Política en lo oscurito

Política en lo oscurito

Autor: Don filosofo de Cedano

… ¿Y las universidades, apá?
Decía Jaime Marques, el día 27 de noviembre, en el Aula Mater del Antiguo Colegio de San Nicolás, que los jóvenes de escasos recursos económicos tienen la obligación de hacer el cambio del país. Para ello, deben estudiar, comprometerse a eliminar la ignorancia, deben de auparse en la corriente del librepensador, que se libera de todas las cadenas llamadas dogma, sean de fe o políticos, para poder tener un panorama integral de la vida alejado de sesgos ideológicos, y una manera muy útil de lograr esa liberación, es la lectura y la educación. Se las puso difícil a los jóvenes, tienen variantes que los limitan, aunque deberían de llamarse: “los retan” a ser mejores.
Si bien, muchos son los que están alojados dentro de albergues estudiantiles, que de alguna manera les quitan la presión de un techo y alimentos, no le quitan la presión social de ser pobres, y se la creen. Quizá lo que nos hace falta a la sociedad, es entender que las casas del estudiante no es un nido de malvivientes, es una oportunidad que debe ser usada con responsabilidad por aquellos que necesitan una base para continuar con sus estudios.
Los jóvenes en esa condición, tienen que sortear el ser juzgados por la pobreza y por pertenecer a un albergue estudiantil, por no contar con el poder de conseguir herramientas óptimas para realizar sus estudios y por no tener una universidad de primera, y no es que la universidad Michoacana no pueda serlo, tiene todas las condiciones para ello, tiene carreras acreditadas, pero no tiene una solvencia adecuada, ni planes educativos adaptados a las condiciones de la vida laboral, se ha quedado estancada, el futuro los ha alcanzado y apenas logran preparar profesionistas chambeadores, carne de cañón.
Lo digo con conocimiento de causa, la Universidad Michoacana podría ser una universidad de primer nivel, para ello necesita hombres y mujeres que la eleven a ese rango, sin embargo, no los tiene. Las huelgas la hostigan y las asfixian año con año, ya sea de una u otra manera, los doscientos días de clases terminan siendo ciento cincuenta, el nivel de enseñanza se enfoca a marcos teóricos, basados en libros anacrónicos, los planteles abundan en profesores de gabinete que no han pisado el ámbito laboral y no tienen las herramientas precisas para resolver los problemas.
Hablemos de lo que sabemos: en septiembre y octubre de 2021, realizamos una encuesta con cuatro grupos de la Facultad de Arquitectura, tres de diferentes secciones de la Universidad Michoacana y uno más de una universidad privada, estudiantes de tercer, quinto y noveno semestres, a los cuatro le hicimos las mismas preguntas: ¿Cómo consideraban su plan de estudios? ¿Qué aspiraban a ser una vez terminada su carrera; en qué pensaban trabajar?, y las respuestas fueron prácticamente las mismas que nos hicimos nosotros, la generación de 1986 – 1991: -Buscar una buena empresa para poder integrarnos a su plantilla laboral, ser un proyectista de renombre o trabajar en la administración pública.
La mayoría eligió esas tres respuestas, fueron muy pocos los que aspiraban a trascender y hacer su propia empresa, algunos señalaban que querían ir a trabajar lejos, tanto como la Ciudad de México. Esa fue la primera señal que me dio a entender que la Universidad Michoacana no había cambiado el método de enseñanza, ni les había ampliado la gama de posibilidades de emplearse o autoemplearse, pues solo cuatro opciones de empleo señalaron: empleado de iniciativa privada, empleado en la administración pública e impartir catedra una vez concluida alguna maestría, y un par de ellos emprender con su propia empresa, pero solo proyectista. Esas mismas cuatro opciones se nos presentaban antes, las mismas hoy.
Una vez que los invitamos a recorrer una obra, ver la magnitud y la calidad de los empleos que había, su panorama cambió. La obra pública y privada en la ejecución se comporta de la misma manera, no cambian los procesos. Lo que cambia, es la manera de administrarla. En la obra pública se exige más documentación, porque se tienen que cubrir muchas espaldas, aunque ellos dicen que es justificar los recursos, lo que no analizan es que toda la administración que se hace para “justificar los recursos”, es una pérdida enorme de recursos, son muchas personas enfocadas a soportar los trabajos que a generarlos.
Así que habría que enseñarles a los jóvenes esa pequeña diferencia, que la iniciativa privada puede ejecutar una obra con 5 encargados, para una obra de 300 o 400 millones de pesos, mientras que la obra pública de ese tamaño requiere 3 veces más personal. Eso las encarece. Así que no es extraño que los mismos trabajos cuesten dos veces menos en la obra privada. Con ellos, les comentamos a los jóvenes que también se abren oportunidades de trabajo, que es la administración de obra, residente de obra, gerente de obra, control de obra, proyectista, generador de estimaciones, gestión de obra, contratista, seguridad e higiene, o programador, en esas carreras.
Una vez concluida la platica y recorrido de la obra, los jóvenes se van con un panorama distinto, pero eso no modifica el patrón que tiene la Universidad Michoacana, que en su plantel continúa con personal con poca experiencia en obra, pero sí mucha experiencia en academia, y es muy importante unir las dos experiencias, porqué un proyecto que solo se soluciona en gabinete, indefectiblemente fallará en campo, y la comunicación entre obra y gabinete se va a volver cansada.
Bueno, esto es solo el ejemplo de lo que ocurre en todas las carreras, y nos preocupa, porqué la Universidad Michoacana está siendo castigada en recursos y lo más que podría aspirar es a tener dos o tres catedráticos ejemplares y 98 no tanto. Podrán todos ellos tener maestrías y doctorados, pero serán solo de papel, solo basados en repetir las enseñanzas de los demás, sin siquiera participar en generar nueva información ¿Se imaginan que de cada una de las universidades saliese al menos una patente por año? Sería extraordinario, pero no, con el nuevo sistema de austeridad promovido por el Gobierno Federal difícilmente se podrá, las universidades publicas están siendo llevadas al colapso, mientras las privadas siguen floreciendo.
En las privadas, adicional a que tienen menos días inhábiles, les dan un sesgo característico de cada una, enfocados todos a generar empresas, no trabajadores, que no quiere decir que haya sido malo el programa de los setenta, lo malo es que allí nos quedamos, ya hasta el prejidente San Péjele festeja que entren millones de dólares en remesas, en lugar de molestarse y generar condiciones para el empleo, para que aquí se genere esa riqueza. Llegará un día, en que el cordón umbilical se corte y aquellos que tengan hijos allá, no sentirán a México como suyo, y no sentirán pesar por sus familiares en condición de pobreza y dejarán de mandarlas, por ello, debemos de cubrirnos acá, con una educación sólida y con personal con capacidades mejoradas en la educación pública.
Hemos estado siguiendo el patrón de descomposición de las universidades en el país, que se han tornado en botines políticos de partidos o de ciertos grupos que quieren permanecer con su cuota de poder a costa de lo que sea.
Decíamos que, la Universidad Michoacana, año con año nos regalan días de descanso por huelgas y está en proceso una del SPUM (Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana); en la UDLA (Universidad de las Américas), Puebla, llevan más de cuatro meses si recibir clases más de diez mil estudiantes, por un pleito de poder entre el Gobernador Miguel Barbosa y el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero; en el CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económica luchan contra la imposición del rector, que llegó con guardaespaldas armados, algo extraño, algo debía de temer en un centro “educativo” no castrense.
Hace unos días el presidente urgió a la Universidad de Guadalajara crear un movimiento en contra de la corrupción de las autoridades al interior de ese instituto, espero que por ello no se pierdan los partidos de Tecos… bueno, sí piérdanselos, total, no ha pasado nada, perdió el Morelia y se armaron los catorrazos que debieron armarse en donde el crimen no ceja.
Decíamos que las universidades están en crisis, pues también la Universidad Autónoma de Zacatecas y la Universidad Autónoma de Chihuahua pasan por mementos críticos, quizá se estén preparando las grandes hogueras en distintos puntos del país, para que los jóvenes que no pueden pagarse una universidad privada despierten y defiendan a su universidad y exijan que los recursos sean efectivamente para la educación y que se emplee a aquél que generó méritos y no quien los haya comprado o copado mediante extorsión, como “a veces” sucede.
Curiosamente, las universidades que tienen problemas son aquellas que son más criticas con el gobierno en turno, eso le da a pensar a Don Cedano que hay gato encerrado, quizá el cuatroté las quiera para sustituir a las que no construyó, pero sí prometió y al final quedará como que salvó al país de una debacle universitaria. Se me hace que Jaime es un visionario o fue una buena chiripa.

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