SINOPSIS POLITICA 21/03/2020

                                                    LOS MEXICANOS SOLOS ANTE LA PANDEMIA

  Para los ciudadanos incrédulos, que se mofan de la información que se difunde respecto al COVID-19, que niegan la existencia de ese tipo de epidemias o se sienten inmunes a los contagios, me permito decirles que el Coronavirus es real y está causando estragos en el planeta. Pero eso no es lo peor. Lo verdaderamente grave, es que, en nuestro país, los pobladores estamos solos, sin la guía, liderazgo y protección de un gobierno serio, responsable y eficaz.  

 Por lo que, una vez aceptando lo peligroso de la enfermedad, su vertiginosa expansión de contagio y la ineptitud de los gobernantes, debemos nosotros mismos tomar las medidas preventivas pertinentes, que nos permitan sobrevivir a esta tragedia mundial. No se trata de entrar en psicosis, sino de actuar con la sensatez que la amenaza del caso requiere.

 Los mexicanos, desde siempre hemos padecido gobiernos incompetentes, negligentes, simuladores y mentirosos, con niveles excesivos de perversidad, que no se inmutan ante la desgracia colectiva, más bien lucran con la adversidad que lacera a sus gobernados. Por ejemplo, la inmensa mayoría de alcaldes, gobernadores y funcionarios de todos niveles han hecho negocios con grupos del crimen organizado, para tolerar el crecimiento y expansión de las organizaciones delictivas, mientras simulan que las combaten.  Pero lo que realmente hacen, es contribuir a su fortalecimiento.

 Por eso no se ha podido exterminar el cáncer de la inseguridad y violencia, porque al gobierno no le interesa, por conveniencia en algunos casos y por impericia y cobardía en otros. Lo que ocasionó que la sociedad se organizara en grupos de auto defensas, expulsara a los criminales, secuestradores, extorsionadores y violadores de sus comunidades, para así liberarse del yugo que mantenía esclavizados a todos los pobladores de Michoacán.

 No debemos olvidar que, una vez replegados los grupos delincuenciales (haiga sido como haiga sido), el gobierno federal envió al estado una “Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral del Estado de Michoacán”, encabezada por Alfredo Castillo Cervantes, quién, en poco tiempo, aprovechando la información que poseía de los vínculos de la mayoría de integrantes de la clase política estatal con la delincuencia organizada, tomó el control absoluto del estado y sus instituciones, convirtiéndose en el gobernador de facto y, sólo para cuestiones administrativas y de protocolo, designó a un lacayo, en la persona de Salvador Jara Guerrero.

 Y ese poder manipulador y totalitario de Alfredo Castillo Cervantes se trasladó incluso a otro régimen, de otro partido político y aun en la actualidad sus esbirros dominan las sensibles áreas de seguridad y procuración de justicia. Lo que le permitió al ex titular de la CONADE, regresar al gabinete de Peña Nieto multimillonario y empoderado…pues los chilangos y tolucos a eso vinieron, a arrasar con el patrimonio de los emprendedores michoacanos, algunas pertenencias mal habidas y otros bienes producto del esfuerzo honesto de sus dueños y poseedores, pero eso no ha importado, ni interesa, pues el fin de saciar su voracidad todo lo justifica, más si comparten algo del botín.

 Este es un claro ejemplo de cómo el gobierno, de todos los niveles y partidos, dejan hacer y pasar, con tal de engrosar sus cuentas bancarías y acceder a otros espacios de poder, como se atreven a lucrar con la desgracia de los demás, mientras hipócritamente hacer creer lo contrario a los ingenuos. Exactamente lo mismo sucederá con la pandemia del Coronavirus.

 De entrada, el sistema de salud del país y particularmente de Michoacán ha sido saqueado y los ladrones tolerados (protegidos), fue una de las cajas chicas de Alfredo Castillo o ¿Ya no lo recuerdas lector? ¿A caso ya olvidaste los nombres de Carlos Aranza Doniz y un poco antes a Rafael Diaz Rodríguez, a Lupo, Lupo y Armando Luna Escalante?

 Sin Coronavirus las instituciones de salud pública en Michoacán han sido pésimas en la atención a los pacientes y sus familias, se ha hecho común el desabasto de medicamento, la falta de especialistas, pero abundante una corrupción desenfrenada. Hace algunos meses El Despertar realizó un trabajo de investigación en el hospital regional de Ciudad Hidalgo, donde se descubrió la adquisición de equipo a precios por encima de su valor real, a pesar del cotejo de facturas y otras evidencias, nada pasó.

 La semana antepasada también se informó, en las páginas de El Despertar, como en el hospital regional de Zitácuaro desde hace meses (quizá años), el tomógrafo ha permanecido averiado. Sin faltar las voces que afirman fue descompuesto intencionalmente. Lo cierto es que los pacientes que requieren este servicio son canalizados a un hospital privado, propiedad de familiares del director del Hospital Regional y donde el mismo médico laboraba o sigue trabajando de manera “encubierta”.

 Esta “pequeña deficiencia” en el tomógrafo del Hospital Regional de Zitácuaro, que aporta cientos de miles de pesos mensuales al sanatorio privado que lo posee, es sólo un ejemplo (que es del dominio público), de la forma en que el sistema de salud pública en Michoacán lucra con la adversidad de sus contribuyentes y hace negocios con la desesperación de los enfermos y sus familias.

 Mientras a nivel nacional tenemos a un presidente que se la vive condenando la corrupción y acusando de corruptos y “conservadores” a medio mundo, principalmente a quiénes no coinciden con su manera de conducir el destino de la nación, pero lo corruptos siguen libres, integrados en su gabinete, purificados en su partido y haciendo daño a la nación.

 Y él, el mandatario nacional, tratando de demostrar que no pasa nada, que la moralidad nos protege, cómo si los miles de muertos que se han suscitado en otros países hubiesen sido escogidos para dejar de existir por ser malvados. Nuestro mandatario se resiste a entender que se trata de un problema de salud mundial que requiere atención científica, no imágenes o “recuerdos” que la gente le regala.

 Debe reflexionar que están muriendo buenos y malos, corruptos y decentes; luego entonces, la honestidad no es el blindaje. Pero, sobre todo, tiene que entender que los mentirosos, farsantes e hipócritas son repudiados hasta por Dios, que es puro amor.  Pero más aborrecibles, ante el Gran Arquitecto del Universo, son los tiranos que someten y ultrajan al desvalido, y los cobardes que lo permiten.

Seamos responsables por nosotros mismos, el gobierno no lo hará. Y si el Coronavirus está azotando a los países más desarrollados y poderosos del orbe ¿Que no hará con el nuestro?

                     INCREMENTA LA INSEGURIDAD EN LA TIERRA DE LOS PODEROSOS

 Tres ejecutados en un solo día (martes 17), uno incluía su respectivo “narcomensaje” en una cartulina. Dos fueron asesinados o arrojados en un paraje de San Felipe de Los Alzati y otro ejecutado afuera de un putero, cerca de la central de autobuses.

 Y, aunque han regresado los secuestros, las extorsiones, desapariciones, levantones, el cobro de piso, a la tierra de los poderosos, para ellos no pasa nada. Todo esta bien, se trata nada más de la imaginación de los envidiosos, de los adversarios políticos y gente odiosa que no los quiere.

Zitácuaro está bien, es de los municipios más seguros del país, pues cuenta con la mejor policía, certificada con los estándares de la ONU. Peor está Zamora, Jacona, Uruapan, Morelia, allá las ejecuciones son de dos, tres y hasta cuatro diarias, aquí tres en un día, es nada.

 Aquí, los asesinatos son nada más tres en un día y las extorsiones, secuestros y levantones, se dan con discreción, pues se trata de la tierra amada de los mandatarios del estado. Este lugar es sagrado y ¡se le respeta!, dónde antes, en otros gobiernos, los mañosos andaban de la mano con los políticos perjudicando a la gente…pero hoy las cosas han cambiado, según nuestro Secretario de Gobierno, Carlos Herrera Tello.

  Para el responsable de la política interna del estado, la seguridad y tranquilidad de los zitacuarenses es envidiable, por eso él puede darse su espacio de esparcimiento, su tiempo, para de manera permanente y con recursos públicos andar tirando rostro, publicitar su “estilizada” imagen en las redes sociales (aunque sus operarios borren la mayoría de mensajes que la raza le regala, con dedicatorias nada amables) y con esos mismos recursos, de los michoacanos, poner a sus empleados a crear portales en internet para calumniar a sus críticos.

 En efecto, a pesar de tener el estado convertido en un desastre, por la frivolidad, imbecilidad, el desaseo, frente a la amenaza de una pandemia que encontrará un sistema de salud desmantelado por la rapiña, no obstante estar nuevamente hundidos en el terror de la inseguridad y violencia, los responsables de nuestra seguridad y la estabilidad del estado se dan tiempo y distraen recursos para infamar a quiénes exhiben sus excesos y torpezas, a ciudadanos comunes, que no manejan presupuesto del estado, como para que sean objeto del escrutinio popular, pero que, a diferencia del común, sí le han dado fuertes reveses a la clase política estatal; primero, con un histórico juicio político que logró inhabilitar a varios de esos especímenes, más dañinos que el propio Coronavirus.

 Por falta de espacio, ahondaremos al respecto en la siguiente entrega…

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