SINOPSIS POLÍTICA


Por: J. Salatiel Arroyo Zamora

CRISIS DE SEGURIDAD y PÁNICO EN ZITÁCUARO


El miércoles, de nueva cuenta Zitácuaro padeció otra de sus recurrentes crisis, que comienzan a
hacerse habituales. La inseguridad, violencia y pánico colectivo fue experimentado por la mayoría
de los pobladores de este paradisiaco lugar, de hermosos bosques, manantiales, cascadas y
envidiable clima.
Normalmente los momentos funestos y las tragedias, sacan lo mejor de los seres humanos, la
bondad, generosidad y solidaridad son valores que se multiplican para socorrer y consolar al
prójimo en desdicha. Pero en esta ocasión sirvió para que emergiera también lo peor de algunas
personas. De los delincuentes no es de extrañarse la saña con la que causan daño, ellos han
perdido o fueron despojados de su esencia, esa que nos hace diferentes o peores a las bestias, no
hay piedad, ni huellas de humanidad en ellos (o alma, como le llaman los religiosos). Pero, los que
no son asesinos y se deleitan con el dolor ajeno, no son diferentes a los que arrancan vidas.
Se evidenció así mismo la irresponsabilidad y ausencia de seriedad en algunos medios de
comunicación que afirmaban hechos inexistentes, como la muerte de uno de los lesionados y
magnificaban los acontecimientos, generando mayor perturbación y terror en la población.
Inaceptable también han sido los comentarios, que aprovechan las desgracias de los adversarios
para intentar resurgir en política, haciendo uso de las redes sociales para que, a través de sus
granjas de bots, con perfiles “falsos”, diseñados con el propósito especifico de denigrar a los
opositores políticos, que en ese momento transitaban por una difícil situación.
Otros descerebrados se fueron con la “finta” de los perfiles falsos y también se sumaron al
escarnio, propio de seres que padecen problemas emocionales y mentales, a grado de poder
alegrarse del sufrimiento de los demás. Olvidan que la salud mental es la base para el bienestar y
el funcionamiento efectivo del individuo en la sociedad, y prefieren cargar con frustraciones y
dispersar veneno, antes de aceptar que se tiene un padecimiento patológico que los aleja de la
comprensión, bondad y generosidad con los de su propia especie.
Pasan por alto que son tiempos de unidad y apoyo entre los menos malos, para intentar crear
consciencia en los demás y rectifiquen en su conducta, dejando de hacer daño.
LA SEGURIDAD DE ZITÁCUARO EN PODER DEL ESTADO
Al inicio de su mandato, se sugirió al presidente Juan Antonio Ixtláhuac, a través de este espacio,
que contactara al Secretario de la Defensa Nacional, General Luis Cresencio Sandoval González y
directamente a él le entregara la seguridad pública del municipio de Zitácuaro. El propósito de la
propuesta, consistía básicamente en que la SEDENA es la institución menos corroída por la
corrupción y el glorioso ejército mexicano todavía conserva entre sus filas a elementos con honor,
valor y entrega al servicio de la Patria y con un poco de “suerte” nos favorecerían enviando a un
jefe militar con esas virtudes, tan escasas en el servicio público.
Aunque, debe aceptarse que los elementos del ejército están preparados para defender la
soberanía nacional, repeler la agresión de milicias extranjeras. El adiestramiento de los soldados

mexicanos es para convertirlos en guerreros mortífero y su formación apegada a los valores y
códigos de honor, totalmente contrarios a las prácticas que en la actualidad siguen los grupos
delictivos, cargadas de malicia y sagacidad, que son algunas de sus ventajas, sólo comparadas con
la astucia e intuición de los policías de carrera, que a base de experiencias y contacto permanente
con los malhechores han logrado desarrollar esas habilidades. Mismas que los ubican en una zona
de riesgo para cambiar de bando, pues la línea que separa al policía del delincuente es muy
delgada.
Aun así, a pesar de las desventajas de los elementos el ejército para realizar labores policiacas, lo
que importan son los valores y la voluntad por hacer bien las cosas, pero desgraciadamente esos
principios éticos y el deseo de llevarlos a la práctica, es cada vez menor.
No sucedió así y la seguridad de los zitacuarenses fue confiada por el alcalde en un policía nativo
de este municipio -primer error- lo que le obstaculizaría realizar su trabajo con libertad, pues al
afectar los intereses de los “poderes fácticos” estos irían contra sus familiares y allegados. Otro
desacierto es haber nombrado a un ex integrante de la desaparecida Policía Federal de Caminos,
corporación desprestigiada por formar y albergar en sus filas a elementos con egolatría excesiva,
cargados de arrogancia y proclives a la extorsión a conductores y empresas de transporte público
federal.
Hoy, la seguridad pública de Zitácuaro ha sido entregada al gobierno del estado, particularmente a
la Secretaría de Seguridad Pública, y puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que seguiremos
igual, con la misma incertidumbre… tal vez peor.
Desafortunadamente los mandos policiacos, todos, sin importar la filiación partidista de los
gobiernos de su procedencia, ni el origen de su academia de formación, sea de policía, federal de
caminos, el ejército, la fiscalía, vienen por dinero, no por ideologías, mucho menos valores o
principios teóricos o éticos. A ellos les importa la rapiña y nada más.
Además, resulta obvio que los jefes policiacos, todos, tienen acercamiento con los grupos
armados, directamente o a través de mediadores, hay diálogo y pactos entre ellos, con uno o
todos los grupos delictivos a la vez. Pero los acuerdos no son con el propósito de proteger la
integridad de los gobernados, ni la seguridad y respeto a la población civil, si no en función de
agarrar más dinero para ellos y sus allegados. Y esto no cambia, son los mismos vicios de “los
gobiernos del pasado”, ahora “revolucionados”, “mejorados” e incrementados por la 4T. También
en materia de seguridad, como en política partidista, los “perros son los mismos, nada más
cambian de collar”. Anhelo equivocarme.
Cuando gobernaba el PRI nos escandalizamos por que llegaron chilangos a hacerse cargo de la
Secretaría de Seguridad Pública estatal y de la Fiscalía General del Estado, luego vociferamos
porque esos funcionarios y policías chilangos fueron heredados y aceptados por el gobierno del
PRD, pero hoy guaramos silencio y hasta aplaudimos cuando se nos imponen mandos castrenses
en la SSP también venidos de fuera y también en el mismo municipio ellos deciden, pues tenemos
esperanzas que con ellos la situación de inseguridad y caos cambien por certidumbre, legalidad y
tranquilidad.
Pero, difícilmente nuestros anhelos serán logrados. Primero, porque esa no es la prioridad del
gobierno federal, a quien directamente compete tratar los temas que conciernen al crimen

organizado, así como detener la introducción y tráfico de armas en el país, con las que se cometen
los asesinatos. El mandatario nacional está concentrado en el incremento de su popularidad y en
asuntos de carácter electoral, en tanto distrae a la población con frivolidades y agresiones a medio
mundo, pero sin tocar a quiénes en realidad están destrozando a los mexicanos, sembrando terror
e ingobernabilidad en la mayor parte del territorio nacional.
LAS ENCUESTAS y EL COBRO DE FACTURAS ELECTORALES A LA 4T
Sin duda el ejercicio del poder desgasta y la 4T empieza a experimentarlo, a pesar de su amplia
base social que aún conserva las esperanzas en el cambio prometido, no obstante la clientela
electoral creada con los programas sociales y a pesar de la estructura de funcionarios públicos y de
partido, el hartazgo a la ausencia de resultados en seguridad pública, la creciente crisis económica,
las deficiencias en materia de salud y muchas otras asignaturas en las que urgen soluciones.
Ante essa falta de respuestas a las expectativas creadas, la desesperante situación que se padece y
la ausencia de líderes verdaderos, el electorado podría incurrir nuevamente en el error de confiar
en cualquier merolico, bueno para la retórica, para hablar y prometer, pero pésimo para resolver
la problemática del país. Exactamente como no ha podido hacerlo quien se dijo la “esperanza de
México”, la “honestidad valiente”, a la que sólo siguen creyendo los que así conviene a sus
intereses personales.
Recordemos que el hartazgo social fue el detonante para que Andrés Manuel López Obrador
ganara, pero ahora la desilusión y desesperación, podría abrir las puertas a políticos opositores al
régimen. Por ejemplo, la mayoría de empresas encuestadoras ya ubican como punteros en las
preferencias ciudadanas a Marcelo Ebrard sobre Claudia Sheinbaum, pero no están considerando
a Ricardo Monreal, quien es más hábil que los dos.
Al respecto, los partidos de la alianza PRI-PAN y el casi extinto PRD, no tienen un perfil fuerte que
pueda competir con posibilidades de obtener la victoria frente a la popularidad de AMLO, los
recursos de los programas sociales y la operatividad de la 4T; sin embargo, se ha difundido que el
Partido Movimiento Ciudadano ha venido creciendo y posesionando al presidente municipal de
Monterrey ,Nuevo León, Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del extinto candidato presidencial Luis
Donaldo Colosio Murrieta.
Y, según las encuestas si los partidos opositores se unen en una gran coalición, Colosio Riojas
podría resultar victorioso en el 2024, frente al más fuerte candidato de Morena, excepto AMLO, a
quién no han considerado las empresas de marketing en sus sondeos de opinión.
En Michoacán, MC ha crecido y pretende seguirlo haciendo, ha trascendido que está dialogando
con liderazgos fuera de morena, para incorporarlos en la dirección del partido y en candidaturas y,
de resultar buen candidato presidencial Luis Donaldo, los oportunistas que hoy se integren a MC,
seguramente obtendrán beneficios, mínimo algunas plurinominales.

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