Código deodontológico del psicólogo

La psicología es una disciplina científica y una profesión de carácter generalmente
socio sanitario que es practicada por una gran cantidad de profesionales en el mundo.
El ejercicio de un psicólogo es complejo y por lo general tratamos aspectos muy
íntimos y personales de los usuarios que acuden a consulta.
La psicoterapeuta Marlen Gracián explicó que existe una responsabilidad como
profesionales, por lo cual es necesario que existan principios y normas generales que
permitan que todos los psicólogos puedan ejercer de manera segura, respetando los
derechos y obligaciones que como profesional tiene.
Estas normas han sido recogidas por los colegios oficiales de psicólogos en un Código
Deontológico del Psicólogo, que en resumen explica lo necesario para llevar a cabo
correctamente una profesión.
El código deontológico organiza sus artículos alrededor de ocho grandes bloques, los
cuales serían los siguientes:
Este primer bloque, trata de la disposición y el trato hacia el paciente y sus derechos,
la confidencialidad y sus excepciones, el respeto a la idiosincrasia y creencias del
paciente, la imparcialidad en el trato, la búsqueda de la máxima beneficencia y la
mínima maleficencia para el cliente, la no búsqueda de lucro o provecho de su
posición, el cuidado y la precaución a la hora de valorar y realizar informes o la posible
colaboración con otros profesionales del mismo o de otros ámbitos socio sanitarios.
En segundo apartado nos habla la necesidad de una correcta formación del psicólogo
 (la cual debe ser continuada) y de reconocer los propios límites de su competencia.
Otros aspectos que incluyen, son la custodia de los informes e instrumentos utilizados,
o bien, en caso de que sea necesario, el contacto con otros profesionales competentes
en otras áreas sociosanitarias.
El tercero de los bloques del código deontológico va dedicado a orientar y pautar al
profesional respecto a cómo debe ser el tipo de intervención que realice y la valoración
de cómo puede ser esta utilizada. También se indica el no alargamiento de la

intervención cuando el profesional o las técnicas empleadas no den resultados, la
posible derivación a otro profesional, la determinación de si se debe y a quién se debe
comunicar los problemas y aspectos tratados en consulta (por ejemplo, los padres o
tutores legales, en el caso de menores o personas legalmente incapacitadas).
Un psicólogo también puede ejercer como investigador o docente. También estipula la
necesidad de autorización explícita por parte de pacientes o tutores legales, en el caso
de que se precise utilizar datos clínicos.
Un aspecto muy relevante de la profesión, es la confidencialidad: los pacientes, clientes
o usuarios están poniendo en conocimiento del psicólogo información muy sensible
respecto a su vida, lo que han vivido, sus emociones, pensamientos, esperanzas y
planes.
En este sentido, el quinto apartado del código deontológico del psicólogo establece la
necesidad de respetar de manera escrupulosa el derecho a la intimidad. El secreto
profesional debe mantenerse, excepto en caso de fuerza mayor o por decreto judicial (o
por los padres o tutores legales, en caso de menores o personas incapacitadas).
También el sujeto deberá ser capaz, si lo desea, de conocer el contenido de cualquier
informe que se realice y emita, siempre y cuando ello no ponga en peligro al sujeto o al
profesional. Los datos recabados sólo podrán expresarse a terceros con la autorización
del paciente.
Como profesión que es, los psicólogos también necesitan publicitarse y darse a
conocer, con el fin de conseguir pacientes o clientes. En este sentido el código
deontológico establece la necesidad de ajustar su conducta de tal manera que
salvaguarden la integridad de la profesión y el secreto profesional.
El salario o remuneración que va a obtener un psicólogo con sus servicios es un
aspecto que, si bien depende en gran medida de la decisión del profesional, también
recibe una consideración dentro del código deontológico. En este sentido se estipula
que los honorarios cobrados por el profesional deben ser informados al cliente
previamente,

El último apartado del código deontológico se encuentra dedicado a las garantías
procesales. Así, en esta sección observamos artículos que estipulan la necesidad de
denunciar infracciones de las normas del código deontológico ante la Comisión
Deontológica (tras lo cual la Junta de Gobierno procederá a adoptar la resolución que
competa).
Actuaciones inadecuadas del terapeuta:
Mala relación con el cliente (falta de empatía, cordialidad y aceptación), selección
errónea del problema principal del paciente, imposición o mala selección de metas,
tratamiento excesivamente largo o demasiado simplificado, tratamiento complejo o
exigente, empleo de lenguaje incomprensible para el cliente, justificación nula o
inadecuada de las actividades a realizar, excesiva directividad, falta de experiencia
para trabajar con ciertos clientes o aplicar determinadas técnicas.
Marlen Hernández Gracián Psicóloga y Tanatologa
Previa cita: (715)13187-37.
Marlen.hdzg@gmail.com
C. Moctezuma Ote. N°29
Col. Cuauhtémoc C.P61506.
Zitácuaro Michoacán

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