Política en lo oscurito

El cementerio en el que nos convertiremos

Si bien, el programa del presidente, ese de combatir la corrupción es ético… bonito pues… no es la panacea, ni siquiera la solución a corto plazo. Eso ha quedado demostrado en sus más de tres años de gobierno. No es que no estemos de acuerdo con esos preceptos, sino que no tienen congruencia, no ha logrado conjuntar su pensamiento, sus palabras lanzadas al viento con las acciones. Pareciera que todo ello son solo escalones para mantenerse atado a la rueda del burocratismo cómodo, que permite vivir sin mucho esfuerzo.

Vemos que se ha desvirtuado el servicio público, al grado que hasta para servir y cumplir sus engorrosas reglas se había creado una escuela de administración pública, que no ha sido ni implementada ni funcional, por esa libertad que tenemos todos los mexicanos de ser votados y de votar, eso nos permite llegar a un puesto público, sin conocimiento, ni interés en conocer, solo de servirnos. Loable es pues el discurso, nada loable la acción que se demuestra en la práctica.

El país no está del todo bien, ya da miedo salir a cualquier lado. La muerte está enseñoreada, se pasea oronda por doquier, es lo común. El gobierno lejos de ser una solución, pareciera que es parte del problema, y lo es, en el hecho simple de que son pagados para prevenir los delitos y son los causantes de otros.

La incapacidad del gobierno para prevenir el delito y la capacidad de provocar inquina y miedo es alta, la sociedad tiene dos opciones muy buenas y las condiciones para generar un cambio: una, es obligar al gobierno a que cumpla con sus tareas o desaparecerlo; pareciera lo contrario, que el gobierno tiene la facultad solo de esquilmar a los gobernados. Ya pretenden en nuestro estado realizar un reemplacamiento, con el único interés de tener recursos y ¿Para qué? Si no ofrecen nada a cambio.

Lo único que harán, es decir que es ley, que ya lo establecieron en el Diario Oficial y ya con eso debemos atender sus indicaciones ¿Y dónde están los beneficios? ¿Qué nos ofrecen a cambio de todo lo que aportamos?, ¿Acaso solo es para pagar la nómina de servidores que no nos sirven, que solo se sirven, que solo nos intimidan? No debe ser así, debemos modificarle los patrones de conducta. Ellos deben servirnos y deben ser retirados del servicio a aquellos que no sirvan y solo se sirvan. Se supone que es una de las líneas ideológicas por las cuales ganó la presidencia San Péjele, hasta ahorita solo ha sido discurso.

Don Cedano cree, con algo de razón, que el prejidente es de pensamiento y lenguaje lento, que dentro de 18 años podremos ver los resultados, ahorita está en campaña para ganar las elecciones en el 2018, ya ven que el tiempo es relativo, lo dijo Einstein… digo, sino le creen a Don Cedano, al menos a un físico de esa magnitud sí, y como es relativo el tiempo para San Péjele, éste debe de estar hablando lo que pensó por allá en el año 2000, ya le llegaron las ideas, y las alineará con los actos por allá del 2036, así sí ve congruencia Don Cedano.

¿De qué otra manera se entendería todo el embrollo en el que estamos metidos? ¿De qué otra manera se entendería el que siga en campaña? ¿De qué otra manera se entendería el que la situación del país difiera del discurso? Solo así, que los tiempos tan relativos estén jugándole una mala pasada a San Péjele y éste no se dé cuenta. Ya ven que, a pesar de las promesas, no se han acabado los problemas sociales en el país, ni la corrupción, ni la pobreza, ni el guachicol, ni la robadera, ni la ostentación en sus correligionarios, y mucho menos la violencia.

Lo que Don Cedano está vislumbrando, es que los problemas del país no se terminarán mientras la clase política sea la misma, deberíamos terminarla por completo, para que se viera el cambio. La corrupción no terminará, si los personajes son los mismos, se reciclan, se cambian de lugar, se mueven de zona, brinca de un lugar a otro, de un partido a otro, de un puesto a otro, son grupitos que ayer estaban en el IMSS, hoy están en SCOP, ayer estaban en el Perderé, hoy en la Prieta, ayer estaban en mandos de la Ciudad de México, hoy son mandos del narco… perdón de alguna policía Michoacán… Algo raro está pasando en este cambio, que más parece recicle.

Quizá lo que debemos entender es que los cambios solo son de puestos entre ellos, mientras a las personas comunes les toca batallar igual, algunas veces menos, algunas veces más, pero sigue siendo un batallar con toda la burocracia, que hasta para robarte, digo cobrarte los impuestos te complican el trámite. Así en esta administración, así en la anterior, así ha sido por lustros. Pobre Michoacán, pobre México, que no logra entrar en los top de los países más nobles sin tanto latrocinio, ni muerte, sobre todo esto último, pareciera que nuestro estado se ha convertido en un enorme cementerio.

La muerte se ha enseñoreado, mientras la autoridad se ha convertido en un simple espectador, en aquel burócrata gris de la novela La Refriega, de un autor famoso que se llama José Luis Valencia. Ese personaje, encargado del registro civil, que vive bebiendo alcohol, en un pueblo abandonado. Su vida discurre entre espantarse las moscas y limpiar el gollete de su botella, viendo como el polvo se acumula en las calles, casi nadie muere, casi nadie nace, registra si acaso una muerte al mes, y de pronto las cosas se descomponen, y se mueren muchos de golpe. No sabe que hacer, tiene que dejar su rutuna diaria para atender el asunto, y lo hace malhumorado y de mala manera, presionado por las circunstancias.

Así ve Don Cedano a las autoridades de Michoacán y del país, que de pronto, las cifras que había estado acostumbrado a dar y los discursos justificantes no le son suficientes y malhumorado cuenta los muertos, señalando al destino y a la mala suerte, mientras siguen los discursos, la muerte sigue firme en su tarea: Tangamandapio16 asesinatos en lo que va de noviembre, Zitácuaro 6 asesinatos en menos de 12 horas, Zamora, Tepalcatepec, zona de guerra, Tangancícuaro tuvo sus días violentos, sitios que esta semana nos han enchinado la piel. Morelia, un mes para olvidar, los muertos se dan por tarea.

Acumula Michoacán en dos meses más de dos mil homicidios, más lo que se junte. Dirían los clásicos, vemos como las funerarias trabajan a todo lo que da, estos años, han aparecido muchos negocios de este tipo y llegan camionetas cargadas de cajas que da miedo. Digo, a ellos les debe de ir bien. Al gobierno debería de preocuparles toda esta ola de muerte, no solo la violenta, sino la no violenta que no sabemos a qué se deba, el resultado es menos votantes, menos ingresos tributarios, menos carne de cañón cuando las cosas se pongan feas, menos credibilidad.

Sabemos que la violencia no se combate con violencia, porque genera mucho dolor, pero la inacción también ¿Qué acciones se deben aplicar? Don Cedano considera que deben ser acciones de inteligencia, detenciones y castigos ejemplares, ponerlos a producir, a generar, a trabajar. A todos aquellos que cometieron daños, que trabajen de por vida para que el pecunio sea aprovechado por la sociedad, que justifique también su alimentación y seguridad, ya se siente más seguridad en las cárceles que afuera, allá adentro te cuidan, aunque la corrupción interna sea otra lapa, al menos tienes comida segura, y afuera si no trabajas, si no generas, no tienes la comida segura. Por eso es mejor trabajar como funcionario, ja, ja, ja, ya… ya me calmo.

Les decía, que Don Cedano, está preocupado por el cementerio en el que nos hemos convertido, todo el país sufre olas de violencia extremas, muertes por doquier, vemos cómo van apareciendo cruces en las calles, en los parques, en los jardines, en las tiendas de conveniencia, cerca de bancos, en los despoblados, todo porque lo gobiernos se han dedicado a esquilmar y a ser permisivos, y más sí solo esperan beneficios. No dudemos que algún día descubramos que algún funcionario es dueño de alguna funeraria de “prestigio”, si es que llamarle prestigio a tenerla sea algo elevado, y que gracias a saber que no se hace nada para evitar las muertes, estas aumentarán y será negocio redondo, y más si se coluden con ministerios públicos, como semefos, con hospitales, con tránsitos y federales, que obliguen a quienes tienen cuerpos que recuperar a ser atendidos por alguna funeraria especifica, dicen que sucede a veces.

Sea cierto o no, el país se muere, y los gobiernos preocupados por elecciones, por prebendas y por ver de dónde sacan recursos para tener lo privilegios de los que gozan, total, los votantes son recursos aun bastos y renovables, aunque las cruces sigan apareciendo día a día.

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