Cómo lidiar con una madre tóxica


Por: Marina Vilchis Herrera.

Las relaciones con los padres no siempre son fáciles. En ocasiones, incluso,
llegan a ser realmente complicadas. Aunque parezca difícil creerlo, tanto el padre
como la madre pueden ser tóxicos. Y esto hace muy compleja la relación. Cuando
se viven este tipo de situaciones, es a veces habitual tener que cortar el lazo o
poner límites con los propios padres.
En entrevista para “El Despertar”, la psicóloga Jesica Velázquez nos explicó que
está situación todavía es más complicada cuando se produce con la progenitora,
ya que, tradicionalmente, se cree que es impensable que tu propia madre pueda
ser tóxica o perjudicial para ti.
Pero esto sucede en ocasiones. Y, ¿Qué hacer? Te damos las principales claves
para que sepas cómo lidiar con una madre tóxica. Adelantamos que el primer paso
es reconocer que realmente existe este tipo de relación.
Cómo lidiar con una madre tóxica desde el punto de vista emocional.
El plano emocional es el más complicado de trabajar, porque la relación tóxica con
la madre no siempre es evidente. De hecho, en muchas ocasiones se esconde
bajo el concepto de amor, pero no es así. Hay que aclarar qué, no es que tu
madre no te quiera, sino que maneja tus sentimientos para conseguir sus fines,
que pueden ser muy diversos, como no dejarla sola.
El no independizarte, porque tiene miedo a perderte, la sobreprotección por
preocuparse mucho o cualquier otra situación que implique pérdida de control
sobre ti. Es una relación que se basa en el abuso, la inseguridad y en crear
vínculos que son destructivos para ti, porque te limitan.
Muchas veces la madre siempre trata de crear sentimiento de culpa en sus hijos,
aunque no sea realmente consciente de que lo hace.
Lo mejor que se puede hacer en estos casos, para lidiar con una madre tóxica, es
establecer una distancia mental y afectiva. Es duro, pero realmente efectivo. En
concreto, se trata de que cuando hables con ella levantes un muro en tu mente,
para no dejarte influenciar por los comentarios que ella te haga, ni te genere
ningún tipo de sentimiento.
Solo así podrás conseguir que esa relación tóxica no te afecte de manera
importante y puedas hacer tu vida, desarrollarte como persona, tener relaciones y
amigos o llevar a cabo cualquier otro propósito o acción en tu vida, que tu madre
trate de evitar que hagas.
Consejos para comunicarse con una madre tóxica.

En casos extremos, puede ser conveniente cortar toda la relación con la madre
tóxica. Antes de llegar a esta situación, se pueden seguir una serie de consejos
para tratar de comunicarse mejor con una madre tóxica y reconducir el vínculo:
Una de las principales claves, es limitar los temas de conversación que se hablan
con ella. Por ejemplo, si siempre te hace comentarios sobre tus amistades y el
tiempo que pasas con los amigos, reprochándote que ella está sola y no le prestas
atención, evita decir que has quedado o con quien has estado y las actividades
que hayas hecho con tus amistades.
Si no puedes evadir comentarlo, limita la información que le proporcionas, nunca
le cuentes todo. Esto lo debes hacer con cualquier tema con el que intente
manipularte.
El tiempo de comunicación también puedes acortarlo. Si no vives con ella, un buen
truco es establecer ciertos días para hablar y ver qué tal está y contarle solo lo que
creas que debes y que no generará ningún conflicto.
Lo mismo puedes hacer con las visitas físicas. Limita siempre el número de veces
que vas a verla a su casa a la semana. Afortunadamente, existen las nuevas
tecnologías y el tradicional teléfono para seguir en contacto. Unos canales que
puedes emplear para mantener conversaciones cortas y con cierta distancia, pero
sin romper el contacto.
Dejar las cosas claras a la madre tóxica es otra opción. Para ello, se tiene que ser
contundente y tajante. Por ejemplo, si critica constantemente a tu mejor amiga,
puedes decirle que deje de hacerlo o bien no le contarás nada más sobre tu vida
personal. Lo mismo lo puedes aplicar si critica tu trabajo, tu pareja, etcétera. Pero
tienes que tener claro que esto solo funciona si aplicas lo que has dicho.
Es decir, que si ella te vuelve a hacer una de esas críticas o comentarios, tendrás
que dejar de hablarle de ello. Deberás asumir las consecuencias y no ablandarte.
Esto, claro está, se aplica cuando las críticas y comentarios no son constructivos y
no van encaminados a darnos un punto de vista distinto para ayudarnos.
Gritar no sirve de nada. Nunca caigas en esta trampa con la que solo conseguirás
sentirte peor y que tu madre también se altere más. Siempre dialoga en un tono
correcto y sin perder la calma.

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