Aislamiento y ayuno sexual a internos del López Rayón

H. Zitácuaro, Mich. – Desde ayuno sexual, hasta aislamiento, padecen internos del Cereso de Zitácuaro por Coronavirus. Lo anterior, luego de que el Sistema Penitenciario del Estado de Michoacán implementará numerosas medidas de contención, a fin de prevenir eventual propagación del Covid-19 en los centros de rehabilitación de la entidad.

Las visitas personalizadas han sido restringidas en el Centro de Reinserción Social, que se localiza en la tenencia de Nicolás Romero; sin embargo, la comunicación telefónica se puede dar entre los presos y sus familias.

Cabe señalar que quienes purgan una condena dentro de este centro penitenciario, antes del suceso de la pandemia llamada Coronavirus, podían recibir la visita de parientes y amigos dos veces por semana. En la actualidad los reclusos han recibido información sobre el suceso de esta eventualidad de salud, por lo que las medidas contemplan una “cuarentena”.

Ante este panorama, los 300 reclusos que hay en promedio, no pueden recibir a sus familiares, ni el derecho a una visita de tipo conyugal, con el propósito de que no haya contagios. De acuerdo a fuentes consultadas por “El Despertar”, el personal administrativo que labora en esta institución continúa trabajando, pero bajo estrictas medidas sanitarias.

A las madres de familia que tienen hijos menores de 12 años se les autorizó permanecer en casa, para que cuiden a sus hijos y a los adultos mayores de 65 años, se les ha facilitado un “receso laboral”, ya que ellos son considerados más expuestos a este problema de salud pública.

Sobre las actividades de recreación, deportivas y religiosas, también han sido suspendidas para evitar posibles contagios. Así mismo se dio a conocer que, en cuanto haya el caso de que una persona que padezca algún síntoma de esta epidemia, un médico se encuentra al tanto de la salud del paciente para evitar más posibles contagios.

Cabe señalar que, los prisioneros que tenían derecho a la visita conyugal; es decir, a aquellas personas recluidas se les permitía compartir por cierto tiempo relaciones íntimas o sexo tras las rejas, siguiendo el protocolo que marcan los centros penitenciarios y como un derecho de las personas.

Mientras que reos del penal “Mil Cumbres”, en Michoacán, decidieron amotinarse ante la suspensión de visitas familiares y conyugales por el Covid-19, el pasado martes 19 de marzo del año actual.

No se tiene conocimiento que en Zitácuaro haya algún problema similar. Lo cierto, es que los presos sí tienen acceso a llamadas telefónicas, incluso recibir dinero, con un comprobante firmado. Tampoco se permite el acceso de comida, como otra medida restringida y sanitaria.

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