SINOPSIS POLÍTICA

Por: J. Salatiel Arroyo Zamora

NO CESAN LAS INCONGRUENCIAS DEL GOBIERNO ESTATAL

Por enésima ocasión, en el tiempo que lleva la presente administración estatal, hemos demostrado que cada vez que el gobierno declara algo o difunde cifras alegres, se le demuestra que miente y la realidad se le restriega en el rostro, totalmente opuesta a lo que se afirma. Como ha sucedido -nuevamente – durante los últimos días, con dos acontecimientos que volvieron a ridiculizar al gobierno michoacano. 

El primero de ellos se suscitó a finales del mes de noviembre y tiene que ver con otro atentado en contra de Hipólito Mora Chávez, uno de los lideres fundadores de los grupos de autodefensas y tal vez el único de los lideres que han sobrevivido, no sólo a la contaminación o reclutamiento de los grupos delictivos que operan en la entidad y a la persecución del gobierno, también a las amenazas de ambas facciones. 

Inmediatamente después de la agresión en perjuicio de Chávez Mora, donde dos presuntos pistoleros perdieron la vida, el gobernador se apresuró a insinuar que se trataba de un “montaje”, tratando de minimizar el atentado. Calificando de manera generalizada a las autodefensas como “dedos chiquitos, manos o brazos de bandas de delincuentes”;teniendo razón en parte, pues algunos de dichos grupos efectivamente fueron infiltrados, primero por el gobierno que los “legalizó” y proporcionó armas y equipo, para entregarlos -el mismo gobierno- (cuyos entonces funcionarios y mandatarios hoy laboran con Ramírez Bedolla, directamente o a través de sus hijos o colaboradores incondicionales) a las organizaciones delictivas. 

Pero, de esos lideres fundadores, nada más Hipólito Mora y unos cuantos seguidores suyos se negaron a ser absorbidos o sometidos por las bandas criminales, lo que ha causado malestar en las estructuras del gobierno. Pues, en esos lugares de Tierra Caliente, es donde el crimen organizado hizo que Alfredo Ramírez Bedolla y su partido (morena) arrasarán en la reciente jornada electoral, incluso hubo casilla donde se rebasó en sufragios la lista nominal de electores; es decir, hubo más boletas utilizadas que asistencia de votantes y donde ni siquiera los votos de los representantes del PRI-PAN y PRD aparecieron en las urnas.

Después del atentado contra Hipólito Mora, el gobernador manifestó que, desde que ocurrió “a mí me sonaba raro el asunto y desde las primeras imágenes que nos llegaron, estas dos personas (los sicarios abatidos) que fueron asesinadas no portaban armas”. Acusando de youtuber famoso a Mora Chávez y de decir lo que se le antoja. Pero, “aquí vamos a hablar con la verdad, yo ya les dije, los grupos de autodefensas eran y son dedos chiquitos, manos o brazos de alguna banda de delincuentes. Así de claro. Entonces este caso se va y se está investigando por como aconteció, como ocurrió”.

Ante las declaraciones del gobernador los delincuentes se envalentonaron y realizaron marchas en contra del líder autodefensa, incitando a otros a incendiar la huerta y casa de Hipólito Mora. Viéndose -más tarde- obligado el mandatario a rectificar en sus declaraciones. Pues se había apresurado en sus juicios, asumiendo facultades que no le competen y que son exclusivas del organismo investigador y persecutor de los delitos: la Fiscalía General del Estado, que ahora es, o pretende ser, independiente del ejecutivo.

Otro desacierto del gobernador, fue hostigar e intentar intimidar con declaraciones a Hipólito Mora, un hombre curtido en el combate, donde ha expuesto todo, incluida su existencia y le han arrebatado lo más preciado para un padre: la vida de un hijo. El jefe de las autodefensas de la Ruana se ha convertido en un personaje mediático, con presencia internacional, y Ramírez Bedolla lo que provocó, es fortalecerlo más. Ahora tendrá que cuidarlo, pues otro suceso violentó se le adjudicaría a su autoría y la comunidad internacional se le echaría encima… no se diga la michoacana, que ve en Mora Chávez una especie de héroe, que hace lo que el gobierno no quiere y los demás no se atreven.

Posteriormente, el 5 de diciembre, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que, al tratarse de un tema prioritario para la administración estatal, “este año se logaron acciones importantes en materia de seguridad pública, para recuperar la paz y confianza de las y los michoacanos”, calificando este 2022, como el año en seguridad para Michoacán.

Pero, unas horas después de asegurar que Michoacán es un estado seguro, donde “se ha recuperado la paz y la confianza de las y los michoacanos” … hubo una refriega entre grupos delictivos en la región oriente de Michoacán, que, según los primeros informes, inició en San Felipe de Los Alzati, municipio de Zitácuaro; otros indican que comenzó en San Cristóbal o El Paso, municipio de Ocampo.

Lo cierto, es que el saldo fue de un civil asesinado y un mando policiaco privado de la libertad que no ha sido localizado y la demostración, una vez más, de que los grupos de civiles armados pueden transitar libremente por las carreteras del estado, perseguirse a balazos por las mismas, sin que autoridad alguna intervenga… al menos que sea para recoger muertos y reaccionar tarde, simulando que buscan a las víctimas y a los infractores, cuando saben y les consta perfectamente quiénes son y donde están.

Y, aunque el mandatario asegura que la seguridad y la paz en Michoacán se han recuperado, los asesinatos y desapariciones no cesan en el estado, al contario, se incrementan, en Zamora, Jacona, Uruapan, Morelia, Maravatío, Ciudad Hidalgo.

Resultándole claro a la sociedad que, quienes gobiernan no son las autoridades electas o legalmente instituidas, sino los integrantes del crimen organizado, que ahora también son recolectores de impuestos, actividad que realizan con más eficacia y mayor volumen recaudado, que el ejercido por el SAT y la propia SHCP.

Eficientes también han resultado las organizaciones delictivas para controlar a la población y en la aplicación de sus códigos y leyes. En las regiones que dominan se terminan de facto los delitos de robo, asalto, fraudes, etcétera, y brindan “seguridad” a sus “contribuyentes”. 

Luego entonces, ante el fracaso del régimen, para brindar protección a las garantías ciudadanas de los contribuyentes, que pagan sus impuestos para que se le devuelvan en paz y seguridad, para dedicarse a la vida productiva en un ambiente de tranquilidad y armonía, sería conveniente definir a quien pagar los impuestos, para que estos se apliquen en permitir a la población acceder a la certeza de no perder la vida o el patrimonio y liberen a la sociedad de los obstáculos que impiden acceder a la paz y desarrollo. Pues resulta inútil seguir aportando tributo a quienes no han cumplido con sus obligaciones constitucionales de aplicar la ley a quiénes ultrajan las normas elementales de convivencia colectiva y vulneran el orden social.

Ya que, frente al poderío que están recibiendo las organizaciones delictivas con la 4T, resulta también evidente la falta de oficio político y aptitud de estadista del gobernador de Michoacán, así como notoria su imprudencia. Tratando en ocasiones de imitar a Andrés Manuel López Obrador, incluso en su actitud belicosa y pendenciera, agrediendo y confrontándose con todos, acusando sin fundamento y declarando frivolidades, pero él -AMLO- es el presidente de México, lleva 22 años en campaña, cuenta con 15 millones de becados y beneficiarios de sus programas, es hábil y manipulador, un líder de masas con inmensa base social.

Mientras él -Alfredo Ramírez- un gobernador por accidente, que se favoreció de la desgracia de un correligionario suyo, que confió en las dirigencias de su partido para quedeclararan en tiempo y forma los gastos de precampaña, no lo hicieron y por ello le fue retirada la candidatura, surgiendo Alfredo como abanderado emergente. Aprovechando que en su partido cualquiera hubiese ganado, pues en Guerrero, Oaxaca y Michoacán, entre otras entidades con marcado retraso educativo y cultural, Morena arrasa hasta con “una vaca echada”. Y ya lo afirmó el máximo líder nacional, Morena es fuerte gracias a los ignorantes, que son los que por él emiten el sufragio.

Alfredo Ramírez Bedolla, es pues un gobernante sin liderazgo, sin equipo propio para administrar y dirigir al estado, y en medio del pánico repartió el poder entre los enemigos históricos del Movimiento de Regeneración Nacional, brindando a los hijos e incondicionales de los dueños del PRI Secretarías de Estado, los mismos caciques de siempre, del PRI-PAN y PRD, hasta los recientes colaboradores de Silvano Aureoles, el “enemigo” más odiado de Morena, están disfrutando las mieles del poder…menos los verdaderos fundadores del partido.

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