Adolescentes y niños conocen las diferentes formas de inhalar drogas 

Se ha convertido en un grave problema social que daña a las familias y las desintegra.

Por: Gabriel Gómez Rodríguez

H. Zitácuaro, Mich. – Diversos testimonios dan cuenta de que los niños, niñas y adolescentes han conocido el mundo de las drogas, ya sea por sus mismos padres, compañeros de escuela o amigos de barrio. A manera de charla con algunos padres y madres de familia han revelado la forma en que sus hijos han sido absorbidos por las adicciones, desde un simple “churro” de mota, hasta la inhalación de droga con un foco.

Algunos papás o mamás han estado al pendiente de las actividades de sus hijos, pero notan su bajo rendimiento escolar y ausentismo, aunque los jóvenes intentan ocultar sus actividades siempre aparecen nuevos indicios.

Hoy los adolescentes saben cómo enrollar o forjar un cigarro de mota o marihuana, saben utilizar vaporizadores, incluso han aprendido a inhalar sustancias prohibidas en un simple foco.

Una persona de más de 55 años reveló que él vivía con su madre cuando era un niño, pero ella se buscó una pareja y su padrastro le pegaba constantemente, por lo cual tuvo que salirse de su hogar.

Estuvo prácticamente viviendo en las calles, deambulando, pidiendo caridad y no faltó alguien que le ofreciera cigarrillos, luego marihuana y alcohol.

Llegó a consumir muchas drogas, al grado de que era tanta su dependencia a las mismas que tenía que delinquir. Fueencerrado varias ocasiones por el delito de robo, llegó a participar en riñas campales, ya que se unió a un grupo o banda de personas para poder sobrevivir.

Llegó a estar por temporadas en los separos, en la preventiva y en la cárcel. Para él era su vida un infierno.

Su vida no cambiaba, pero un día llegó a un basurero para seguir buscando comida y de repente se encontró un espejo y ahí se vio reflejado su rostro. Su cara era la de un indigente, un menesteroso, un vago y delincuente.

De repente despertó su conciencia y se fue a refugiar a unaIglesia Cristiana. Hoy se reúne con otros hermanos de su congregación y después de vivir más de 30 años en esas penurias tiene una pareja sentimental y una hija de aproximadamente 5 años.

Expresó que hay un poder curativo en Dios, aunque no es fácil salir de ese bajo mundo, lo importante es estar en contacto permanente entre padres e hijos y no perder la afectividad y cariño.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: