SINOPSIS POLITICA 15/08/2020

                                           EL INFORME DE LA IGNOMINIA

 En medio de un ambiente de angustia y desesperación en muchos hogares zitacuarenses y tensión en otros, que además del desempleo, quiebre de empresas y negocios, por la pandemia y crisis económica, sufren las embestidas de la criminalidad y la ineptitud gubernamental, que se traduce en desaparecidos, “levantones”, ejecutados, secuestros, extorsiones, manifestaciones de inconformidad ciudadana, conflictos comunitarios, bloqueos en las vías de comunicación, acusaciones de secuestro en contra de la Fiscalía Regional e imputaciones de ser “filial” de agrupaciones delictivas, el presidente municipal de Zitácuaro rindió su segundo informe de gobierno.

 Bajo ese panorama atroz que, ellos, los gobernantes y sus colaboradores, ensimismados en sus ambiciones personales, no ven o se niegan aceptar. Pues, a nuestros funcionarios estatales y municipales sólo les interesa la candidatura siguiente, en eso se concentran y distraen los recursos humanos y materiales, incluso públicos.

 Y surge la pregunta obligada: ¿No les dará vergüenza que siendo incompetentes pretendan seguir causando más daño, saqueando y estorbando?

                                                  LÓPEZ OBRADOR EN SU MEJOR MOMENTO

 Aunque la inseguridad galope a rienda suelta por todo el país y la violencia se incremente de manera bestial, a pesar de que no haya crecimiento económico y el desempleo nos agobie, no obstante la ineptitud para prevenir y resistir las embestidas de la pandemia del COVID-19, que en el territorio nacional a enlutado a casi 60 mil familias, convirtiendo a nuestro país en el tercero más devastado del planeta, por la impericia gubernamental… pero, a pesar de todos los pesares, el presidente Andrés Manuel López Obrador sigue fuertemente posesionado en la voluntad política de los mexicanos, que no han perdido la esperanza en la 4T y confían en el combate real a la corrupción, no como una estrategia retórica de campaña o tácticas electorales, sino como acciones firmes de gobierno, que tienen como objetivo dignificar el servicio público e inhibir prácticas perniciosas para la colectividad.

 Entendiendo la corrupción como la causa principal de todos los males sociales y la extirpación de ese cáncer el sueño más anhelado de quiénes sufragaron a favor de AMLO, así como la promesa central de su campaña y el compromiso más urgente de su gobierno. Luego entonces, las deficiencias e insuficiencias del gobierno de la 4T en el resto de sus obligaciones quedarían opacadas, de concretarse avances en la eliminación de la descomposición en el gobierno actual y combate a la impunidad en los antecesores. 

 Por lo pronto se perciben visos de que el combate a la corrupción e impunidad pudiera ser en serio y las expectativas crecieron con el anuncio del Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, respecto a que Enrique Peña Nieto fue denunciado por su ex director de Pemex, Emilio Lozoya, quién lo acusa de haberle ordenado recibir sobornos con dinero ilegal, por parte de Odebrecht, para su campaña presidencial en 2012.

Con la citada acción jurídica, Peña Nieto se convertiría en el primer ex mandatario de la nación llevado a juicio para que responda por la presunta comisión de delitos graves, como operaciones con recursos de procedencia ilícita y hasta delincuencia organizada o mínimo asociación delictuosa, delitos que no prescriben, a pesar de los ocho años transcurridos desde su posible comisión.

 Pero Peña Nieto no sería el único ex presidente de México involucrado en conductas criminales, presentado ante la justicia. También el michoacano Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, ha de estar nervioso, inquieto, estresado y tal vez hasta desesperado, pues el “fenómeno” Odebrecht podría alcanzarlo, en tanto el caso García Luna lo llevaría a ser requerido por la justicia de Estados Unidos.

 En tanto López Obrador quedaría un tanto ajeno a dicha “persecución”, se lavaría las manos; primero, porque a Peña Nieto lo señala su propio ex colaborador, seguramente con conocimiento de causa, ya que él mismo se favoreció con la podredumbre, siendo parte de los ilícitos y al denunciar y acusar de manera directa al ex presidente, la carga de la prueba le corresponde a él mismo, más que a la Fiscalía General de la República, misma que legalmente no depende ya del poder ejecutivo, si no del legislativo (en teoría).

 Mientras que en el asunto que se le seguiría a Calderón Hinojosa, tampoco tendría que ver AMLO, sino las corruptelas de los señalados y las autoridades gringas que se encuentran juzgando a Genaro García Luna, quiénes podrían demostrar que, efectivamente, durante los sexenios pasados y lo que va del presente, los mexicanos hemos sobrevivido a un narco estado.

 Lo cierto, es que la lucha de López Obrador contra la corrupción e impunidad parece ser en serio y que se está ejecutándose como lo prometió “de arriba hacia abajo”, empezando por los últimos ex presidente de México. Lo que obviamente le acarreará una cruenta guerra de descalificaciones, ataques y agresiones, pues a nadie le gusta privarse de privilegios, tampoco que se le despoje el patrimonio, aunque haya sido producto de latrocinios, menos estar en riesgo de perder la libertad. Donde únicamente podrían salvarse los ex mandatarios, representantes populares y funcionarios honestos, eficientes y transparentes o inteligentes y prudentes.

Así que la “gran clase política” afectada o en riesgo, reaccionará con desesperación y violencia. Pero si AMLO no desiste y lejos de ello culmina lo que ya inició, con ese sólo hecho, de combatir la corrupción e impunidad, refrendaría la legitimidad que conquistó de manera arrolladora en las urnas y estaría ratificando la victoria en las urnas de los candidatos de su partido.

 En efecto, la basura putrefacta en política debe barrerse desde arriba y llegar hasta abajo, empezando, como el presidente y su equipo lo están haciendo o cómo mejor les está resultando (provocando que entre ellos mismos se denuncien), iniciando por los expresidentes de la república, siguiendo con algunos ex senadores, ex diputados federales, ex secretarios de estado y llegar hasta los gobiernos estatales, congresos locales y presidencias municipales. Entonces sí, toda la honra y prestigio sería para nuestro mandatario nacional. Quién además de combatir la peor escoria y el más grande y pesado lastre que cargan los mexicanos, estaría en verdad corrigiendo el rumbo del país y transformando a la nación, además de inhibir que en lo sucesivo se reproduzcan esas prácticas perniciosas. Mientras eso no suceda, seguirán siendo puras señales buenas y posibles tácticas electoreras.

 Otra medida inteligente y justiciera, podría ser la tan repudiada por algunos y criticada por muchos: “austeridad republicana”, que en la cámara de diputados federal es una realidad, por lo que ser integrante de ese poder dejaría de ser negocio, pues nada más se avocarían a legislar, se terminarían los privilegios, vehículos de lujo, relojes, viajes, gastos médicos, bonos millonarios, tráficos de influencias, diezmos en la gestión de obras y distribución del presupuesto… con esas nuevas medidas impuestas por el ejecutivo, ni el gasto de campaña recuperarían nuestros diputados.

 Algo similar podría estarse fraguando en el resto de cargos de elección popular, incluso locales, a donde llegarían únicamente quiénes en verdad tengan vocación de entregarse al servicio de los demás, sin interés alguno de tipo material, sólo la satisfacción de servir a la patria. Por ejemplo, es probable que, durante la administración municipal entrante, ya no sea tampoco redituable para los vividores y mantenidos, esos que lucran con el cargo público y de pronto se convierten en nuevos millonarios o incrementan considerablemente su fortuna, pues la mayoría de programas serán manejados por el gobierno federal y lo que quede del presupuesto destinado al municipio estará minuciosamente fiscalizado, así como la licitación, adjudicación y realización de obras.

 Lo que sí podría seguir siendo negocio, es ser regidor o sindico (a), pues tendrían un sueldo voluminoso sin hacer prácticamente nada, ni siquiera asistir a la oficina a atender a sus representados, además de seguir negociando la aprobación o rechazo de iniciativas a cambio de prostituirse y seguir incrementando sorpresivamente su patrimonio inmobiliario personal, como algunos ex y representantes populares en funciones. Así que, quiénes aspiren a convertirse en candidatos a presidentes municipales y diputados locales, deben reflexionarlo detenidamente, porque puede que no recuperen ni lo “invertido” en campaña…ojo, mucho ojo.

                                                                   EL CAPITAL DE MORENA

 El mes entrante, en septiembre, inicia formalmente el proceso electoral 2021, que culminará con la jornada electoral del 6 de junio del mismo año, de no existir conflictos post electorales o impugnaciones.

 Pero, desde hace meses, incluso años, algunos aspirantes se encuentran activos, invirtiendo tiempo y “esfuerzo” en busca de alguna candidatura, particularmente al gobierno del estado. Sin embargo, la tendencia en este momento favorece al partido de morena. Donde, de acuerdo a la decisión de su dueño y fundador (además presidente de la república), el método de selección de candidatos será a través de la encuesta. Lo que reduce el número de prospectos a dos: Cristóbal Arias Solís y Raúl Morón Orozco, con mayores posibilidades el primero.

 En el PRI, se especula de tres: Víctor Silva Tejeda, Adriana Hernández Iñiguez y Guillermo Valencia Reyes.

 En el PRD, Antonio García Conejo, con más de cinco años “trabajando” con ese propósito, sin lograr despegar; le siguen Carlos Herrera Tello y se les acerca el incorporado de último momento, Adrián López Solís.

 En el PAN, Alfonso Martínez Alcázar y probablemente el impulsor de éste, Marko Cortés Mendoza.

 Tradicionalmente se ha acostumbrado que, quiénes logren la candidatura a gobernador tienen “mano” para influir en la designación de candidatos a los otros cargos, de acuerdo a los pactos establecidos para la adhesión, así como la aportación en votos y capitales financieros. Además, tienen que ver en la repartición de espacios las alianzas con otras fuerzas, las coaliciones partidistas y hasta el asunto de género. Por lo que, en la próxima entrega explicaremos como quedarían distribuidas las posibles candidaturas en la región, de acuerdo a quiénes sean los que asuman las postulaciones al gobierno del estado y las alianzas partidistas.

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