Política en lo oscurito


Autor: Don filosofo de Cedano

El diablo viste a la moda


La moral de este pueblo ha sido rota, despedazada y lanzada al caño. Los días
aquellos, tan memorables del respeto a los mayores, del valor de la palabra, la
justicia sin papel ha terminado. Nuestra sociedad está tan corrompida y
dañada, que pareciera ya no hay manera de restaurarla, somos tristes testigos
de que la maldad ha llegado a todos los niveles, incluidos los más altos, el
pináculo del poder ha sido tomado, el último bastión, en el que confiábamos,
ha sido demolido, no hay mucho en quien confiar. Ya solo nos queda confiar
en nosotros mismos.


Pero cuando nos enfrentamos a nuestra mente que quiere ver justicia y la
entendemos como solo en los bueyes de mi compadre, nos desligamos del más
alto honor de servir a los demás, solo queremos perjudicarlos y no salir
perjudicados. No queremos ayudar, queremos que nos ayuden. No queremos
dar, queremos que nos den. Ese círculo perfecto de la descomposición social
ha llegado a la cúspide, ya no hay punto de retorno, esta sociedad está perdida,
muerta. Los buenos, el pueblo bueno y sabio ha caído en manos de su propia
dejadez y apatía, ha sido avasallado por los malos que se regodean ante la
estulticia de nuestros gobiernos.


Don Cedano se quejaba amargamente hace un par de meses de que los países
avanzados económicamente no serían capaces de entrar en una guerra, pues
tenían ideales superiores que anteponían la vida de los demás a sus intereses, y
se equivocó rotundamente. El único villano que había existido y que seguía
con el ideal colonizador mediante el uso de la violencia, eran los Estados
Unidos de América. Un país sin nombre, como lo es la URSS, otro país sin
nombre, son solo grupos unidos mediante intereses. El uno, son solo estados
que se unieron, en el otro son solo repúblicas que se unieron, como podrían
unirse todos los estados o repúblicas, para cumplir un fin, y el fin parece ser el
de ser los captores de los recursos económicos de los demás, para su beneficio
personal, y para ello inventan las guerras, de todos tipos y de todos niveles.

Se les ha enquistado el deseo de avasallar tanto, que ya no piensan en sus
pueblos, piensan en el poder, por el poder y este pensamiento ha ido
infiltrando a las mentes débiles, vestidas de superiores, al grado de cometer los
más horrendos crímenes con tal de hacer valer ese poder que se han auto
conferido, y Don Cedano se lamentaba, pues creía que aquellos países hoy en
guerra eran superiores en ideales progresistas y del respeto a la leyes y a las
libertades, que pondrían por delante el diálogo y la negociación antes de la
violencia y se equivocó brutalmente. No hay en los países avanzados, más
avance que en tecnología y economía, en valores humanos, no hay.


No hay respeto por la vida -y no duda ya Don Cedano- que algunos países más
sientan tener fortaleza para poder hacerse de más tierras e invadir a países más
débiles. El poder corrompe y empieza por corromper a la mente de los
llamados “poderosos” y ha llegado ya a las altas esferas sociales del mundo.


En México, en una nota de Emiliano Ruiz, sacada en el Diario Reforma, el 27
de junio de 2020, dice: “Vestía como gánster de película: traje gris a rayas,
tirantes y camisa de seda. Su Audemars Piguet tenía diamantes engarzados en
el reloj y la correa, pero era más llamativa su corbata: estaba entretejida con
brillantes” y hablaba del pináculo de la descomposición social, el poderoso
que de nada le sirvió tener dinero, el poderoso que creía que el poder del
dinero le hacía disponer de la vida de otra persona, y podía quitársela sin
consecuencias. Su mente nublada por esa supuesta supremacía, aupada en una
supuesta infidelidad, justificaba su acción.


Esa persona, conocedora de las letras, profesionista, fue capaz de rebajarse al
grado de convertirse en un vulgar criminal. Lo que refuerza la tesis de Don
Cedano, de que el poder y la criminalidad se están fundiendo y llegan al grado
de parecerse, y las frases de los políticos no ocultan en nada ese extraño
vínculo que existe entre ellos y los criminales, como decirles afablemente que
“son seres humanos” y también se les debe cuidar. Se ve claramente que se
identifican con ellos, tanto, que se confunden entre ellos.
Don Cedano, estudioso del comportamiento humano, ha identificado patrones
de conducta que hacen pensar que los seres llenos de ambición, buscan
obtener los recursos a cualquier costo y para ello venden el alma. Una vez que
les quitan el alma, se convierten en lo que ya hemos visto: “En desalmados”,
sin respeto a ningún ser vivo, pueden matar sin misericordia y lo mejor para
ellos con este gobierno: “sin represalias”, tienen toda la libertad, tanto, que los
pináculos del poder económico creen que pueden matar impunemente.

Don Cedano está compungido, no sabe cómo empezar para cambiar a este
país. Está decepcionado, las almas de nuestros compatriotas han sido vendidas
al mejor postor, y si creen en el infierno y sus demonios, entonces sabrán que
ellos las tienen, pues aquí en la tierra ya no. Basta ver los cientos de ejemplo
que cada día nos regalan las noticias, para saber que ya no tenemos salvación.
Si ya ni los seres encargados de dar abrazos son respetados, si ni la ley es
respetada por los que juran defenderla, ¿Qué se espera de nosotros? Sí los
funcionarios están más preocupados por “ganar” territorios para “gobernar”,
cuando no saben lo que es gobernar, consideran que es solo ganarle al
contrario, aunque el contrario hace dos meses haya sido su partidario.
Las llamadas ahora corcholatas andan haciendo proselitismo, gastando el
dinero que con mucho esfuerzo generas y con medidas casi de crimen
organizado la Secretaría de Hacienda te reclama. Es dinero tuyo y mío el que
estas personas utilizan para lanzar discursos de odio y descalificación, para
decir mentiras e improperios, y para el pueblo: “solo pan y circo”.


Eso de las corcholatas era un juego muy socorrido en los años setenta, cuando
las coleccionabas para hacer tu álbum, y el que ganaba al final era el dueño del
álbum. De esa manera está trabajando el presidente, pone y mueve fichas en el
tablero político, para que ellos se peleen, mientras polariza intereses entre
aquellos que aun creen en la partidocracia y deciden apoyar a alguno, y sí ese
alguno es afín, se puede dar el dedazo. Eso le da tiempo para defender del
bullying a su hijo, que no las ha llevado bien con todos, a pesar de que lleva
una vida promedio, como cualquier adolescente, sin hacer más de lo común:
estresarse por todo y por nada, sin responsabilidades fuertes, y provocando la
ira presidencial que exige sea él el atacado.


Al final, él ya tiene la frase y el discurso grabado para defenderse, todo será
culpa siempre de Calderón, los conservadores y de los corruptos, nunca de él,
nunca de su fallido sistema de gobierno, que está logrando una
“transformación de a mentiras”. No por las mentiras que a diario menciona,
sino por qué no está transformando al país de manera positiva. Al contrario,
sigue una línea de decadencia junto con la sociedad misma. Nada bueno
podemos esperar, y más si los que queremos y sabemos hacer las cosas bien
no queremos involucrarnos en la basura en la que se convirtió el sistema en el
país.


Les decía, que si los ricos y poderosos caen en la sima de podredumbre moral:
¿Qué será de nosotros? Si un acaudalado mata a su mujer, sin pena, solo por
un problema de desequilibrio emocional, es síntoma de que estamos perdidos.
Como se perdió la iglesia también en sus deseos mal dirigidos de tener poder y

no dedicarse a evangelizar, la palabra de Jesucristo ya no llega a los
corazones, pero el dinero sí llega a los bolsillos de los vicarios de cristo. Eso
ha provocado que en las mismas iglesias asesinen, que en las iglesias entren
los rateros y asesinos a pedir favores para seguir delinquiendo, sin el respeto
que deberían tener.
Las policías de la misma manera, han sido corrompidas, son nidos de
corrupción, alentada por las mismas cúpulas del poder, y los asesinos no se
tientan el corazón porqué ya no tienen alma, para asesinarlos. Algo estamos
haciendo mal y no ve Don Cedano voluntad para cambiar el destino del
pueblo, en el discurso el gobierno dice que está atendiendo las causas, pero no
se ve por dónde, los efectos están siendo más dañinos:


Asesinaron a dos sacerdotes, asesinaron a un guía de turistas, todos en
Coahuila, asesinan a una cantante de nombre Yrma Lydia en Ciudad de
México, asesinan a 6 policías en Tamaulipas, secuestran funcionarios
públicos, como el síndico de Villa Jiménez en Michoacán, 6 muertos en
persecución en la autopista de occidente, cerca de Ecuandureo, Michoacán,
balacera en Xalapa, el crimen imponiendo precios en alimentos en Guerrero y
Michoacán y Estado de México, todo en una semana, y el gobierno diciendo
que no está el país peor que antes, mientras Don Cedano dice que ya no
tenemos remedio y con esa ayuda menos

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