Busca zitacuarense refugio en los Estados Unidos

Zitácuaro, Mich.- Eduardo Córdoba Esquivel comparecerá en una corte de los Estados Unidos el 20 de septiembre, del presente año, por segunda ocasión. Luego de que en la primera le fuera negado asilo, debido a que en el 2013 huyó de México por persecución, secuestro y extorsión.

Eduardo Córdoba Esquivel trabajaba en un rancho en Santa Rita para algunos particulares, en la granja de pollos “Bakity” en el 2013. Ahí se iba a trabajar y cuidar al lado de su esposa Miriam Vega Vázquez y sus hijos Eduardo y Cristian.

Ya tenía ahí laborando aproximadamente 6 años, cuando de repente, una noche del mes de febrero, de ese mismo año, su esposa Miriam despertó, escuchó ruidos y alertó a su pareja que se estaba quemando su camioneta.

Nada pudieron hacer y luego al paso de los días se dieron cuenta que al parecer hizo corto circuito un cable de la unidad, la cual aparentemente la querían robar. Sobre dicho incidente no se hizo ningún reporte a las autoridades correspondientes.

No había pasado mucho tiempo cuando, en abril del 2013, Eduardo con su esposa Miriam y sus hijos se dirigían a su trabajo, en la granja ubicada a la altura del Rancho Santa Rita, cuando de repente notó la pareja que los iban persiguiendo.

Para confirmar el hecho se desviaron hacia una terracería y luego observaron que un vehículo los seguía. En su automóvil también iban sus hijos Eduardo y Cristian. Uno de los menores se percató que los sujetos que iban detrás tenían armas de fuego y apuntaban a su automóvil. Ellos avisaron a sus papás y luego Eduardo les dijo que se agacharan y el automóvil recibió varios balazos.

Al llegar a la granja se metieron de prisa y al entrar cerraron el portón, sin embargo sus perseguidores rompieron la cadena y se llevaron al jefe de familia. Luego pasaron algunos minutos y a la altura del “Puente de Fierro” comenzaron a golpear a Eduardo y le preguntaron si él era el dueño de esa granja y que cuanto ganaba.

HUYÓ HACIA ESTADOS UNIDOS PARA BUSCAR EMPLEO, PERO NO TUVO ÉXITO

Eduardo varias veces intentó cruzar la frontera de México con Estados Unidos, en una de ellas se fue por la ciudad de Tijuana, Baja California, con la idea de buscar refugio con algunos familiares que radicaban en aquel vecino país del norte. El plan original era buscar un empleo con el apoyo de sus parientes, luego mandar por su esposa e hijos.

La primera ocasión que Eduardo cruzó lo detuvo “la migra”, iba caminando por un desierto, los policías lo deportaron hacia Tijuana.

En esa ciudad fronteriza salía de un hotel cuando fue secuestrado, luego golpeado y sus secuestradores le dijeron que se pusiera en contacto con sus familiares para pedir un rescate.

Le dijeron que tenía que reunir una cantidad para que pudiera salvar su vida, luego Eduardo se comunicó con sus hermanos en los Estados Unidos, se envió un dinero y fue así que pudo salvar su vida. Lo liberaron y luego lo abandonaron en un desierto, sin agua y sin comida.

Volvió a cruzar hacia los Estados Unidos. Con la ayuda de sus familiares logró encontrar un trabajo en un rancho de vacas, pero las autoridades migratorias dieron con él, le entregaron un aviso de deportación y lo encarcelaron.

Eduardo enfrentó una Corte por primera vez, a pesar del apoyo de un abogado, no hubo éxito, ya que el juez ni siquiera les permitió hablar.

Eduardo, de 33 años, tendrá que presentarse ante la Corte, por segunda ocasión, el día 20 de septiembre, con la esperanza de lograr asilo o en caso contrario será deportado hacia México, explicó Nadia Córdoba Esquivel, hermana del indocumentado.

Nota: No se exhiben fotografías de Eduardo ni de su familia, por seguridad personal.

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