SINOPSIS POLITICA 11/04/2020

                                                       EL COMBATE A LOS CORRUPTOS ¿CUÁNDO?

 Creo que a muchos nos queda claro que Andrés Manuel López Obrador es el primer presidente legítimo de México, avalado por una impetuosa e inmensa voluntad mayoritaria de la ciudadanía, producto del hartazgo popular, a su vez consecuencia de la agresiva, insolente y descarada corrupción gubernamental de las administraciones que le antecedieron.

 Por eso, por ese hartazgo, aún presente en el imaginario colectivo, no resultaba difícil pronosticar que el mismo se prolongara uno o dos sexenios más, retribuyendo contundentes triunfos electorales al partido en el poder, propiedad del “rayito de esperanza”, “el paladín justiciero” que ha llegado para combatir al peor verdugo, que por años nos ha azotado: la corrupción… y al mismo tiempo traernos bienestar y desarrollo.

 Si como candidato tenía plenamente identificada la corrupción y a los corruptos, ya en el poder presidencial y manteniendo bajo sus órdenes a las autoridades auditoras, fiscalizadoras, así como a las investigadoras y persecutoras de los ilícitos y delincuentes, lo más lógico que resultaba pensar, es que esos criminales de inmediato estarían en prisión y recuperado lo saqueado. Pero, aun con esa potestad y legitimidad, él continúa señalando la corrupción y acusando a los corruptos, como si siguiera en campaña. Olvidando tal vez que es ya el presidente de la república.

  No se le reprocha, él sus motivos tendrá y sus tiempos conocerá, sólo se espera que la demora no se prolongue más y en verdad se actué en consecuencia. Fue una promesa y debe cumplirla.

                                          CORONAVIRUS y LAS CONSECUENCIAS ELECTORALES

 Hace algunas semanas no había duda, morena arrasaría en Michoacán en la jornada electoral del 2021. Hoy la perspectiva es otra, ya no hay certeza para nadie, ni siquiera en lo más valioso para el ser humano: la vida, la seguridad a nuestra integridad y patrimonio, mucho menos en el futuro político. Hoy sólo tratamos de subsistir.

 Antes de AMLO como primer mandatario de la nación, nuestra mayor preocupación era la corrupción, transformada en inseguridad y violencia.

 Hoy la corrupción sigue, a pesar de que el presidente de la república acusa de manera reiterada su presencia y señala, directa y permanentemente, a sus autores. No obstante, su potestad y obligación de enviarlos a prisión y recuperar los bienes de la nación sustraídos, algunos de esos corruptos son sus aliados o integrantes de su gabinete; mientras la inseguridad continúa y la violencia se intensifica y expande, en fuerza y crueldad.

 Nuestra preocupación en la actualidad no se reduce nada más a la corrupción, si no a la continuación de la impunidad de la misma, a la intensidad y expansión de la inseguridad y violencia, a la incertidumbre financiera, a la irresponsabilidad para enfrentar contingencias sanitarias, etc.

 En verdad los mexicanos esperábamos un presidente con el coraje y determinación que le faltó a otros para para enfrentar a los poderes facticos que tanto daño han causado al país, con la anuncia y complicidad de presidentes priistas y panistas, que afrontara con valentía a esa clase política voraz, insaciable, corrupta e inepta que saqueo al país.

 Clamábamos por un líder que excluyera a la burocracia dorada colmada de ineptitud, corrupción y privilegios; que fuera tras los gobernadores ratas de este país y de la clase empresarial inmersa en la corrupción de un capitalismo de cuates sin límites; que frenara la ambiciosa y usurera banca “mexicana”, a los medios de comunicación al servicio de los favores y concesiones del poder político y económico; a un Estado Mayor Presidencial lleno de privilegios y excesos; a las intocables, costosas y comodinas élites de las Fuerzas Armadas.

 Un mandatario que pusiera en su lugar a los contratistas corruptos del nuevo aeropuerto y del tren México- Toluca; a los organismos empresariales cooptados por el gobierno; al poder económico que le marcaba la agenda económica y de infraestructura al gobierno durante los últimos sexenios; al corrupto e ineficiente Poder Judicial corresponsable de la gran impunidad en México;  a los organismos reguladores vendidos al mejor postor, que entregaron la mitad del mercado de energía eléctrica a los españoles, el 70% de mercado a los coyotes internacionales de Pemex y múltiples concesiones carreteras arregladas a los amigos del gobierno; a los grandes sindicatos para establecer el voto secreto; que rescatara la rectoría perdida del estado mexicano.

  Pero, en lugar de lo anterior, tenemos a un presidente flexible en exceso con los transgresores de la ley, a los violentos, asesinos, secuestradores y extorsionadores ofrece “abrazos y no balazos” (para evadir la aplicación de la ley), permitiendo que el Estado mexicano y las fuerzas armadas sean ridiculizadas y su régimen se arrodille ante el hijo de un capo del narcotráfico; quien, no obstante la afrenta, continúa en absoluta libertad, mientras el presidente acude, el día del cumpleaños del transgresor, a su tierra y de paso saluda a la madre de su padre (saludo que AMLO negó a víctimas de ese tipo de grupos armados y organizaciones ciudadanas que luchan por la seguridad y la libertad, como son las familias Menonitas y Javier Sicilia).

 Pero eso no es todo, frente a la peor tragedia de salud que enfrenta la humidad en nuestra era, el líder de la nación mexicana se ha dedicado a sembrar más incertidumbre; pues, mientras (su) sub secretario de salud convocaba a la población a resguardarse en sus hogares, el mandatario exhortaba a llevar una vida rutinaria, salir al mercado de compras, ir a la fonda a comer, llevar una vida normal, sin las medidas preventivas que las circunstancias de la pandemia exigían.

 Esta peste ha sacado del ideario de nuestro presidente su mejor glosario de frases, herencia para la posteridad:

04 de marzo: “Hay que abrazarnos, no pasa nada”.

13 de marzo: “Hay condiciones inmejorables para crecer a pesar de las circunstancias”.

15 de marzo: “Pandemias e infortunios no nos harán nada”.

18 de marzo: “El escudo protector es la honestidad, el no permitir la corrupción”.

23 de marzo: “Los mexicanos por nuestras culturas somos muy resistentes a todas las calamidades”.

29 de marzo: “Los conservadores quieren que yo me aísle, así no habría conducción solo de ellos”.

02 de abril: “Estamos también viviendo en temporada de zopilotes”.

 Y la frase icónica, también del 2 de abril: “Vamos a salir fortalecidos (económicamente), porque esto (la pandemia), nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación”. 

 A pesar de todos esos deslices y desaciertos, MORENA, en el ámbito nacional y estatal es fuerte, el presidente de la república con los programas asistencialistas, la repartición de dinero, principalmente a los “ninis”, garantizando a muchos el suministro de enervantes y alcohol y despojándoles del motor de desarrollo de los pueblos, que es la necesidad, misma que te obliga a ser creativo para conseguir los satisfactores; pero creando con ellos (ninis) y “los viejitos” una clientela electoral cautiva, que les permitirá afrontar con ventaja el próximo proceso comicial.

 Pues, es más fuerte el sentimiento de gratitud en quien recibe el beneficio (sufragado no por el presidente, sino por las contribuciones del sector menospreciado por el propio mandatario). Aun así, muchos consideran que decir lo que sienten o disentir de algunos actos y omisiones de gobierno, es como si fueran desleales a alguien. No entienden que, traidor es quien se aleja de los valores y principios. Pues, más que lealtad a las personas, se debe ser fiel a las convicciones e ideales. 

                                                 MICHOACÁN SIN OPOSICIÓN RESPONSABLE

 Toda la frivolidad y conducción irresponsable del país sucede porque no existe una oposición real, mucho menos seria, que haga contrapeso a los excesos y aproveche las debilidades del poder para empoderarse así mismos (en materia electoral se vale, el propio AMLO lo hizo, gracias a sus criticas lapidarias diarias, durante 18 años, logró asirse de la presidencia del país).

 Pero en México la oposición partidaria se encuentra intimidada ante los linchamientos mediáticos de los seguidores de López Obrador, otros han sucumbido a los favores presidenciales, algunos no pretenden conflictuarse con el poder y unos más coquetean a los privilegios.

 Tampoco MORENA, donde todavía es oposición, ha sabido serlo. Por ejemplo, en Michoacán, lo que a su guía le funcionó para apropiarse de la presidencia de México: ser criticón, sus seguidores en tierras Purépechas lo desaprovechan, y eso que elementos existen de sobra. Pero los dirigentes de MORENA, sus diputados, senadores, presidentes municipales y regidores se han vuelto ciegos, sordos y locos, convirtiéndose en una oposición extremadamente dócil.

 En MORENA nadie ve, ni escucha, lo que sucede en el estado, no se atreven a investigar, denunciar y señalar, ni siquiera intentan ejercer su deber como representantes populares, encabezando las demandas de la sociedad, en lo que más le lastima. Resulta obvio que se trata de una oposición domesticada, únicamente concentrada en los espacios de poder, acatando los pactos políticos y financieros signados con quienes mandan en la entidad, con la pretensión de acceder a candidaturas, por lo que no se confrontarán con quiénes todavía mantienen el poder. Finalmente son lo mismo y coinciden en sus ambiciones. Hay de aquellos ingenuos que les crean.      

                                            OTRO MUERTITO PARA EL SECREATRIO DE GOBIERNO

 Orondo se encontraba Carlos Herrera Tello, aventándose una perorata en la radio local de Zitácuaro, de esas plagadas de mentiras, que dibujan un mundo de ensueño, producto de mentes extraviadas, ajenas a la realidad que vive la sociedad que representan. Era el jueves en la mañana, y el Secretario de Gobierno aseguraba que su pueblo, Zitácuaro, es un municipio seguro, en el que las familias pueden salir a la calle a las tres de la madrugada con total confianza y la certeza que nada malo les pasará, pues él, como responsable de la política interna del estado y jefe del gabinete de seguridad se ha encargado de que así sea.                   

 En eso estaba, el segundo funcionario más poderoso de Michoacán, cuando en la principal arteria de la ciudad: Avenida Revolución, frente a la Escuela Secundaria Técnica 49, a plena luz del día, arrojaron el cuerpo de un hombre ejecutado.     

 Pero ese no es el único, ni el primer ejecutado de los últimos días, la noche anterior, cerca de La Encarnación, otro individuo también fue acribillado y versiones de testigos (ya que las autoridades guardan total hermetismo para hacer creer que no pasa nada), refieren que murió en el hospital regional.

 Días antes otro ejecutado fue arrojado frente a las instalaciones del cuartel militar de esta ciudad y dos asesinados más en San Felipe de Los Alzati…  aun así, el Secretario de Gobierno y presidente municipal con licencia se atreve a asegurar que Zitácuaro es un municipio seguro. Obviamente, para justificar su ineptitud o pactos, pretextarán que se trata de ajuste de cuentas entre grupos delincuenciales, como si estos no estuvieran integrados por seres humanos y el homicidio no fuese un delito del fuero común, ni la seguridad una obligación de ellos.

 Pero usted juzgue. Tan vez la inseguridad sea un problema de percepción personal y el equivocado sea un servidor. Creo que ya estoy perdiendo la cordura. Mienten con tanta facilidad y seguridad, que ya me están confundiendo… a mí, que estoy regularmente informado, ya me imagino a ustedes, mis lectores.

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