Política en lo oscurito


Nombre del artículo: De mis logros me encargo yo, de
mis fracasos mis enemigos.

Autor: Don filosofo de Cedano


Don Cedano les había contado una historia simpática: hace algunos ayeres en
la ciudad de Guadalajara, estábamos construyendo unas plataformas que en el
argot de la construcción se dice proceso de terracerías, que consiste en retirar
el material no apto para soportar edificaciones y sustituirlo con material apto.
Allí conoció a un ingeniero, chaparrito, rubicundo, de carácter alegre, y que
con un par de alipuces, que es un par de chíngueres, que es un par de tragos de
tequila, se va de lengua.
Habíamos tenido una discusión relacionada al proceso constructivo, en
algunos trabajos en los que Don Cedano no estaba de acuerdo y el tema nos
llevó a esos desacuerdos, y comentó este ingeniero que ese día la discusión los
llevó a las manos y nos presumió que le dio varios tortazos a su oponente.
Pero no recordaba que uno de los asistentes a la plática estaba allí y le recordó,
que él había recibido más castigo que la otra persona y el ingeniero dijo
orondamente: “Yo hablo de mis triunfos, aquel que hable de los suyos” y,
efectivamente, así se maneja la política, se deben cacarear los triunfos, las
derrotas deben cacarearlas los contrincantes.
El problema sicológico en el que anda metido Don Cedano ahora, es que los
triunfos políticos se alaban demasiado, como si se tratara de verdaderos logros
personales que requerían de muchísimo esfuerzo, dinero propio y un gran
denuedo, y no solamente de caprichos u ordenes usando el dinero de los
demás. Don Cedano, sabe perfectamente que es más sencillo hacer proyectos
y jugar a que le salgan bien si no usa su dinero, arriesgar su dinero no es buena
idea si no se tiene algo concreto y justificada su utilidad, pero en el gobierno
no, allí buscan la manera de quitarle dinero a toda costa a los contribuyentes y
con su dinero se les puede convencer de que se les hace algo de gran utilidad,
que desde luego se puede usar, pero que sea de uso libre y común para todos;
no, pero se alaba como si lo fuera, digamos un ejemplo.

Ya se inauguró el Aeropuerto Felipe Ángeles, que bueno, es un logro de esta
administración federal, no es logro de gobierno, es el logro de un capricho, en
beneficio de unos cuantos, y en detrimento de los mismos, que son los que
pagan esos caprichos y que se los adjudican.
Don Cedano invita a todos aquellos que son obligados y esquilmados por el
SAT a exigir a rendir cuentas del buen uso de los recursos que nos quitan, ¿A
qué se refiere Don Cedano? Que, si le quitan entre el 35% y 45% de sus
recursos mediante impuestos, que al menos esos recursos le sean de utilidad a
él, y a los demás que aportamos esos recursos, ¿Qué le sería de utilidad a Don
Cedano?: carreteras en perfeto estado de circulación, sin baches, sin topes, sin
vados, sin obstáculos, con señalamiento normado, y de circulación libre, sin
cuotas.
El acceso supuestamente “rápido” al AIFA está considerado mediante el uso
de carreteras concesionadas, esquilmando más al contribuyente que necesita
circular para realizar sus actividades económicas, que son las que hacen rico al
país, y eso que es un gobierno “dice” que ayuda al pueblo, y vemos que sí
ayuda, pero no al pueblo, ayuda a “su pueblo”, que son aquellos que viven del
presupuesto y aquellos que le dan votos, mientras que el alto porcentaje de
personas que no participan de la política, que no participan de las dádivas, ni
maman de la ubre presupuestal, están buscando que el gobierno solamente les
retribuya algo de lo que aportan. Ya dijimos un sentir, que las carreteras sean
libres de peaje, limpias y seguras en su estructura.
Otro sentir, es que se pueda circular libremente por el país, sin la coacción de
las llamadas “autoridades”, que obstaculizan el libre tránsito, con sus
“revisiones de rutina”, con sus retenes llamados “filtros de seguridad”, con sus
sospechosísmo y detención arbitraria, sin justificación. Lo que el “otro
pueblo” pide es no ser violentado por ningún grupo de poder, sean narcos,
sean rateros, sean sindicatos, sean instituciones, para eso paga impuestos, pide
que se hagan obras de beneficio social, no de beneficio político, no obras de
relumbrón, que solo es propaganda electoral, así como el AIFA, que, si bien
puede tener una utilidad, al menos para el ejército, que ya le hicieron un par de
pistas más, y una torre más alta.
Para el usuario final, el que aporta los recursos, no les es de mucha, ¿Por qué?,
Porqué la ubicación no es estratégica, los accesos limitados y su ubicación
conflictiva en materia vial, y lo peor, es que se promueve el uso de carreteras
de cuota, algo lesivo para los ingresos del “otro pueblo” ¿No se habrá dado
cuenta San Péjele que existen las carreteras de cuota?, ¿No se habrá dado

cuenta que las concesiones se pueden revocar y cancelar por ser un negocio de
la mafia del poder?
Don Cedano cree que sí sabe, y también cree Don Cedano que al no haber
mucha presión social sobre las cuotas excesivas y la limitación de la
circulación, no ha intentado cancelarlas, y como de allí salen recursos limpios
y seguros, todos para un gobierno voraz y rapaz, en el que no ha existido
diferencia sustancial entre el anterior y el nuevo, son las mimas mañas, solo
dirigidas por distintos actores, con un discurso distinto, con la misma
incongruencia que el otro, pero dirigida esta incongruencia a distintos oídos,
así se equilibra el discurso. Podríamos señalar muchas incongruencias usadas
en los discursos de todos los gobiernos, pero como el huevo llamado AIFA es
el que está cacareándose, señalaremos una más, aparte de la accesibilidad
limitada, y esta es la opción de usar taxis aéreos, mediante uso de helicópteros,
para llegar más rápido.
Ese servicio no es de uso común, ni corriente, no cualquiera puede darse ese
lujo, el pueblo llano, que busca un boleto con seis meses de anticipación para
conseguirlo barato, que libró las mil opciones que las aerolíneas ponen como
trampa para que te equivoques y piques le botón incorrecto para ti y pagues el
mismo importe que una aerolínea de gama alta te cobraría, pero con un
servicio muy deficiente y que ahora debe pagar un excedente para trasladarse
hasta el nuevo aeropuerto. Sabemos que los mercados se acomodan, que todo
sistema se alimenta de sí mismo y de los sistemas externos, y que un día podrá
ser útil, cuando no tengan opción, o la opción que ahora nos entregan sea
favorable, hoy no lo es.
Si yo puedo usar helicóptero para trasladarme entre aeropuertos, lo uso para ir
a Toluca y tomar mi avión privado, y a lo mejor, si voy cerca, lo uso para ir
directamente a mi destino, puede ser Puebla, Cuernavaca o Querétaro y no
para usar un aeropuerto con prestaciones bajas. Don Cedano como es
pudiente, no necesita viajar, si ya tiene todo lo que necesita en su terruño, y si
se vuelve famoso y necesita viajar, tiene varias opciones con el mismo nivel
de servicio en los alrededores, puede usar el aeropuerto de Morelia, el de
Querétaro, el de Guadalajara o el de León, y cuando sea famoso, tendrá su
avión particular y podrá usar todos los aeropuertos.
Pero bueno, los huevos del cuatroté tiene que ser cacareados por el cuatroté y
no por los adversarios, que se jodan aquellos que pagan todos esos dispendios.
Solo espera Don Cedano ver la llegada de la justicia, y no necesariamente la
divina, y que todos los políticos paguen su estulticia y que el pueblo
verdadero, aquel que paga ahora todas las obras, sea recompensado con paz y

tranquilidad, hoy no la hay, el pueblo sigue muriendo, sigue siendo asesinado,
sigue siendo extorsionado por la ley y por los malos y lo que se siente más feo
es que sea extorsionado por aquellos que juran defenderlo, y lo peor de lo
peor, es que el gobierno justifique su inacción ante la injusticia.
Por ejemplo, en el asesinato de periodistas, justifica que no es el estado quien
los asesina, dando pie a que puedan ser asesinados todos, mientras que no sean
asesinados por acciones del gobierno. Lo que no dice, pero sí sabe, es que la
decisión de no actuar es también una decisión, y que todas tienen
consecuencias para alguien, y ¿Quién puede asegurar que no esté el estado
detrás? ¿Usando a la delincuencia común para acallar opositores? ¿Nadie
verdad? Podría ser una posibilidad, al igual que la cacaraqueada. Al pueblo
eso no le ayuda, solo alienta la impunidad, y no es que Don Cedano quiera
balazos, o abrazos, solo quiere que deje de haber inacción por parte del
gobierno, queremos que el gobierno cumpla su función, que nos restituya la
paz y tranquilidad y que nuestros recursos sean usados de manera eficiente, o
sea que se haga más con menos y que sea útil para todos.
Que ya nos dejen de ver como el negocio de ellos y que pongan a trabajar a
los burócratas y que todos aporten al erario público, ellos incluidos, los ninis
incluidos, los flojos incluidos, los políticos incluidos, los ambulantes
incluidos. Todos debemos aportar, lo mandata la ley, o que la modifiquen para
que los que aportamos sepamos que nos toca mantenerlos, así podemos usar el
discurso de odio del presidente con mejores argumentos, así podemos
cacaraquear el AIFA los que verdaderamente pagamos.

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