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El alto costo de la prosperidad aguacatera michoacana

Por: Esteban Patricio M.

Detrás de los triunfos presumidos por la producción y las exportaciones del aguacate michoacano la realidad que ha acarreado es oscura, con una huella que será difícil de borrar. Pues los cambios de uso de suelo han acabado con cientos de hectáreas de bosques.

Aunque tiene varios años que esto se ha denunciado, en los últimos cinco se han evidenciado las prácticas ilegales que seaplican para tener las huertas de cultivo de aguacate.

LO “BONITO” DEL ORO VERDE

Los titulares se ven en los primeros meses de cada año:“Michoacán líder en producción de aguacate”, “Michoacán el mayor productor de ‘oro verde’”, “Aguacate michoacano es el más exportado”.

En 2017, el entonces Secretario de Desarrollo Rural y Agroalimentario estatal, Francisco Huergo Maurin, presumió que, con 120 mil hectáreas de cultivo de aguacate certificadas para la exportación, Michoacán estaba considerado líder mundial en la producción de este fruto, en ese año.

Para el año siguiente la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México, presumió que Michoacán alcanzó la cifra de 158 mil 804 hectáreas plantadas de aguacate y con ello las exportaciones solamente hacia Estados Unidos crecerán 15 por ciento ese año.


Incluso en medio de la pandemia se presumió que las exportaciones del aguacate mexicano lograron cifras récord en el 2020, el aguacate triplicó sus cifras en la última década: sumaron 1 millón 219 mil 700 toneladas de enero a noviembre de 2020, contrastando con las 369 mil toneladas registradas en todo 2010.

Apenas en febrero de 2023, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) de la entidad, anunció que Michoacán envió 140 mil toneladas de aguacate a Estados Unidos para el su consumo en la 57 edición del Super Bowl, 20 por ciento más que en 2022.

Se resaltó que los cinco principales municipios productores fueron Tancítaro con 210 mil 419 toneladas, Tacámbaro con 203 mil 104, Uruapan con 167 mil 350, Salvador Escalante con 175 mil 497 y Ario de Rosales con 174 mil 781 toneladas.

Pero lo que ha costado llegar a esos “logros” podría tener consecuencias irreversibles para todos los michoacanos.

LAS PRÁCTICAS DE RIESGO

A pesar de las cifras de crecimiento de hectáreas de huertas de cultivo, hay datos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales que indican que en el periodo del año 2000 a 2021 únicamente existían 96 cambios de uso de suelo en Michoacán autorizados por la dependencia y que equivalían a mil 721.83 hectáreas. Esto quiere decir que muchas hectáreas cambiaron de bosques a ser huertas de aguacate.

Varios incendios en la región de Uruapan, Los Reyes y Peribán, durante los últimos años alarmaron, no solo por la contaminación generada y las secuelas en la fauna y flora, sino, además, porque habitantes cercanos a las zonas de los siniestros denunciaban que la intención de los incendios era acabar con los bosques para hacerlos huertas aguacateras.

Para 2020 la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet) expuso que estaba procesando cerca de 140 denuncias contra aguacateros, por el cambio ilegal de uso de suelo.

Pero, apenas en los últimos días, la Secretaría del Medio Ambiente (Secma) estatal dio a conocer que en Michoacán existen 10 mil predios con cambios de uso del suelo y en los que se investiga, por parte de la dependencia, si hay ocurrencia de algún delito de carácter ambiental.

¿Por qué esa diferencia de datos? La tecnología hizo la diferencia, pues mediante “imágenes que se obtuvieron sobre Michoacán con el monitoreo satelital, se han identificado hasta el momento un promedio de 10 mil predios que han sufrido cambio de uso de suelo en los últimos años, de todos ellos se actualizan detalles particulares para seguir una ruta legal”, detalló la dependencia.

El Secretario del Medio Ambiente, Alejandro Méndez López, también recientemente destacó que el cambio de uso de suelo para fines de rotación de cultivos y la inadecuada disposición de los residuos sólidos, son dos de los grandes problemas ambientales por los que atraviesa el estado de Michoacán.

El riesgo de estos cambios de uso de suelo, es que se genera un desequilibrio ecológico y las consecuencias se resienten en los problemas de clima y de falta de agua para consumo humano.

EL RIESGO ES HASTA PARA LA ECONOMÍA

La revisión vía satélite que resultó en estos datos no llegó “solo porque sí”, es consecuencia de aquel problema que se generó a inicios de año.

Para ser más exactos, el pasado 2 de febrero , cuando un particular presentó una queja ante la comisión ambiental del T-MEC, por el daño que causa la siembra irregular de aguacate al entorno natural, debido a la sobreexplotación de agua y a la afectación de los bosques de la entidad.

Esto generó que hubiera un riesgo de que el aguacate michoacano tuviera muchas menos exportaciones por las irregularidades en su producción.

Por eso el gobierno de Michoacán anunció que alista un esquema de certificación ambiental para garantizar que el aguacate producido en la entidad pueda seguir siendo exportado.

​Sin embargo, los riesgos al medio ambiente aún están lejos de ser “compensados” y tomará años para que eso suceda. Las consecuencias de la “prosperidad”, son fuertes.

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