Violencia laboral, un flagelo constante para las mujeres en México: Gloria Tapia 

-Subrayó que el hostigamiento y el acoso sexual laboral limitan el derecho de las mujeres a trabajar en un ambiente sano, digno y seguro, por lo que son situaciones que deben ser visibilizadas

La violencia laboral continúa como un flagelo constante para las mujeres en México, en donde aún resta camino para lograr condiciones de igualdad, recalcó Gloria Tapia Reyes, vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en la LXXV Legislatura del Congreso del Estado.

La diputada por el Distrito de Zitácuaro subrayó que el hostigamiento y el acoso sexual laboral limitan el derecho de las mujeres a trabajar en un ambiente sano, digno y seguro, por lo que son situaciones que deben ser visibilizadas.

“La violencia laboral coarta las oportunidades de las mujeres para su desarrollo profesional, socavan su confianza y autoestima al generar un estado permanente de tensión emocional, por lo que disminuye su rendimiento y se incrementan los riesgos de accidentes laborales”.

Asimismo refirió que los datos oficiales del INEGI señalan que en México el 26.6 por ciento de las mujeres que trabajan o trabajaron alguna vez, han experimentado situaciones de violencia en el ámbito laboral, principalmente de tipo sexual y de discriminación por razones de género o por embarazo.

Gloria Tapia apuntó que los principales agresores son mayoritariamente los compañeros de trabajo con acoso sexual y laboral, en 35.2 por ciento; les siguen los jefes con un 19.3 por ciento.

“En promedio, cada mujer trabajadora padeció tres agresores en el último año, situación que ejemplifica el nivel de la problemática en nuestro país, en donde pese a los avances legislativos que se tienen, la realidad muestra aún un gran camino por andar”.

La legisladora recordó que la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, define la violencia laboral como un acto o una omisión en abuso de poder que daña la autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de la víctima, e impide su desarrollo y atenta contra la igualdad.

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