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Acusan a casa de empeño por despidos injustificados

Zitácuaro.- Varios empleados de la casa de empeño denominada First Cash, denunciaron públicamente que fueron despedidos de manera injustificada por la nueva gerente y el supervisor. Además acusan haber sido víctimas de abuso laboral y menosprecio por parte de la administradora de dicho negocio.

Ex empleados de la mencionada empresa, que se vieron afectados por los relevos, decidieron hacer pública la denuncia de los hechos. Informaron que su caso es injusto, aunado a que no les dieron el finiquito correspondiente, tal y como lo marca la ley.

Los ex trabajadores de First Cash revelaron estas irregularidades, ya que también aseveran haber sido víctimas de un trato hostil por parte de la gerente, quien desde hace ya tiempo los instigaba con comentarios negativos, menospreciando su trabajo y su clase étnica. “La gerente viene de Querétaro y piensa que somos indígenas, que no tenemos voz ni voto”, dijeron los afectados. Agregaron que la administradora les decía que aquí tenían costumbres muy raras y eso no le gustaba.

Entrevistados al respecto, denunciaron que fueron objeto de un trato grosero por parte de los administrativos, ya que los estuvieron presionando para que recibieran una liquidación que no está acorde con las prestaciones que marca la ley. Apuntaron que el supervisor se mantuvo en la misma “línea” de la gerente y bajo engaños pretendían que firmaran una renuncia con la promesa de que los iban a recontratar.

De acuerdo con la versión de los quejosos, se desprende que les querían dar mil pesos de indemnización como pago total por los años que laboraron en la empresa. Al no aceptar, les hicieron la propuesta que firmaran la renuncia voluntaria para que los volvieran a recontratar, sin embargo al no someterse ni a una ni a otra cosa, vinieron las amenazas por parte del supervisor.

Los trabajadores despedidos indican que el supervisor, enviado desde Toluca, los amenazó con no darles ni un peso si no aceptaban sus condiciones, bajo la sentencia de que a él no le espantaban las demandas laborales y tenía las influencias necesarias para hacer frente a cualquier tipo de denuncia. “He tenido casos más difíciles, así que háganle como quieran”, les dijo. Finalmente los trabajadores fueron cesados de la empresa dedicada al empeño de diferentes artículos, sin haber recibido el pago correspondiente.

Los afectados consideran su despido como injustificado, ya que siempre cumplieron con los lineamientos y reglas que la empresa pedía. “Quieren cambiar a todo el personal para traer gente de fuera, de Toluca”, aseguran los ex empleados, que agregan ya hubo otros despidos y seguirá así, hasta lograr su objetivo.

Apuntan que definitivamente la empresa puede hacerlo, aunque no sea lo más correcto, ya que siempre trabajaron con apego a la legalidad de la casa de empeño; pero lo que pelean es que se les dé el pago correspondiente, de acuerdo a lo que indica la ley del trabajo.

En ese mismo contexto, uno de los entrevistados dice que a uno de sus ex compañeros le fue falsificada su firma en la renuncia voluntaria, lo que vendría siendo un delito por la falsificación de la rúbrica. “Lo hicieron para no pagarle lo que le corresponde” afirma.

Ante ello aseguran tomarán cartas en el asunto para que sean las leyes que protegen a los trabajadores los que se hagan cargo y sean también los que decidan, si les corresponde más de lo que les querían dar.

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