Aumentan los homicidios en Zitácuaro

  • información incompleta y corrupción, ponen en duda la veracidad y capacidad de las autoridades.

Zitácuaro. – Las cifras por la ola de violencia que se ha desatado en el municipio ha encendido la alerta ciudadana, mientras que las autoridades comisionadas en el tema se han encargado de ocultar los sucesos a toda costa. La información incompleta, sumada a la corrupción que existe en diversas instancias de procuración de justicia, hacen que cada vez más las autoridades pierdan credibilidad en todos los aspectos.

Durante años hemos visto un municipio fallido, la inseguridad se demuestra por una alta tasa de homicidios, que las autoridades han querido ocultar de manera inútil. Pues constantemente las redes sociales se llenan de información que los mismos ciudadanos comparten, dando a conocer los terribles acontecimientos.

Las autoridades perdieron hace tiempo la gobernabilidad del municipio, escudados en la simulación, donde sólo se demuestra el interés personal de hacer política pública para guardar la imagen. Sin embargo, la falacia de sus discursos no cubre la espiral de la crisis a la que nos ha llevado la inseguridad, alcanzando niveles muy altos, dejando a la ciudadanía sin saber qué hacer ni a quién acudir.

Pese a los datos oficiales, las autoridades se empeñan en decir que Zitácuaro es un municipio seguro. La discrepancia entre las cifras oficiales, deja al descubierto la incapacidad o la perversidad con la que actúan los funcionarios públicos en contra de los ciudadanos.

Hace apenas unos días, durante el arranque del Operativo de Coordinación Regional en materia de Seguridad en este municipio, el presidente municipal aseguró ante un nutrido grupo de funcionarios y policías, que el municipio que gobierna es una municipalidad tranquila, muy diferente al de su antecesor Juan Carlos Campos Ponce.

Como ya es costumbre en su discurso, no aportó nada nuevo en materia de seguridad y volvió a remembrar el asunto del cobro de piso que se dio durante la administración de Campos Ponce. De hecho, recordó el asunto de un periodista, al intentaron dañar por hablar mal del ex presidente municipal, dejando la duda si era un mensaje o una advertencia para quien hable mal de su labor como presidente municipal.

Lo que el mandatario municipal no informó, fue la creciente ola de homicidios que se han dado en los últimos meses en este municipio. Proyectando la idea que no sabe nada al respecto o le conviene simular ignorancia. De octubre a la fecha han sido decenas de muertos los que han aparecido en diferentes puntos de la ciudad y algunas comunidades.

Algunas de ellas están recapituladas en notas periodísticas, otros más (que no son menos), han intentado ocultarlas a toda costa. En un primer vistazo y sin buscar mucho en las notas periodísticas que han aparecido en diversos medios de comunicación, se podrían apreciar casi 30 homicidios de octubre a la fecha. Uno o dos han sido esclarecidos, pero la mayoría siguen impunes.

En otros casos, las autoridades competentes en la materia han guardado silencio y no han hecho público el desorden que existe en materia de seguridad en el municipio. Algunos de estos casos se han dado a conocer dada la magnitud de la atención que los ciudadanos han puesto en ellos.

Tal es el caso de los muertos que fueron apareciendo en diversas fechas en la comunidad de La Encarnación; los cuales, según los reportes, tenían huellas de violencia y fueron ultimados a tiros por desconocidos, dejando los cuerpos abandonados en dicha comunidad.

O el asunto del conocido ciudadano que era dueño y administrador de un bar, fue gracias a la presión de la gente que las autoridades tuvieron que dar celeridad y encontrar a los presuntos culpables.

Pero existen más casos que sólo quedaron en las sombras y que fueron descubiertos gracias a las fuentes internas de la Fiscalía, como fue el hecho de al menos cuatro muertos en Pueblo Nuevo, en un posible enfrentamiento. Hasta la fecha las autoridades lo siguen negando, más no los familiares de los fallecidos.

Otros más que han pasado desapercibidos y que suman al menos 12 homicidios, de acuerdo a los reportes oficiales (boletines) que manda la dependencia encargada de dar a conocer los sucesos. Pero aun con ello a las autoridades municipales y de la Secretaria de Seguridad Pública se les olvida que hace unas semanas un sujeto fue muerto a tiros en un establecimiento de venta de cerveza en La Joya.

El discurso de dichos funcionarios intenta minimizar los índices de violencia en el municipio y sus palabras van encaminadas a desvirtuar las cosas, afirmando que son los medios de comunicación los que las cambian, ignorando completamente los hechos.

Tal es el caso de los cuatro linchados en la tenencia de Crescencio Morales, donde habitantes de esa comunidad golpearon y quemaron vivos a cuatro sujetos acusados de secuestradores. La policía jamás intervino para evitar ese hecho, lo mismo pasó con la policía estatal que siempre se mantuvieron al margen del asunto hasta que sucedió lo inevitable.

Después de lo sucedido, elementos policiacos armaron un mega operativo para “dar con los culpables” ya nada había que hacer. De estos hechos, fueron los que menos “poder político” tienen, quienes estuvieron consignados ante las autoridades.

Pero en ese asunto no salieron a relucir los nombres de otros posibles culpables, como el ex director de seguridad pública de este municipio Rafael Hernández Albarrán, quien siempre estuvo al tanto de lo que sucedía, o el mismo alcalde que encabeza la mesa de seguridad y también estaba enterado de los hechos.

Zitácuaro no es el municipio tranquilo que las autoridades quieren hacer creer; por el contrario, es un municipio fallido en cuanto al tema de la seguridad, empezando por la misma Policía Michoacán, a la que se le acusa de diversos abusos en contra de ciudadanos o familiares de posibles objetivos criminales.

Empoderados totalmente, los elementos de esta corporación han cometido una serie de abusos que los han llevado a ser denunciados ante diferentes instancias. Hasta el momento no han sido castigados. Incluso, al ser señalados de manera directa de la muerte de un vecino del municipio de Tiquicheo, donde la misma presidenta municipal tuvo que intervenir. Por supuesto, estos se escudan en la búsqueda de objetivos criminales.

El caso más reciente y que ha causado alarma y malestar entre los ciudadanos, fue el hallazgo de los cinco policías que fueron levantados en Tuzantla y llevaban ya varios días desaparecidos. Apenas a inicio de semana se daba a conocer la noticia y un día después las autoridades aseguraban que todo estaba tranquilo y el presidente municipal volvió a repetir su ya trillado discurso, de que su administración era mejor que la de Campos Ponce, en cuanto al tema de seguridad.

El asunto de los elementos policiacos que laboraban en el municipio de Tuzantla ha dado mucho de qué hablar, las autoridades no han informado a ciencia cierta qué es lo que realmente pasó. Y es que las imágenes que comenzaron a circular por las redes sociales y en la información oficial enviada existen algunas irregularidades.

Como es el hecho de que en el mensaje escrito en una cartulina aparece en diferentes lados del automóvil donde estaban los cuerpos, y las fotografías son tomadas a diferentes horas, unas en la noche y otras en el día. Presumiéndose que el automóvil no sea el mismo o que los impactos de bala hayan sido realizados por alguien que estuvo en el lugar posteriormente a los hechos, aunque es una hipótesis que las autoridades tendrán que aclarar.

Pero las imágenes no mienten y ahí se aprecian claramente las irregularidades. A esto se suma la falta de atención de la edil de aquel municipio (Tuzantla), que fue acusada por los familiares de las víctimas de abandonarlos a su suerte y no atender de manera oportuna el asunto.

Mientras las autoridades se presentan ante los ciudanos con discursos que intentan desviar la atención de lo que realmente sucede, no existe un verdadero protocolo de seguridad para los ciudadanos que quedan en estado de indefensión y temen a los mismos elementos de la policía.

En su participación durante el arranque del operativo conjunto en materia de seguridad, el alcalde manifestó que por muchos factores la corporación policiaca en este municipio se fue deteriorando, “a tal grado que vivimos en determinado momento en la ley del imperio. En ese tiempo, las cosas andaban tan mal que hasta les cobraban por trabajar a los empresarios, comerciantes al transporte público e incluso a los boleros. Además, se llevaron a un periodista por hablar mal del entonces alcalde y gobernador. Eso es lo que se vivía todavía a inicios del 2015; sin embargo, actualmente se vive un estado completamente diferente e inclusive los ciudadanos comienzan a olvidar ese mal tiempo, lo que quiere decir que el trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno ha dado frutos”, aseguró el presidente.

Aunque no queda muy claro lo que con su comentario quiso decir, si en una realidad que el municipio de Zitácuaro es una administración fallida en muchos temas, incluyendo la seguridad. Y esta es una percepción generalizada entre los ciudadanos que desaprueban la manera en que las corporaciones policiacas se han venido desempeñando en los últimos meses.

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