después de que Don Cedano se serenara… o sea que se llenó de sereno, del que cae por las noches… le llegó la noticia, habemus docem, que significa tenemos gobernador, y se ratifica a Bedolla como gobernador electo. El tribunal del estado ya lo había ratificado, el federal por fin lo hizo, a cuarto para las cinco, con música de suspenso y un par de imágenes de Stanley Kubrick, algunos dirán que son de Hitchcock, lo que sí, es que todo era oscuro, tenebroso, como si en lo oscurito los cuervos revolotearan a la espera de la carroña estatal.

 Silvano se empezó a desdibujar, a dejar de estar presente, sus últimas inauguraciones se hicieron de prisa, sin el bombo y platillo al que nos había acostumbrado, sin el boato y la parafernalia propia de un caudillo. Su efigie se vio apagada, mientras su propuesto sucesor lanzando unos lamentos, apenas audibles, señalando que el tiro no fue derecho… como si con esas frases populacheras quisiera tapar todo el mal gobierno que hizo junto a Silvano, digo, si hubiese sido un gobierno intachable y cercano a la simpatía de los gobernados, no lo hubiesen castigado, si bien, en el discurso, la oratoria parecía más acorde a la necesidad técnica del estado, no parecía tener congruencia con sus sistemas de vida.

 Pero bueno, ya recibieron el castigo, que fue la perdida de la gubernatura o la no ganancia de la gubernatura, con todo y que se alió con otros partidos, ni así pudieron ganarla, ni en los tribunales, algo más faltó hacer, y no supieron qué, ni cómo, o no los dejaron, porque el pleito de casados de Silvano con San Péjele, algo debió de afectar. Tanto, que veo como prediciendo un futuro incierto, que alguien está haciendo maletas y negociando alguna celda con aire acondicionado como testigo protegido y llevando bajo el brazo unas fojas de pruebas y en las bolsas algunos fajos, por si las moscas.

 ¿A dónde irán las oscuras golondrinas? ¿Harán su nido en el norte y regresarán en el verano a procrear?

 No lo sabemos, pero no tardamos en entender que fue lo que hizo que ya tuviéramos ganador, y que ya se pudiese sentar en Palacio de Gobierno como uno más en la lista de los precisos.

Bedolla tiene mucho trabajo y esperamos, por el bien ahora sí, de todos los michoacanos sufridos, nos lo demuestre con hechos, porqué palabras traía pocas en su campaña, apresurada y al vapor, parecía que copiaba a San Péjele con el encono característico de tirarle calabaza a los contrarios, esa mafia del poder que ya se desdibujó y desapareció, ahora tiene un nuevo color, a la hidra le nace una nueva cabeza, que será difícil de cortar, si no es mediante la mano de Heracles y Yolao, que por ahora solo aparecen en la mitología.

 Esperemos pronto la gloriosa venida del señor, y que nos ayude a desembarazarnos de esa hidra que corrompe todo lo que ve y toca, ¡Ah!, y no hablamos del señor presidente que ya no las tiene todas consigo, sus idas y venidas ya no son tan gloriosas, apenas en Puebla, en los pueblitos que ayudaron a destruir a la armada invencible de Moctezuma, sufrió una más de sus acciones. Significa que los quejosos se quejaron ante él y lo metieron en un berenjenal, igualito al que el armaba en aquellos días de eterno candidato…

Yo hablaba de la venida del señor Heracles, que se encargue de cortarle la cabeza a la gorgona política y nos libre de tanto mal, porque los políticos más que administradores parecen ladrones, dije: ¡Parecen! No vayan a sacar de contexto y que me pidan pruebas, luego uno anda sacando la caja de Pandora…

 ¿Qué? ¿Ya la abrieron? ¡Chin, no le dejan nada a Don Cedano, pura pachanga!

 Los que no entienda a que se refiere con “pachanga”, en el argot terracalenteño, pachanga es la fruta que ya no se vende o exporta, las frutas chicas, pequeñas, que generalmente se les daba de alimento a las vacas o llegaban los tianguistas a comprarla barata, para ofrecerla en los mercados sobre ruedas.

 Después de este breviario cultural, decíamos que Bedolla debe mejorar el discurso, y al parecer es más conciliador, no tan radical como su jefecito, eso ayuda a no caldear los de por sí prendidos ánimos, y de principio tiene un par de trompos que le lanzó Silvano a la uña: uno, es el recurso de la nómina de los maestros que la cobran al estatal y a los mañosos, que están peleando un territorio que dicen que es de ellos, como si fuese la primera o segunda guerra mundial, lo que nos ha convertido en un estado con más muertes por violencia sin estar en guerra.

 Esas dos cositas las tiene enfrente, las demás ya las irá resolviendo de manera más simplona, como los baches, las carreteras destrozadas, la economía parada, los puentes caídos, la educación en su más bajó nivel, la cultura apenas sobreviviendo, la pobreza creciente, y pocos planes de recuperación o de crecimiento.

 Digo, esperamos que sea el mejor gobernador del estado, los otros no pudieron serlo, tiene al menos esa ventaja, él puede hacernos ver a los demás como bebés de pecho gobernando el estado, su gabinete debe ser lo mejor de lo mejor, y Don Cedano se apunta para mejorarlo, ja, ja…

Está bien, si no quieren a Don Cedano en el gabinete, pos no, se los deja a los especialistas, que a luces vistas son los mismos cartuchos, unos quemados, otros no tanto, pero siguen siendo animales políticos. Ya deberían dejar a otros gozar de las mieles del poder, aunque no les guste, a lo mejor y salen buenas cosas, alguien que no tenga experiencia en el arte de generar un problema y vender la solución.

 Démosle la oportunidad a aquellos que sí solucionan problemas, los políticos, con su entramado burocrático solo encarecen la administración, porqué deben tener quien les cuide las manos y la moral para no pecar a arca abierta y deben tener quien cuide a quien los cuida, que a la postre, muchas veces sigue siendo lo mismo… total, que al final, Habemus Ducem. Vini, Vidi, Vici.

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