Recomenzar la sociedad

Recomenzar la sociedad


P. Agustín García Celis

La vida del hombre se ve desafiada día a día, por eso pudiéramos decir que cada día es como volver a recomenzar. Cada día se nos ofrece una nueva oportunidad, llena de un sinfín de posibilidades que sin duda nos ayudarán a crecer. Cada día es una etapa nueva, que nos lleva a mirar al futuro con esperanza, pero también nos lleva a cerrar etapas y dejar atrás muchas cosas.
Es algo extraordinario ver como este caminar del hombre en el tiempo, nos enfrentamos a desafíos que nos van forzando a crecer, a dejar de lamentarnos y a tomar las riendas de nuestra vida. Por ejemplo, no tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil pensar que ellos deben arreglarme la vida día a día, sería demasiado inmaduro, dejar caer toda la culpa de los tropiezos de la sociedad a las autoridades civiles.
Cada una de las personas goza de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones, cada persona tiene esa responsabilidad de aportar cualidades a la sociedad, para lograr el cambio que nos ayude a mejorar las condiciones de vida. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas por los errores humanos, y pudiéramos decir que somos una sociedad herida por la ambición del hombre y el egoísmo social.
Hoy se nos presenta la gran oportunidad de nuestra vida, manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos. Como el viajero ocasional de nuestra historia, sólo falta el deseo gratuito, puro y simple de querer ser pueblo, de ser constantes e incansables en la labor de incluir, de integrar, de levantar al caído; aunque muchas veces nos veamos inmersos y condenados a repetir la lógica de los violentos, de los que sólo se ambicionan a sí mismos, difusores de la confusión y la mentira.
Que otros sigan pensando en la política o en la economía para sus juegos de poder. Alimentemos lo bueno y pongámonos al servicio del bien

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