SINOPSIS POLITICA

ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA GOBERNADOR DE MICHOACÁN

Por: J. Salatiel Arroyo Zamora

   La del miércoles fue una tarde intensa y noche de infarto, pues la sesión de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, programada para la seis de la tarde, se difirió para dar comienzo a las 7. Posteriormente se reprogramó para las 9 de la noche. En ella se resolvería la anulación o ratificación de la elección para gobernador de Michoacán, que favorecía al candidato de Morena-PT, Alfredo Ramírez Bedolla.

 El máximo órgano deliberativo en materia de justicia en el país, cuya resolución es inapelable, determinó por unanimidad validar la elección del 6 de junio y ratificar el triunfo como gobernador de Michoacán de Alfredo Ramírez Bedolla, aceptando que la injerencia del crimen organizado en el proceso y jornada electoral fue real… pero nada más en 4 municipios, lo que resulta insuficiente (a su criterio) para alterar o modificar el resultado de la elección.

 Finalmente, Michoacán tiene gobernador, avalado por el sufragio popular y por el máximo órgano judicial de la nación, lo que le da carácter de legal, más no de legitimidad. Pues se demostró la intromisión del crimen organizado operando a favor del hoy mandatario, de acuerdo a la declaratoria de los Magistrados del Poder Juridicial Federal.

 Lo anterior, es parecido a lo dicho por “Layin”, aquel presidente municipal que aceptó que sí robó, “pero nada más poquito”. Así nuestro nuevo gobierno: Sí se dejó ayudar por los malosos, pero nada más en algunos municipios.

 El problema ahora es devolver “ese favor” a los que le ayudaron, sin afectar los intereses de los contrarios, para evitar el recrudecimiento de la guerra entre los grupos armados que se disputan el territorio. De su jefe y guía espiritual ya conocemos su estrategia y táctica de combate a la inseguridad: “con abrazos y no balazos”, lo que ha empeorado la crisis de violencia, pues las organizaciones delictivas con “tal amago” se han fortalecido, incrementado y expandido.

Y, aunque en Morena están de fiesta, lo que es comprensible, deben ser prudentes con el festejo, para que la “borrachera del poder” sea breve y evitar una cruda dolorosa, pues en seis años podrían estar viviendo lo que hoy padecen los que están siendo sustituidos en el gobierno. Además, evitar la adulaciones vanas e inmerecidas, que provienen de quienes solo pretenden enquistarse o permanecer pegados a la ubre presupuestal, como ese diputado que interrumpió la sesión en el congreso del estado para festejar el veredicto de la TEPJF o el otro representante popular que aseguró que “con Alfredo, en octubre tendremos un nuevo Michoacán”. Qué temeridad de nuestro legislador.

 Los lisonjeros son los que más perjuicio ocasionan a los gobernantes, los hacen fugarse de la realidad, les alimentan la egolatría, creer que todo lo saben, que siempre tienen la razón, que jamás se equivocan, allanándoles el camino al ostracismo político en el corto plazo.

 Otros, supuestos morenos, más “alterados” emocionalmente, se lanzan contra Silvano Aureoles, como si él y sus colaboradores fuesen demonios. Pero muchos, de los que hoy los satanizan, guardaron silencio mientras disfrutaban los privilegios y los supuestos latrocinios que ahora condenan, y que no han demostrado. Al respecto, es pertinente aclarar que ni Silvano es el diablo, culpable de hundir a Michoacán en el “infierno”, ni Alfredo Ramírez el Santo redentor que de ahí lo sacará.

 Michoacán empezó a caer en desgracia desde que los hoy “purificados” y exonerados morenistas: Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel, arribaron a la gubernatura. Y, para que después no andemos con desilusiones y decepciones, es pertinente aclarar también que Silvano y Alfredo son lo mismo, traen la misma escuela. Obviamente el primero mucho más inteligente que el segundo, hasta fue su jefe. Lo único que los hace diferentes es la nueva etiqueta que han adquirido: uno de gobernador morenista y el otro de ex mandatario perredista. Uno llega con el apoyo del presidente de la república (igual que Silvano lo tuvo al inicio de su gobierno) y el otro aguantó sus embestidas los últimos tres años… y los que faltan.

 Por lo pronto, el estigma de narco gobierno no será fácil borrar, por Ramírez Bedolla. Lo que a la brevedad sí será zanjado, son las inconveniencias en la repartición de los espacios de poder. Donde abundarán los arribistas y oportunistas, los mismos de siempre (ex priistas, ex perredistas, priistas en activo y algunos “fifis”) se agandallarán las mejores posiciones en el gabinete y nadie protestará, pues los consolarán con migajas de empleos, alguna beca o incorporándolos a programas asistencialistas, y si insisten en su exigencia, podrían quedarse sin nada, porque el gobierno que contribuyeron a construir ya es de otros, de esos convencidos de que “vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”. Además, Ramírez Bedolla y su mandato son propiedad exclusiva de los verdaderos dueños de Michoacán, desde hace décadas.

 En entrega anterior anunciamos quiénes podrían ser los integrantes del gabinete del gobierno de Morena en Michoacán y con excepción de uno o dos cambios, la relación publicada quedó tal cual, incluidos los espacios para Jesús Reyna García (Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario, Lázaro Cárdenas Batel (Secretaría de Cultura) y para un ex colaborador cercano a Fausto Vallejo Figueroa la Secretaría de Turismo. En tanto que al empresario Sahuayense y ex candidato del PRI al gobierno del estado, Alfredo Anaya Gudiño (la Secretaría de Desarrollo Económico, para su hijo), para la ex diputada priista Yarabí Ávila, la Secretaría de Educación.

 Todo parece indicar que quien podría quedar fuera de la repartición es Raúl Morón Orozco, al menos en los espacios de primer nivel en el gobierno de Michoacán, a pesar de la aportación con su estructura a la campaña de Ramírez Bedolla. Se especuló que Morón pretendía tres Secretarías: la de Gobierno para él, de Salud para su yerno y de Educación para sus seguidores.

                                                                            GABINETE

Secretaría de Gobierno: Carlos Torres Piña

Secretaría de Finanzas y Administración: Luis Navarro García

Secretaría de Contraloría: Azucena Marín Correa

Secretaría de Seguridad Pública: José Alfredo Ortega Reyes

Secretaría de Desarrollo Económico: Alfredo Anaya Orozco

Secretaría de Turismo: Roberto Monroy García

Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario: Cuauhtémoc Ramírez Romero

Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas: José Zavala Nolasco

Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial: Gladyz Butanda Macías

Secretaría de Educación: Yarbí Ávila González

Secretaría de Cultura: Gabriela Desireé Molina Aguilar

Secretaría de Salud: Elías Ibarra Torres

Secretaría de Desarrollo Social y Humano: Sandra Carolina Rangel Gracida

Secretaría del Migrante: Brenda Fraga Gutiérrez

Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de la Mujeres Michoacanas: Tamara Sosa Alanís.

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