SINOPSIS POLITICA 25/04/2020

                              PODRÍAN DISPARARSE LOS CONTAGIOS DE CORONAVIRUS EN ZITÁCUARO

 Más que la simulación y negligencia de la autoridad para aceptar de manera oportuna la presencia de contagios en la región, brindando la atención pertinente al primer círculo que rodea a los infectados, ha sido la inconciencia social lo que ocasionará que la pandemia del Coronavirus se dispare en este municipio. Algunos argumentan que es prioritario para ellos llevar alimento a su casa, que si no trabajan no comen, que van al día.

 Otros no creen que sea real la presencia de la enfermedad, consideran que son inventos del gobierno para crear psicosis colectiva, hacer negocio con esa falacia o se trata de un distractor para cubrir sus fechorías; o bien, se ocupan más en “teorías conspirativas”, preocupado por el origen de la enfermedad, más que por sus funestas consecuencias: que si fue creado en laboratorio ordenado por los poderosos del planeta para reducir la explosión demográfica, que si es producto de la mutación al consumir murciélagos, que se trata de una guerra biológica, que no, que es una guerra financiera… pero a algunos sencillamente no les interesa, pues si han podido lidiar con las amenazas, secuestros, extorsiones y las balas del crimen organizado, así como la permisividad de una indolente autoridad, más sencillo les resultará sortear la embestida de seres microscópicos. Lo cierto es que son muy pocos los zitacuarenses que se quedan en su casa.

 Por lo pronto la autoridad ha aceptado oficialmente tres casos confirmados de COVID-19 en Zitácuaro, pero los casos sospechosos ajenos al control de las autoridades de salud deben ser muchos más, pues han sido omisos con la mayoría de casos registrados fuera de la jurisdicción gubernamental, como el deceso anunciado por la presidenta municipal de Susupuato de un habitante de su municipio, el caso informado por alcalde de Tuxpan de un zitacuarense vecino de Donaciano Ojeda, infectados que seguramente convivieron con alguien durante el proceso de incubación del virus y que son riesgo de contagio, desconociéndose si la autoridad aplicó los protocolos de aislamiento respectivo, cuando ignoraba la existencia de los mismos contagiados.

 Ignorándose que sucedió con un caso reportado de un trailero procedente de Monterrey, que supuestamente observaba los síntomas.

 Los casos oficialmente aceptados son de tres mujeres, podría tratarse de una enfermera, la trabajadora de una fonda y una mujer policía, pero se trata nada más de información extra oficial, pues el hermetismo ha sido la constante al respecto. De resultar cierto el contagio de la mujer policía, estaríamos frente a una situación grave, por el riego de la propagación de la contaminación a sus compañeros.

                   AISLAMIENTO OBLIGATORIO ENTRE LA DESCONFIANZA E INEFICACIA DEL GOBIERNO

 Lo más grave del decreto de aislamiento obligatorio, impuesto por el gobernador Silvano Aureoles Conejo, además de dificultar las posibilidades de acceso a comida de quienes viven al día, es la desconfianza ciudadana en sus gobernantes. Más que la presunta inconstitucionalidad de la medida, es la certeza de que, casi nunca, nuestros líderes políticos realizan acción alguna bien intencionada, sincera, honesta, en la que el único propósito u objetivo sea la protección de los derechos esenciales de los gobernados y el beneficio colectivo. Por eso es la resistencia o rebeldía para someterse al decreto de Aureoles.

 Más que la ilegalidad de la acción autoritaria, incompetencia jurídica del mandatario o las excesivas e ilógicas sanciones impuestas a quiénes desacaten tales disposiciones, son los antecedentes del gobierno en el tratamiento de otras crisis, más perjudiciales para la sociedad, pero que han servido para que los funcionarios y mandatarios lucren política y económicamente.

 El estado grave de necesidad que ha provocado la pandemia, que nos tomó por sorpresa y con un sistema de salud pública nacional deficiente durante décadas y en Michoacán una Secretaría con una infraestructura hospitalaria y administrativa desmanteladas, saqueadas, equipo e instrumental médico adquirido a diez veces su valor real, profesionales de la salud minimizados por el estado y explotados por los sindicatos…y un presidente de la república parsimonioso en exceso, no sólo en el hablar y conectar el cerebro con la boca para hilar frases congruentes, si no para reaccionar frente a una de las peores amenazas biológicas que enfrentarán los mexicanos durante su gobierno. Pues, mientras otros países del mundo urgían a la población a resguardarse, él, incrédulo, exhortaba a sus representados a hacer vida normal, repartir abrazos, ir al mercado y a comer a la fonda.

 Por lo anterior, en otra entrega, cuando se diagnosticó el primer caso de Coronavirus en nuestro país, afirmé que los mexicanos estábamos solos frente a esa pandemia. Ahora, al paso de los días y las complicaciones pronosticadas, puedo asegurar que desafortunadamente, además, tenemos que cargar con una costosa, ineficiente e insaciable burocracia de elite, que nada más pasan el tiempo ideando la manera de seguir chingando (literal), con absoluto descaro.  

 Ante la urgencia imperativa de proteger a la población y frente a la necedad provocada por incrédulos en la existencia y gravedad de la pandemia y por eso permanecían en la calle (la mayoría por necesidad de llevar alimento a sus hogares), el gobernador Silvano Aureoles Conejo decidió decretar el aislamiento obligatorio, medida que muchos michoacanos recibieron con beneplácito, otros con desconfianza y algunos con repulsión.

 Con beneplácito, por la urgencia de sacar de las calles a las personas y sean confinadas en sus hogares; desconfianza, por la forma en que se impune un decreto contraviniendo las disposiciones de nuestra máxima reglamentación, nuestra Carta Magna: la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, adjudicándose el gobernador facultades que no le competen, pues estas son exclusivas del presidente de la república, avaladas por el Congreso de la Unión.

  Pero la repulsión ciudadana se incrementó ante las sanciones decretadas, entre las que se encuentra imponer trabajo comunitario y limpieza en hospitales, exponiendo aún más a los presuntos transgresores al contagio. Pero el sentimiento de rechazo se incrementa al corroborarse que, ante los desafíos de otras crisis, más violentas y dañinas no se ha actuado igual.

 Por ejemplo, nada más durante el pasado mes de marzo, la inseguridad pública ha ocasionado más de 180 muertos, oficialmente registrados y aceptados, pues algunos son “desaparecidos” y no entran en la estadística, otros más no son reportados, pues las autoridades no se dan a abasto a recoger cadáveres. Mientras que por el COVID-19, durante el tiempo que lleva la pandemia en el estado, la cifra es de 27 decesos. Con la esperanza que la pandemia sea pasajera, mientras que los grupos del crimen organizado, provocadores de la inseguridad y violencia llegaron para quedarse, tolerados y en ocasiones respaldados por el mismo gobierno y con los recursos de todos, que deberían aplicarse en construir y equipar hospitales.

 A eso se debe la repulsión ciudadana y por eso muchos abogados se están amparando contar dicho decreto, se trata de una manera de rebelarse contra la simulación e hipocresía gubernamental, contra la corrupción e ineptitud de los funcionarios públicos.

 No se cree en las buenas intenciones del gobierno, pues podría tratarse de otra estrategia publicitaria o alguna táctica conspirativa contra el gobierno federal, orquestada por alguno de los poderes facticos, que estarían usando a ciertos gobernadores, como en el pasado reciente también lo hicieron con el nuestro, para que se lanzara en contra del candidato de morena a la presidencia de México.

 Amigos lectores, cuídense. La crisis de salud es real y atroz el padecimiento. No hay nada más valioso que nuestra vida y la de nuestros seres queridos, podremos perder todo, bienes materiales, incluso dejar de comer uno o dos días, pero habiendo vida, hay esperanzas. México y Zitácuaro somos un pueblo solidario, ningún vecino te negará un taco si te quedas sin comida por no salir de tu casa. Ya hay Ángeles “anónimos” que, sin pedir tu credencial de elector o cobrarte más tarde el favor, a cambio de votos, andan repartiendo despensas y comida…

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