Analiza Tonaly los componentes de las luminarias de la ciudad

*Sus elementos son chinos y su carcasa es de origen mexicano. Además, las mismas tienen problemas de sujeción, por lo que pueden caer y romperse.

Zitácuaro, Mich. -Sobre el libramiento Francisco J. Múgica y el boulevard Revolución se pusieron lámparas de la marca “Carrera Iluminación”, dichas lámparas se estuvieron colocando a un precio de 10 a 11 mil pesos.

Posteriormente la empresa, “Industrias Tonaly”, dio con el proveedor en la ciudad de Azcapotzalco. Posteriormente se compró una de las mismas luminarias a un precio de 5 mil 500 pesos.

Se encontró que el circuito y sistema de iluminación es chino y la carcasa de fundición es mexicana, pero que se puede observar que no tiene mucha calidad ni mucho diseño. El problema es que tiene un conflicto, tienen una dificultad de sujeción, explicó Benjamín Ávila Suarez, director de Tonaly.

Se puede apreciar que, incluso, sobre el libramiento algunas ya se están rompiendo o cayendo y que les están poniendo unas estructuras para soportarlas, por lo que tienen un problema de diseño. Estas luminarias tienen una potencia de aproximadamente 100 watts, expuso Ávila Suarez.

El análisis es que el producto es caro y no se evaluó la calidad correctamente, pero que ese fenómeno ha ocurrido con muchos municipios que hacen sus compras en infraestructura de iluminación, cuyo objetivo es el ahorro en iluminación, para cambiar las tecnologías anteriores por la tecnología LED. Esto representa de un 70 a 80 por ciento en ahorro de energía.

Ávila Suárez indicó que uno de los primeros puntos a evaluar son los componentes, que estén bien fabricados y de buena calidad, además de que cumplan con las normas y el marcaje que pide la misma Comisión Federal de Electricidad para instalar estas lámparas.

De entrada se tienen que pedir varias cotizaciones con los proveedores, quienes la mayoría están importando las lámparas, sostuvo.

Recalcó que se tienen que hacer las cosas de acuerdo al procedimiento de adquisiciones de los ayuntamientos, se tiene que expedir una licitación pública. Mientras que el proveedor, por su parte, tiene el trabajo de acreditarse, hacer su propuesta técnica y su propuesta económica.

Benjamín Ávila subrayó que el ayuntamiento tiene la ventaja económica de que al comprar en volumen puede tener ahorros considerables, por la economía a escala. Sin embargo, pareciera todo lo contrario, que entre más se compra más caro sale.

“La idea de licitar las obras es para que haya piso parejo para los proveedores, los proveedores hagamos nuestro mejor esfuerzo, demos nuestro mejor precio y nuestro mejor producto. Que se genere una competencia en el sector productivo sana y de innovación, que permita surtir productos a la sociedad y al gobierno de buena calidad y a un precio justo”, reiteró.

“Todos sabemos porque no se hace así, los gobernantes tienen sus proveedores preferidos y a los demás, a la gran mayoría de las empresas, nos marginan. Si no nos invitan a participar, pues uno tiene que buscar en otros lugares. Pero son vicios que hay en las adquisiciones y en la adjudicación de obras en los gobiernos”.

Por otro lado, indicó que “no todas las lámparas chinas son malas, un mismo proveedor o fabricante puede tener diferentes calidades y diferentes precios. Hay productos chinos que cada vez están mejor hechos, pero en general hay productos como canadienses, españoles, alemanes, que cumplen con todas las normas, pero que ciertamente son un poco más caros, de la misma manera hay productos mexicanos que cumplen con las normas y calidad”, puntualizó.

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