Se va Silvano y en seguridad no hubo “Nuevo Comienzo”

Por: Esteban Patricio M.

Los últimos meses de su gestión Silvano Aureoles Conejo centró más sus esfuerzos mediáticos e institucionales en tratar de acusar irregularidades en la elección que ganó el Movimiento de Regeneración Nacional, y otros temas, como la seguridad, parecieron pasar a segundo plano, lo cual ha quedado constatado en encuestas.

Después de seis años de gestión terminó el periodo de Silvano Aureoles como gobernador de Michoacán, un sexenio que estuvo marcado en su inicio por la frase “un nuevo comienzo” y que ha terminado entre la controversia por los señalamientos del gobernador en la elección.

Sin embargo, ese mentado nuevo comienzo quedó en un mero slogan de campaña, pues en temas como la seguridad, la situación ha sido similar o incluso peor para la entidad.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), es un instrumento que da pauta para conocer la situación en la que Silvano llegó al Solio de Ocampo y en cual lo dejará.

La encuesta se realiza cada año y detalla sobre temas como percepción de inseguridad, desempeño de las instituciones, así como las características de delitos y víctimas por cada estado, entre otros.

Esta puede dar un panorama de cuál fue la incidencia de la gestión de Aureoles Conejo y su equipo, en el tema que desde décadas atrás es determinante.

Apenas el pasado 29 de septiembre Silvano presumió en su página de facebook “seis años después incrementamos el número de patrullas y elementos policiacos”. La imagen en la que lo mencionó tuvo 289 reacciones “me divierte” y solo 174 “me gusta”.

En una entrevista que dio en agosto de 2015 como gobernador electo, dijo que “Necesitamos construir condiciones de armonía, de estabilidad y de paz: la sociedad michoacana está cansada del jaloneo, de las diatribas, de la descalificación y de la confrontación que tanto daño le han hecho”.

Pero a su salida, la paz está lejos de imperar en Michoacán y por el contrario, se han agudizado conflictos armados y la percepción de inseguridad entre michoacanos.

INSEGURIDAD, SIGUE SIENDO EL TEMA QUE MÁS PREOCUPA

Ni una pandemia que ha causado miles de muertes en el estado, ni sus consecuencias en la economía, desempleo y educación, pudieron preocupar más a los michoacanos que la inseguridad, después de seis años.

En Michoacán en 2015 el 52.5% de la población tenía a la inseguridad como el tema más preocupante y en 2021 fue el 51.6%, es decir, no se redujo siquiera un punto porcentual y quedó todavía como el tema que más preocupa.

SE SIGUEN SINTIENDO INSEGUROS Y AHORA NO DEJAN SALIR A SUS HIJOS

En 2015 el 79.8% de los michoacanos dijo sentirse inseguros en el estado, y para el 2021 fue el 79.5%, la variación es mínima en Michoacán después de cinco años.

Otro dato que llama la atención en la encuesta, es que en 2015 la actividad que más michoacanos mencionaron que dejaron de hacer por temor a la inseguridad, fue usar joyería. Mientras que para 2021, fue dar permisos a sus hijos menores de edad para que salieran de casa.

CAE LA CONFIANZA Y PERCEPCIÓN DE DESEMPEÑO EN INSTITUCIONES ESTATALES

Otro factor que da cuenta del trabajo institucional, es la confianza que genera a los ciudadanos cada organismo público relacionado a la seguridad, y los que dependen del gobierno estatal, ahora son considerados menos confiables.

En 2015 el 12.4% de la población confiaba mucho en las fiscalías estatales, y para 2021 fue el 11.7%. Hace seis años el 10.1% confiaba mucho en la policía estatal y para 2021 fue solo 8.6%. En 2015 el 15.3% confiaba mucho en la policía ministerial o judicial y ahora es solo el 10.3% de la población la que confía en esa institución.

También la percepción de desempeño de la policía estatal y la policía ministerial bajó después de seis años en esta encuesta.

CRECIÓ LA AGRESIVIDAD EN DELITOS

Después de seis años los delitos cometidos en la entidad ahora son con más agresiones, según esta encuesta.

En 2015 se mencionó que en los delitos donde la víctima estaba presente al cometerse, el 18% fueron con agresiones físicas, y para el 2020 este porcentaje creció hasta el 25.8%

LOS GRANDES PENDIENTES

La salida del gobernador quedará marcada por dejar pendientes relacionados a la seguridad, además de mejorar la percepción de la ciudadanía y la confianza en las instituciones.

Entre estos temas está el asesinato de Jessica González, la maestra moreliana que el 27 de septiembre fue encontrada muerta tras varios días de búsqueda y el presunto asesino está detenido, y pese a todas las pruebas, ha pasado un año sin que se resuelva el caso.

Otro pendiente fueron las disculpas públicas que el gobernador y la secretaría de seguridad tenían que ofrecer a la comunidad purépecha de Arantepacua, luego del exceso de fuerza con la que se actuó en el conflicto en esa comunidad hace cuatro años.

Pero, sobre todo, quedó pendiente la “pacificación” del estado, particularmente en la zona de la tierra caliente, donde los enfrentamientos entre grupos armados han llevado a que comunidades enteras se conviertan en pueblos fantasmas, por los miles de habitantes que han tenido que dejarlas.

ENTRE RISAS

El pasado 9, 10, 13, 15 y 19 de septiembre el gobernador usó su página de Facebook para insistir en que el Movimiento de Regeneración Nacional se había valido del crimen organizado para ganar la elección del pasado 6 de junio.

Como respuesta en estas publicaciones recibió reacciones que, en su mayoría, de risa ante la insistencia del mandatario en el tema, además de que los comentarios de reproche fueron por decenas.

            El “nuevo comienzo” tan prometido quedó en una mera frase de campaña, la seguridad y la paz pendiente para los michoacanos será tarea del nuevo gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla.

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