Cero y van tres: Michoacán intenta traer otra planta automotriz

Por: Esteban Patricio M.

Por tercera ocasión, en menos de 20 años, Michoacán hace otro intento por “subirse” al ramo automotriz para intentar detonar una nueva industria en la entidad, pero sus dos anteriores pretensiones quedaron lejos de ser exitosos.

El gobierno estatal pretende atraer la planta armadora de la automotriz estadounidense Tesla, propiedad del hombre más rico del mundo. Pero no es la única entidad que se “apuntó” para esto y por eso hay posibilidades de que se sume otro intento fallido por atraer a una empresa automotriz.

Mientras el Aguacate Michoacano se enfrenta a problemáticas legales para ser exportado a los Estados Unidos, el gobierno michoacano “coquetea” con una nueva industria para intentar generar un impulso económico.

LA POSIBILIDAD PARA MÉXICO

En octubre de 2022 se difundió ampliamente que el empresario Elon Musk, fundador de la empresa automotriz Tesla, había visitado Nuevo León y probablemente instalaría una planta de esta compañía en tierras regias.

El gobernador de Nuevo León, Samuel García, no había hablado concretamente sobre esta planta, pero el pasado 15 de febrero aseguró que el anuncio oficial de esta armadora estaba próximo.

Sin embargo, el pasado 20 de febrero el presidente Andrés Manuel López Obrador descartó que la planta se instalara en Nuevo León, pues aseguró que tendría problemas por la escasez de agua que aqueja ese estado, inmediatamente el gobernador regio rechazó esto.

Pero en medio de esta controversia, otras entidades del país han “levantado la mano” para atraer a la empresa a sus tierras.

Se trata de los estados San Luis Potosí, Durango, Michoacán, Tamaulipas, Hidalgo, Nuevo León y Veracruz, buscan que la planta de Tesla, del empresario Elon Musk, sea instalada en sus respectivos territorios.

MICHOACÁN SE APUNTA

En el caso de Michoacán, el gobernador Alfredo RamírezBedolla habló del tema en su conferencia semanal que hace los lunes.

En su encuentro con medios de comunicación, del pasado 20 de febrero, el mandatario estatal aseveró que ya presentó su propuesta a la Secretaría de Relaciones Exteriores para que la planta sea instalada en Michoacán.

Incluso aseguró que hay dos sitios posibles para estas instalaciones: “Las 640 hectáreas de La Isla de la Palma, que ahora le pertenece a la Marina Armada de México a través de la ASIPONA del Puerto de Lázaro Cárdenas; y la otra es el Parque Bajío, que tiene 440 hectáreas sobre la autopista México-Guadalajara, en la Estación Queréndaro, la cual cuenta con vías de ferrocarril que vienen de Lázaro, con acceso directo a la carretera federal y a 7 kilómetros del aeropuerto”.

LOS DOS ANTERIORES INTENTOS

Pero este no es ningún primer intento del estado por añadirse a esta corriente del ramo automotriz, es la tercera ocasión en dos décadas en que el estado trata de tener alguna empresa de este rubro.

El 23 de noviembre de 2007 las banderas de la FAW ondeaban en Michoacán, el entonces mandatario Lázaro Cárdenas Batel ponía la primera piedra cerca de la autopista que conecta a Ciudad de México con Guadalajara.

Se anunciaba la construcción de la primera planta china con capital mexicano para fabricar los autos de FAW en Zinapécuaro, Michoacán. Ricardo Salinas Pliego, sonriente, le daba un espaldarazo a Felipe Calderón y le mostraba, con orgullo, el modelo F5.

Funcionarios de la Secretaría de Economía recibieron, a mediados de 2007, el plan de trabajo del Grupo Salinas Motors para la construcción de una nueva planta para la producción de los autos chinos de la fábrica FAW (FirstAutomotive Workers Group). A cambio, y de acuerdo a la exigencia del decreto automotriz en la materia, le autorizaron desde 2007 la importación de aproximadamente 5,000 vehículos de los modelos F1 y F5 entre otros, provenientes de China y que arribaron al país desde octubre de ese año por el puerto de Lázaro Cárdenas, Las Truchas, en Michoacán. De hecho, las unidades permanecieron embarcadas hasta obtener el permiso correspondiente.

Grupo Salinas Motors consiguió que la Secretaría de Economía le exentara del pago de ese impuesto por las unidades importadas de China en 2007. Pero a cambio se comprometió a edificar una planta en Zinapécuaro, entre 2009 y 2010.

Pero nunca se construyó nada, grupo Salinas vendió alrededor de 5,000 unidades bajo este esquema en un primer año. Pero la crisis económica de 2009 tiró la torre de naipes. La empresa suspendió la comercialización de los autos FAW, entonces el proyecto de la planta se canceló, la promesa de los empleos se esfumó.

Luego, en agosto de 2014, durante el interinato de Salvador Jara Guerrero, se hizo un intento por atraer alguna empresa de este rubro.

“Tenemos que fortalecer el mercado interno para producir más empleos; en Michoacán estamos dispuestos a ir juntos con la industria automotriz para lograrlo”, expuso el gobernador de la entidad Salvador Jara Guerrero, en una reunión con integrantes de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz A.C. (AMIA).

Aunque no se habló de alguna marca en específico, se presumió la ubicación de la entidad, sus recursos disponibles, la conectividad que tiene, los parques industriales que tenía disponibles y la cercanía al Puerto de Lázaro Cárdenas.

Pero en ese entonces el tema de las autodefensas estaba en pleno auge y la seguridad se impuso como el gran reto de la entidad para atraer inversiones de valor agregado, este problema en cuatro años ocasionó el cierre definitivo de casi cinco mil empresas.

​¿La tercera será la vencida para que Michoacán se suba a la carrera de la industria automotriz de México?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: