Sinopsis Política 24/08/2019

DESGOBIERNO EN MICHOACÁN

 Mientras el presidente municipal de Tuxpan (Michoacán), se encuentra inmerso en plena campaña, en busca de la aceptación de los grupos caciquiles en la región oriente, que lo “empujen” a convertirse en candidato de morena a la legislatura federal, en el territorio que debería estar gobernando y cumpliendo su obligación Constitucional de brindar garantías de seguridad a la población, suceden tragedias atroces.

                 Jesús Antonio Mora González, es el primer presidente reelecto de Tuxpan Michoacán, en la historia contemporánea de dicho municipio, y las dos veces conquistó la alcaldía gracias al PRD, partido que los postuló y al que hace menos de medio año renunció, argumentando que lo dejaba porque “manos perversas” se habían apoderado de dicho instituto político. Lo cierto, es que abandonó las filas del Sol Azteca porque así lo ordenó su hacedor y jefe, Carlos Torres Piña, entonces dirigente de la expresión ADN, quien decidió buscar “mejor futuro” en morena.

                 Pero lo anterior no es lo más delicado, pues ser chapulín, incongruente y desleal con los valores éticos, con los postulados partidistas y con la formación ideológica que se pregona, es típico en la clase política. Lo grave, es no cumplir con las obligaciones legales, contraídas con las responsabilidades públicas que se ostentan, como brindar seguridad a la integridad física y patrimonial de los gobernados.

                 El día 14 de agosto, de la cabecera municipal de Tuxpan, Michoacán, dos hombres, uno de ellos trabajador del Instituto Tecnológico de Zitácuaro, ex regidor del  municipio de Tuxpan, dirigente en Zitácuaro del Partido Movimiento Ciudadano, organizador de campañas de reforestación y arreglo de caminos en ese municipio, donde se ha distinguido por ser duro crítico de las dos administraciones que ha presidio Jesús Mora, y su compañero del profesor Rafael Colin Benítez, un conocido agricultor del municipio de Ocampo, fueron privados de su libertad por un grupo de hombres armados y desde entonces se encuentran desaparecidos.

                Pero, que los ciudadanos críticos a su gobierno sean “levantados” y desaparecidos de la cabecera municipal del pueblo que gobierna, para nada afectó el ritmo de vida del mandatario de Tuxpan, él siguió en campaña, y el domingo siguiente se vino a Zitácuaro, para reunirse con la crema y nata del priismo estatal, en un partido de futbol, donde él y su correligionaria, la diputada local Zenaida Salvador Brígido, fueron invitados de “honor” del ex senador de la república y ex candidato a gobernador J. Chon Orihuela; quien, a lado de su hijo Lalo, su proyecto a la gubernatura, le dieron tremenda acogida y mejor agasajada a los morenistas, que la satisfacción la reflejaban en sus rostros sonrientes, captados por las cámaras.

                 No es la primera vez que Mora González desatiende sus deberes con el pueblo Tuxpense para venir a realizar proselitismo político a Zitácuaro. Hace algunas semanas presidió un importante festejo en la oficina ejidal de San Miguel Chichimequillas de Escobedo, donde sus anfitriones, las autoridades locales, lo recibieron con discursos aduladores, música y comida.

                Pero no es el único que se divierte, mientras su pueblo sufre.

 Cinco días llevaban “desaparecidos” Rafael Colin y Antonio García Martínez, los familiares desesperados y desconfiando en las autoridades (que en la mayoría de los casos son lo mismo que los criminales, o peores, pues son utilizados para realizar los “levantones” o para “abrirles” el camino por donde pasarán con las víctimas), tuvieron valor para denunciar, con las reservas que el caso amerita y conscientes de que las mismas corporaciones policiacas y sus mandos pudiesen estar involucrados, siendo omisos o negligentes en las investigaciones y actuaciones respectivas. Pero nada o poco hicieron para localizar a las víctimas de privación de la libertad, sólo los familiares recorrían por si mismos las comunidades, visitando casa por casa, en busca de sus seres queridos.

SJNA, EL EVENTO QUE EL GOBIERNO LE ARREBATÓ AL PUEBLO DE ZITÁCUARO

 Mientras estas familias, como miles en Michoacán, sufrían de manera indescriptible, nuestros gobernantes se encontraban enfiestados, alimentado egos, entregándose premios inmerecidos entre ellos. Los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial se concentraron en Zitácuaro para halagarse entre sí, con el pretexto de los festejos de la Instalación de la SJNA y la entrega de la Presea al Mérito Cívico. Evento, donde el único que no estuvo presente, el gran ausente, fue precisamente el pueblo de Zitácuaro.

                Ante el manifiesto rechazo de sus “coterráneos”, que se resistieron a “engordarle el caldo” a una élite frívola e irresponsable, se tuvo que abarrotar las instalaciones del Teatro Juárez con cadetes de la Academia Estatal de Policías que, vestidos de civiles, hombres y mujeres, hacían vallas humanas y se dispersaban por el lugar para rellenar el vacío ciudadano. Además de funcionarios públicos, que abandonaron sus deberes para asistir a lambisconear a sus “superiores”. Así, lo que antes fue un evento del pueblo, hoy se lo apropió la burocracia estatal.

                 Por, por esa afrenta a la dignidad del pueblo de Zitácuaro, sobre todo de aquellos que todavía conservan algo de decoro, y que no pudieron o no se atrevieron a impugnar la denigrante decisión del Cabildo, un grupo de zitacuarenses prepara una propuesta para poner candados a las próximas entregas de la Presea, para que no se vuelva entregar dicho galardón a ningún político. Además, plantearán que los regidores ya no participen en la votación de la misma, que sea la ciudadanía, representada por un Consejo de personas honorables y miembros de Colegios de profesionistas, ya que los regidores no cumplen en absoluto la función para la que fueron electos, pues sólo se dedican a avalar decisiones de farsantes y asimilar con docilidad imposiciones vergonzantes.

                Mientras que ellos, los gobernantes de Michoacán, se dedican a alimentarse el ego, incrementar sus cuentas bancarias y adquirir propiedades, familias padecen tragedias inhumanas, consecuencia de la ambición insaciable, ineptitud, permisividad y complicidad. Así, cuando la cúpula del poder del estado, en pleno, se reunía en Zitácuaro para festejar a Pascual Sigala Paez, el “ilustre” galardonado, que por méritos ambientales fue condecorado con la Presea SJNA, máximo reconocimiento que el pueblo de Zitácuaro otorga a sus hijos predilectos, que le han dado honra y prestigio al municipio, dos familias emocionalmente destrozadas, buscaban a sus seres queridos, que habían sido privados de la libertad y a cinco días de haber denunciado los hechos, no encontraban respuesta positiva de la autoridad.

                Desesperados por la falta de noticias y la apatía gubernamental, familiares de Rafael Colin decidieron manifestarse frente a la presidencia de Tuxpan, municipio de donde había sido “levantado”, exigiendo la intervención de las autoridades para encontrar con vida al ex regidor y dirigente del Partido Movimiento Ciudadano en Zitácuaro. Fue gracias a esa presión que las autoridades simularon operativos de búsqueda al día siguiente, con helicópteros y caravanas policiacas, movilización policiaca que duró unas horas, pues sólo de trataba de eso: de aparentar.

DEMOSTRADA CORRUPCIÓN EN LA FISCALÍA

 Resulta indiscutible que la corrupción se encuentra enquistada en todas las estructuras del servicio público y los mandos superiores protegen a los subalternos en la medida de las “ganancias” económicas que les retribuyan, a través de la extorsión y otras prácticas ilícitas dirigidas en perjuicio de la sociedad. Esto es del dominio público, pero los “líderes” de la clase gobernante se vuelven sordos, ciegos y locos cuando con pruebas irrefutables se exhibe a sus colaboradores. No se atreven siquiera a integrar carpetas de investigación en contra de los malos funcionarios, cuando mucho los cambian de adscripción, si sostenerlos en el lugar resulta intolerable o las consecuencias electorales pudiesen ser gravosas para sus proyectos políticos.

                 Por las razones antes expuestas, es que nadie ha actuado en contra de funcionarios de la Fiscalía Regional de Justicia, con sede en Zitácuaro, que se han coludido para desviar las investigaciones del linchamiento de cuatro personas que fueron incineradas vivas y el gobernador empeñara su palabra de que el caso sería resuelto a la brevedad y castigados los responsables, incluidos los funcionarios que fueron omisos para intentar impedir la tragedia, entre los que se encontraban los mismos empleados de la Fiscalía, ahora convertidos en presuntos delincuentes.

                A pesar de las pruebas expuestas en este medio, entre ellas más de seis audios, el gobierno del estado no ha actuado para aclarar los hechos; por lo que, las victimas de extorsión, han decidido denunciar penalmente al propio Fiscal Regional Hugo Verduzco y algunos de sus colaboradores, acusados de asociación delictuosa y los ilícitos que resulten, no obstante poner en riesgo su propia integridad (de los denunciantes), al intentar enfrentar por la vía jurídica a sujetos sumamente peligrosos, con experiencia criminal y contactos con células delictivas, como lo son los funcionarios de la Fiscalía.

                Pero nada pasará, pues el mismo presidente de la república pretende combatir la corrupción y la violencia con amor, quiere que los criminales dejen de asesinar, secuestrar y extorsionar regalándoles flores y abrazos. Se resiste aceptar que a la ley se le respeta por miedo al castigo, no por convicciones amorosas. El problema es que nos está perjudicando a todos los mexicanos con sus “ocurrencias”, con las que podría en realidad estar tratando de ocultar pactos tenebrosos.

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