Historias desde la oscuridad

Niña científica


Autor: Ricarda Vega Estrada


Todos los días deben festejarse, valorarse y sobre todo ser momentos de
aprendizaje para cualquier persona, independientemente de su género, edad y
situación de salud ¿Entonces, por qué nos enfocamos a festejar algo, en un día
específico? Hay un día para festejar al niño, al maestro, al científico, al
diabético, un día para las personas con discapacidad, un día para el abuelo,
uno para la madre, uno para la enfermera, días que podríamos festejarlos todo
el año, no debería existir esa separación o segregación.
La importancia de cada día es la misma, sin embargo, así parece que nos
gusta ordenarnos los tiempos y que necesitamos enfocarlos; por ejemplo, el
día 11 de febrero se festejó el Dia Internacional de la Mujer y la Niña en la
Ciencia, por lo cual me preguntó ¿Por qué se festejó ese día, por qué no puede
ser festejado hoy o mañana? ¿Qué los llevó a determinar esa fecha y no otra?
Sí todos los días hay niñas científicas trabajando, si todos los días hay niñas
que sueñan con ser científicas y todos los días hay mujeres trabajando en la
ciencia, y no solo en los países del primer mundo, o en laboratorios de
renombre, o en alguna ciudad moderna de nuestro país, las podemos tener a
nuestro lado y no la vemos, ni las escuchamos.
Es muy probable que, a tu lado, viviendo contigo, tengas a una mujer o niña
científica, o amante de la ciencia y no la festejes, ni la comprendas. Te invito a
hacer un ejercicio de introspección, que recuerdes tu pasado, que regreses a tu
infancia y empieces a recordar las preguntas que te hacías, cuando el mundo
empezaba a despertar curiosidad en ti, cuando empezaste a querer
experimentar y adentrarte en la ciencia; te preguntabas, por ejemplo: ¿Qué
hace un científico?, y te respondías: pues buscar soluciones, a través de
preguntas, una simpe pregunta te lleva a una teoría y el desarrollo de esta, te
lleva a adquirir conocimiento.
Hoy sabemos, gracias a la ciencia, que no hay verdades absolutas. Día con
día, la verdad se va descubriendo, hasta ir conformando la gran verdad; por

ejemplo, en la primaria, hace veinticinco años, aprendimos que Plutón era un
planeta, y hoy ya no lo es. Gracias al avance de la ciencia, gracias a que la
verdad se va haciendo una sola, este cambio se debió gracias a la curiosidad
de alguien, de alguien interesado en la ciencia, y no importa si fue niña, niño,
hombre o mujer, porque no me gusta la diferenciación entre mujer, hombre,
niño o niña, todos tenemos las mismas capacidades intelectuales, sé que los
políticos los remarcan, por cuestión de género, y no estoy de acuerdo con esas
clasificaciones, eso nos genera más división y tergiversan el discurso.
Así este mes, denominado el mes de la mujer, me uno a su día de manera
pacífica a la celebración, soy mujer, soy artista, y escribo, pero no participo de
las manifestaciones violentas que ya están haciendo las mujeres, eso se me
hace criminal. Prefiero que las protestas de nosotras sean mediante la ciencia o
el arte. En mi caso, mi participación a la celebración del 8M será mediante
este escrito denominado “Niña Científica”, me sería grato aportar literatura
como un pequeño parteaguas contra las manifestaciones violentas, que
vulneran los edificios, las calles, las esculturas, que las vandalizan,
demostrando que la mente no es progresista, es involucionista.
Protesto mejor mediante el arte, aunque este día debería ser de festejo, como
todos los días, porque las mujeres somos importantes, somos la dualidad, el
complemento, en el arte podemos expresar todos nuestros descontentos y toda
nuestra felicidad, el arte y la ciencia son espacios donde podemos mostrar lo
que las mujeres hacemos o podemos crear. No pierdo la esperanza de que
algún día haya una niña ciega o invidente que sea científica. Para mí es un
sueño posible, existen las herramientas en la actualidad, y una buena opción es
que a los invidentes no nos segreguen de los demás en las escuelas, para
aprender en conjunto con cada ser humano.
¿Se imaginan a una científica invidente junto a una vidente? ¿Cuánto
aprendizaje podrían lograr? Sería enriquecedor, pero si dividimos, limitamos,
segregamos y no se buscan estrategias de aprendizaje común, los invidentes
perdemos esperanzas y nos hacemos más retraídos, cosa que es común al día
de hoy, por todas las limitaciones que nos impone el propio sistema y la
sociedad, que nos ven como seres inferiores. Es complicado para nosotros que
no haya espacios necesarios para la experimentación, no haya áreas donde los
invidentes realicen experimentos, así será complicado que se integren a la
sociedad y que muestren sus habilidades.
En mi experiencia personal, les diría que ni cocinar me dejan por el riesgo
que representa en mi integridad. Eso no me ayuda en mi independencia

personal, bastaría solo con tener las herramientas adecuadas para poder hacer
cualquier tipo de actividad y poder demostrar que podemos ser útiles.
Las mujeres podemos ser científicas, podemos ser lo que nos propongamos,
podemos superar todos los obstáculos cuando la pasión nos gobierna. Hay un
caso muy bonito, de una chica de 17 años de nombre Estrella Salazar, ella no
tuvo el impedimento de la edad, ni de la condición de mujer para formar parte
del mundo de la ciencia. Estrella menciona que la edad no debe ser una
limitante para desarrollar las habilidades de comprensión y análisis en las
niñas apasionadas por la curiosidad, que tengan interés por involucrarse en el
progreso de la ciencia. Con 17 años, es creadora de una aplicación móvil
funcional, útil para las personas que se comunican con el lenguaje de señas,
escribe artículos científicos, escribe poesía y trabaja en un proyecto de
investigación sobre la disfunción neurológica inducida por el Covid19, y
cuales pueden ser las posibles alteraciones dentro de la organización funcional
y estructural del cerebro.
Con ese currículo ya nos está representando internacionalmente en el ámbito
científico, ¿Qué hizo de diferente?: Eligió su pasión, así todas podemos ser
mujeres empoderadas, haciendo lo que nos gusta con la pasión con la que
elegimos hacerlo, si nos preguntamos si en México ¿Hay niñas científicas, o
en preescolar hay niñas científicas? Podemos afirmar sin dudarlo que sí las
hay, porqué trabajé hace tiempo con grupos de ese tipo, hacíamos
experimentos variados, algunas niñas estaban trabajando en estudios de
permeabilidad a edades muy tempranas, pero no sé que haya pasado con
aquellos niños, no se les dio seguimiento, pero de que la curiosidad de ellos
las lleva a elevar su espíritu y a ser mejores mujeres, no hay duda.
Que este escrito sirva para que las mujeres festejen el día internacional de la
mujer, y que lo hagan mediante el arte, no mediante la violencia, eso nos
regresa a una edad oscura, donde la ley era del más fuerte.

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