Política en lo oscurito 

Autor:​​Don filosofo de Cedano

Los nuevos franciscanos

Estaba Don Cedano pidiendo fiado, no traía para las caguamas y el de la tienda como buen samaritano, religiosamente envolvía la botella en una hoja de papel periódico, para que Don Cedano, toda honejtidá y toda compostura saliera a la calle y fuese molestado por las autoridades, que son muy rectas en esos casos… con los narcos, no, a esos les dan un poquito de chance de hacer sus cosillas, a los que llevan caguamas por la calle no, hay que dar buenos ejemplos a los niños, a esos malandros, todo el peso de la ley, y a requisarle la caguama. Así, salió Don Cedano de la tienda, feliz, bien abrazadito de la botella, para dirigirse a su casa.

Sus pies cansinos, su andar pausado y arrastrando las sandalias gastadas por el piso, le daban un aire místico, casi religioso. Su mirada perdida en el infinito, lo hacía parecer hasta al mismo mártir del Gólgota; sus cabellos al desgaire, desaliñado, sus diez días sin bañarse, en apoyo a los de Nuevo León, lo hacían digno de merecer alabanzas y de ser colocado en algún altar. Los vecinos los alababan, pues sabían que Don Cedano, después de algunos tragos, podía dar sermones moralizantes durante horas, y si querían algún consejo, bien podrían acercarse a él, que de todos tipos tiene. 

Es un ser letrado, versado en filosofía, de la escolar y de la vida, la que mejores dividendos le ha dejado, es la de la vida, principalmente de la ajena, de esa que ha aprendido a costa de escuchar miles de historias de sus compañeros temporales de camino. Así pues, arrastrando los pies, salió de la tienda, la señora doña pelos lo miró con recelo y asco, no entiende lo que significa toda esta parafernalia, está de moda, la señora dijo con desdén: “Mendigo mugroso”, eso hizo que Don Cedano sonriera, pues cumplía con el propósito de lo que quería demostrar, debíamos estar a la moda, así nos quiere el presidente, que seamos unos méndigos o ¿Dijo mendigos? 

Por si las dudas, Don Cedano será las dos cosas, no vaya a ser que, al no escuchar bien, ni entender mejor, nos vayan a salir con otras cosas. Mientras ha logrado causar el efecto deseado, ser un méndigo, acababa de mendingar una caguama, tal como lo propone San Péjele, la moda, la novedá, convertirnos de ser unos austeros republicanos, a unos austeros franciscanos, o sea méndigos, ¿Qué?, que no es méndigo, sino mendigo, ¡Chin!, méndigo es el calorón que hace en Hermosillo, mendigo Don Cedano, pidiendo caguamas fiadas o regaladas. 

Bueno, aclarado el asunto, decíamos que el señor prejidente ha solicitado a la población que de ahora en adelante la austeridad franciscana, esa inventada por San Francisco de Asís, que por allá por el año 1206 llevaba una vida religiosa centrada en la pobreza y caridad, lo que le hace pensar a Don Cedano que, sin haber leído, ni sabido de la existencia de San Francisco de Asís, haya seguido sus pasos tan al cabal, pues su vida ha sido de pobreza y caridad, pues si tiene algo que alguien necesita, no duda en regalarlo, y pues pobreza, la trae en la mente dende chiquillo ¡Que feo caso el suyo! Deberían de darle un par de zapes para que modifique esos patrones, no vaya a ser que jamás sea rico.  

Bueno ¡Está bien! Ahora lo aplauden porqué está siguiendo los ideales de San Péjele, no los pasos de los hijos de San Péjele, esos se mandan solos y pueden generar negocios ajenos a la austeridad de San Francisco… eso es responsabilidad de ello, no de San Péjele, que sí es aujtero, con doscientos pesos en la cartera, a pesar de ser el mero, mero, y puede ser el nuevo inventor de la nueva orden mendicante, espero no nos falle y cuando salga se vaya a vivir a Suiza o a Estados Unidos y le salgan muchos trapitos, esperemos y no, y que sea nuestro líder de la nueva orden que podríamos llamar “Orden mendicante de San Péjele de Macuspana”.

Suena bien, ya nos veo caminando por las calles, ayudando a enfermos, desprotegidos, de pauperizados, con nuestro sombrero de soyate, por eso del intenso sol, nuestros mantos de harinera La Estrella, que debe leerse místico, nuestros huaraches con suela de llanta, hechos en Huetamo, nuestro cayado de guayabo, para ahuyentar los perros y mucha mugre, y mucha labia para ayudar a los necesitados de ser escuchados, las personas, deseosas de la nueva información nos darán de comer a doquier que vayamos, será fabuloso…  

¿Qué…?, ¿No les gusta la idea?, ¡Ah! Esa no es la idea de San Péjele, ¿Entonces? Que la austeridad franciscana solo la pide a los contribuyentes. A su familia no. A su partido tampoco, a los demás actores políticos menos. Sólo a aquellos que viven de las prebendas y a los que las proveen. A los que roban, que cobran puntuales buenos sueldos no. Los más pobres deben de apretarse el cinturón porqué va a hacer falta dinero para darles y a los que generan los recursos, que den más, que sean más austeros en su vida, para que aporten más a aquellos que se sacrifican por el país, pero que no pueden producir lo que consumen, o sea los políticos y sus obras, allí es donde está la austeridad.

Vean que equivocado andaba Don Cedano, que ya pensaba lanzarse por la vida pidiendo limosna, ahora sí dan ganas de pasar de mendigo a méndigo, antes de que ese mote se lo endilgue al gobierno, que por lo visto ya se terminó todos los recursos y ya nos está previniendo que no se podrá hacer más allá de lo que ya está cacaraqueado. Así que adiós al progreso nacional, nada de progreso en los estados del centro y del norte, lo poco que podrá rescatarse será para el sur, en la refinería y en el tren maya, si es que alcanza, pues ya dijo que costará más caro y debe sacar el dinero de donde sea, y ese donde sea es vía impuestos o vía rifas, con boletos caros, como los del avión. 

Espero que las rifas actuales de 20 millones el boleto, si sean de a deveras y reciban sus premios, que saquen algo al menos unos. Como sacaron sus premios los del partido oficial este fin de semana pasado, ganaron premios al mapachismo, al acarreo institucional, al apoyo sin saber qué apoyo, a la torta y chesco, algo que no se veía desde los tiempos del viejo Prit, ja, ja, ja… lo bueno es que ya no somos iguales, porqué si lo fueran, sería otra cosa, no serían lo mismo, pero más barato. Lo dice el mismo presidente, que sí, efectivamente hubo casos de acarreados, pero el Prit robó más, ¿Eso no dijo?, ¡Ah!, dijo que acepta que hubo inducción de votos y acarreos, pero nada que ver con lo hecho por Calderón, su sino, que le sigue pesando a pesar de haber pasado más de diez años de que Calderón dejó la presidencia. 

¿Será que es amor? Lo menciona mucho, ya hasta el malvado jefe de jefes de la antigua mafia del poder se diluyó, ya nadie habla de Salinas, bueno, no del más malo, ahora se habla, del menos malo, del que tiene un negocio lucrativo de tan lesivo que es, el de la usura con los pagos chiquitos, pero esa es otra historia, la que nos interesa ahora es la de nuestros dineros, que como dijimos, también se acabaron, y ahora debemos ser austeros, más austeros, o sea gastar menos, para dar más, nuestro gobierno lo necesita, para poder hacer sus programas y siga siendo amado por quienes reciben apoyo.

Imagínense, Don Cedano ganó 100 pesos y andaba contento, decía que con 100 pesos comería un buen bife steack, o bistec, pues, y resulta, que se enteraron otros y entraron al quite inmediatamente, primero el SAT que le quitó 35 pesos, para el bien del país, el que le fio el material le quitó 50 pesotes, entró el gobierno estatal, que quería 2 pesos, entró el de la renta, que quería su parte, el de la CFE también quería la suya, Telmex la suya, Don Cedano, mejor se fue a la orilla del río a llorar, pues ni estaba tan viejo para vivir de las dádivas, ni tan joven, para merecer beca, estaba en el limbo, donde lo que le caía, le era arrebatado. 

Ahora entiendo a aquellos que ganan millones, no quieren que se los arrebaten, pero creo que a esos sílos respetan… como no se respetan entre sí los de Morena, que se pelean por los huesos a punta de sillazos y eso que solo son liderazgos, imagínensealgo más grande, van a hacer una revolución entre ellos mismos y van a culpar a Calderón, diciendo que metió las manos en sus elecciones internas, ja, ja, ja… 

Los nuevos cuentos ya no se llaman, Juan y el Lobo, se llamarán La Prieta y Caldedrunk, algo fino, y que dará buenos resultados, como las danzas y predicciones de Samuel García en Nuevo León, que ya hizo llover, provocó la alegría de miles de personas, que festejaron, como cuando mete gol su equipo favorito, no saben que es mejor que llueva a que haya futbol, pero no se puede pedir tanto, porqué luego pasa como en Morelia y nos quedamos varados e inundados, y hacemos que se moje sus piecitos a nuestro presidente municipal, que bien le vendría practicar la austeridad franciscana, junto a nuestro gober, antes de que el Lobo de Silvano le gane la partida, que vemos no ha perdido a pesar de las amenazas ante la fiscalía, nada nuevo aún bajo el sol.

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